Las claves
Pedro J. Ramírez urge al PSOE a llevar a cabo una investigación interna respecto al caso de prevaricación que implica al hermano de Pedro Sánchez y a Miguel Ángel Gallardo.
El periodista opina que el presidente del Gobierno debería ser el principal interesado en esclarecer la presunta colocación de su hermano en la Diputación de Badajoz.
La resolución judicial confirma que la plaza fue creada expresamente para David Sánchez, aunque en otros delitos el tribunal aplicó el principio de ‘in dubio pro reo’.
Pedro J. afirma que los indicios de prevaricación son evidentes y critica que el expresidente extremeño Guillermo Fernández Vara no haya podido declarar para aportar más claridad.
Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL, ha propuesto al PSOE iniciar una indagación interna sobre el caso del hermano de Pedro Sánchez, sentenciado por la Audiencia Provincial de Badajoz con nueve años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, para despejar aspectos que el tribunal no logró demostrar o esclarecer.
«En lugar de criticar a los jueces, Sánchez y el PSOE, si desean proyectar una imagen limpia ante la sociedad, serían quienes deberían investigar el asunto. ¿Por qué no realizan una investigación interna contactando con Miguel Ángel Gallardo y con los responsables de la Diputación de Badajoz?», se ha cuestionado Pedro J. durante su participación este miércoles en el programa La mirada crítica de Telecinco.
Asimismo, opinó que el presidente del Gobierno «debería ser el primero en interesarse por aclarar la razón detrás del enchufe a su hermano«.
El periodista ha examinado la sentencia contra David Sánchez, que establece que fue creado en la Diputación provincial un puesto «de manera fraudulenta y sin contenido real para su asignación» específicamente para él, bajo un contrato de alta dirección.
«Es una sentencia indulgente porque, en términos generales, los acusados resultan favorecidos y porque se aplica estrictamente el principio de in dubio pro reo al evaluar el tráfico de influencias», aseguró.
Pedro J. reveló que el tribunal considera dos posibilidades: que alguien ejerciera presiones sobre Gallardo o que fuera el propio Gallardo quien facilitara el enchufe al músico para ganarse el favor de Sánchez, después de haber expresado su respaldo a Susana Díaz.
«Conozco a Gallardo y de ninguna manera me imagino que él se involucrara en esta trama para agradar a Sánchez, especialmente cuando sus intereses no iban más allá de la política extremeña, que en ese momento estaba bajo el dominio de Guillermo Fernández Vara».
En este contexto, lamentó que el expresidente extremeño, fallecido en octubre pasado, no pudiera aportar testimonio en el juicio, pues «su declaración podría haber ayudado a clarificar varios puntos».
Pedro J. Ramírez enfatizó que los hechos «claramente probados» constituyen el delito de prevaricación: «David Sánchez no fue condenado solo por el simple cambio de nombre de la plaza que ocupaba».
Además, señaló que aunque el tribunal determinó que el delito de aceptación de nombramiento ilegal está prescrito, «no está prescrito que modificara el contenido de sus responsabilidades según su conveniencia, según lo que le agradaba, según su capricho«.
«Es precisamente por esa razón que luego surge un tercer acto también prevaricador, que es traer a Luis Carrero desde Moncloa a Badajoz», concluyó.

