Sumar descarta abandonar el Gobierno pero solicita una reunión urgente con Sánchez para tratar los casos de corrupción que involucran al PSOE.
El giro en la estrategia de Sumar se produce después de que Sánchez haya rechazado una remodelación del gabinete, limitándose únicamente a la salida de la ministra Pilar Alegría.
Sumar, junto con ERC, reclama un encuentro inmediato en La Moncloa para evaluar el rumbo de la legislatura y la crisis interna dentro del PSOE.
Otros aliados del Gobierno, como Podemos, Compromís y la Chunta, critican la gestión del Ejecutivo y exigen aclaraciones frente a los recientes escándalos.
Sumar modifica su enfoque frente a las denuncias de corrupción en el PSOE: permanecerán en sus cargos, pero demandan una reunión «urgente» para que se expliquen las detenciones recientes vinculadas a adjudicaciones irregulares en la SEPI.
Este cambio se produce en menos de siete días.
En primer lugar, Yolanda Díaz solicitó a Pedro Sánchez una reestructuración del Ejecutivo, propuesta que el presidente rechazó y que se limitará únicamente a la salida de la ministra de Educación, Pilar Alegría, para presentarse como candidata en Aragón el 8 de febrero.
Tras la negativa de Sánchez, ahora modifican su demanda y se suman a ERC, que ha pedido una reunión de emergencia en La Moncloa para discutir el futuro de la legislatura y las denuncias de corrupción vinculadas al Gobierno. De hecho, el lunes, el presidente confirmó que recibirá a Oriol Junqueras en enero.
Desde el socio minoritario en el Ejecutivo consideran que «el PSOE está estancado». Según el diputado Enrique Santiago, el principal partido del Gobierno se encuentra «sumido en una crisis interna que consideramos inadmisible”.
En declaraciones desde los pasillos del Congreso, Santiago demandó al socio mayoritario que brinde explicaciones y que “restaure cuanto antes el normal funcionamiento gubernamental”. «Buscamos preservar el Gobierno, no cargar con la crisis del PSOE», advirtió.
Fuentes del grupo indicaron que ya se ha solicitado formalmente un encuentro urgente con la dirigencia socialista para “restablecer el pleno funcionamiento del Ejecutivo” y evitar que los escándalos internos del PSOE perjudiquen la agenda de la coalición.
Las justificaciones de Sánchez durante el balance celebrado el lunes en La Moncloa provocaron la indignación de todos los socios.
Ione Belarra, de Podemos, expresó su descontento por que «el balance se limite a defenderse de los casos de corrupción y acoso sexual» y que «se haya pasado por alto la grave crisis habitacional del país».
Respecto a la crisis de gobernabilidad, Belarra afirmó que «no se resolverá con declaraciones ni reuniones», aunque en ese momento aún desconocía la petición realizada por Sumar.
El tono de Podemos se ha intensificado y, aunque reiteran que no apoyarán una moción de censura impulsada por el PP, consideran que Sánchez debería contemplar apartarse.
«Cada día que permanece en el Gobierno, este país se lo entrega más al PP y a Vox», insistió Belarra, quien pidió «una izquierda fuerte» en las calles para reconstruir ese espacio político.
Estas críticas al Ejecutivo fueron reafirmadas este martes por otros socios como Compromís y la Chunta, esta última integrada en Sumar.

