Honda consolida su liderazgo frente a Aston Martin: busca destacarse y demostrar el motivo de su regreso a la F1

Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation La firma japonesa sostiene que la distancia geográfica respecto a Silverstone es una fortaleza, acelera la evolución del proyecto 2026 y prevé un lanzamiento sin precedentes de su nuevo motor para reafirmar su posición en la nueva era de la F1.

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Honda se muestra sin reservas. Ante la mayor transformación técnica que ha registrado la Fórmula 1 en más de diez años, la marca japonesa reivindica su papel como fabricante.

Los japoneses establecen una posición firme frente a Aston Martin y convierten lo que muchos consideran una debilidad en una declaración de intenciones clara.

Los más de 9.400 kilómetros que distan Sakura, donde desarrollarán su unidad de potencia, de Silverstone, la base del equipo británico, no representan un obstáculo. De hecho, Honda lo ve como una ventaja competitiva.

Así lo expone sin ambages Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, en un momento crucial: el comienzo de una colaboración exclusiva con Aston Martin a partir de 2026, cuando la escudería se convertirá en equipo oficial.

Esta alianza está diseñada para luchar de tú a tú con los grandes fabricantes y para que Honda recupere protagonismo en la máxima categoría.

Adrian Newey revisando el monoplaza en el box de Aston Martin

Adrian Newey revisando el monoplaza en el box de Aston Martin Aston Martin

Lejos de ocultar la dificultad logística y organizativa que implica operar en dos continentes con nueve horas de diferencia, Honda la incorpora en su modelo de trabajo.

«Mientras el Reino Unido descansa, Japón continúa su labor, y viceversa«, explica Watanabe.

Como resultado, asegura, el proyecto está activo las 24 horas, con un flujo continuo de datos, simulaciones e informes que llegan cada mañana desde el otro hemisferio.

Un equipo repartido en dos continentes

El mensaje de Honda es contundente: no son dos entidades separadas, sino un solo proyecto integral.

«Siempre ha prevalecido la sensación de trabajar como un solo equipo«, resume Watanabe respecto a su vínculo con Lawrence Stroll y la dirección del Campus Tecnológico AMR.

Esta filosofía de «un único equipo» se refleja en un grado de integración poco común incluso dentro de la Fórmula 1.

Actualmente, los ingenieros de Aston Martin Aramco trabajan permanentemente en las instalaciones de Honda Racing Corporation en Sakura, mientras personal de Honda está presente en Silverstone.

Este intercambio es significativo y estructural. Los dos equipos comparten métodos, datos y experiencias en tiempo real, lo que, según Honda, fortalece el proyecto frente a modelos más centralizados.

Toshihiro Mibe, CEO Honda Motor, Koji Watanabe, Presidente Honda Racing, Lawrence Stroll, presidente de Aston Martin, y Martin Whitmarsh, CEO Aston Martin Performance Technologies

Toshihiro Mibe, CEO Honda Motor, Koji Watanabe, Presidente Honda Racing, Lawrence Stroll, presidente de Aston Martin, y Martin Whitmarsh, CEO Aston Martin Performance Technologies Reuters

La defensa de esta configuración no es casualidad. En el paddock persiste la idea de que la proximidad física entre chasis y motor sigue siendo una ventaja decisiva.

Ferrari produce todo en Maranello; Mercedes mantiene su motor en Brixworth y sus chasis en Brackley, a pocos kilómetros; mientras que Red Bull concentra su futuro junto a Ford en Milton Keynes.

En contraste con este modelo dominante en la F1 moderna, Honda y Aston Martin rompen con el patrón habitual. Sin embargo, no son los únicos.

Audi también afrontará 2026 con una separación entre Hinwil, donde está la base de Sauber, y Neuburg, sede de sus motores, aunque en este caso, ambos puntos se encuentran en el mismo huso horario.

Racing Bulls recibe motores desde Inglaterra para su fábrica de Faenza en Italia. La diferencia radica en la escala y ambición. Honda quiere mostrarse no como una excepción forzada, sino como una alternativa confiable.

La retirada que nunca ocurrió

Honda habla de un «regreso» a la Fórmula 1 en 2026, aunque la situación es más compleja.

Tras anunciar su salida oficial a finales de 2021, la marca mantuvo un rol limitado como proveedor técnico de Red Bull, una colaboración que produjo resultados contundentes: campeonatos mundiales desde 2021 hasta 2024 y una unidad de potencia dominante en la era híbrida.

El punto de inflexión llegó cuando Red Bull optó por convertirse en fabricante con su propia estructura, Red Bull Ford Powertrains, para ajustarse a la nueva regulación.

Esta decisión obligó a Honda a buscar un nuevo socio si quería continuar como constructor, algo que la marca consideró indispensable.

Adrian Newey

Adrian Newey

«Considero que Honda probablemente no pueda prescindir de la F1«, reconoce Watanabe. Más allá del aspecto emocional o histórico, esta decisión responde a razones tecnológicas.

La normativa de 2026 introduce una repartición de potencia cercana al 50% entre el motor de combustión interna y el sistema eléctrico, cuya potencia se triplicará hasta los 350 kW.

Esta transformación se acompaña del uso obligatorio de combustibles sostenibles avanzados. Para Honda, este escenario se ajusta a su visión industrial.

«Se alinea perfectamente con la filosofía de Honda sobre los futuros sistemas de propulsión», enfatiza Watanabe. La Fórmula 1 vuelve a ser, para la marca, una plataforma relevante de innovación.

El socio seleccionado

La elección de Aston Martin no fue aleatoria. Honda encontró en Silverstone un proyecto en expansión, con nuevas instalaciones, inversión constante y un equipo directivo decidido a alcanzar un salto cualitativo.

El Campus Tecnológico AMR representa uno de los símbolos de esa ambición.

«El ansia de triunfo se refleja en las nuevas instalaciones, así como en el fortalecimiento de la organización durante los últimos años con personal experimentado», explica Watanabe.

La apuesta de Lawrence Stroll para situar a Aston Martin como un equipo referente convenció a Honda en un momento en que otras alternativas parecían menos sólidas o inciertas.

Para la escudería británica, la alianza representa un cambio significativo. Ser el único equipo con motor Honda en 2026 implica acceso exclusivo a tecnología, desarrollo conjunto y una relación que trasciende el mero suministro.

Presentación en solitario

Honda busca tener un papel destacado en esta nueva fase. El próximo 20 de enero celebrará en Tokio un evento excepcional.

La exhibición pública de su nuevo motor de Fórmula 1, semanas antes de que Aston Martin presente su monoplaza en Arabia Saudí, el 9 de febrero.

Será un acto con fuerte carga simbólica y política. El presidente y CEO de Honda, Toshihiro Mibe, compartirá escenario con Lawrence Stroll y con el presidente y CEO de Fórmula 1, Stefano Domenicali.

Fernando Alonso habla con sus ingenieros.

Fernando Alonso habla con sus ingenieros. Aston Martin F1

El evento será retransmitido en directo por YouTube en inglés y japonés, y mostrará por primera vez imágenes reales de una unidad de potencia diseñada bajo las normativas de 2026, sin MGU-H y con un sistema de recuperación de energía completamente renovado.

Esta iniciativa atiende también al interés propio de la Fórmula 1 en reforzar el mensaje tecnológico y sostenible de la nueva era híbrida. Honda busca liderar esta narrativa y dejar claro que su regreso no es testimonial.

En Honda existe una convicción firme: la Fórmula 1 de 2026 no se gana solo con proximidad física, sino gracias a la organización, talento y visión estratégica a largo plazo.

La distancia con Aston Martin no es una limitación, sino una decisión estratégica.

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