El PP encabezado por María Guardiola conseguiría entre 30 y 32 escaños en Extremadura, quedándose a un paso de alcanzar la mayoría absoluta, según el último estudio de SocioMétrica.
El PSOE, bajo la dirección de Miguel Ángel Gallardo, experimentaría una caída histórica, situándose entre 19 y 21 escaños y perdiendo más de 11 puntos porcentuales frente a los comicios anteriores.
Entre PP y Vox acumularían entre 39 y 40 de los 65 escaños del Parlamento extremeño, asegurando una mayoría de derechas sin precedentes en la comunidad.
Guardiola capta un 10% de los votos socialistas de 2023 y hasta un 17% de los electores de Vox, mientras que las formaciones regionalistas no alcanzan representación.
El PP de María Guardiola obtendría entre 30 y 32 escaños (43,9% del voto) en las elecciones autonómicas de Extremadura previstas para el próximo domingo. La candidata popular, en continuo ascenso durante la campaña, podría quedarse a solo un diputado de la mayoría absoluta, fijada en 33 escaños dentro del Parlamento regional.
En cuanto al PSOE dirigido por Miguel Ángel Gallardo, el declive seguiría, situándose con entre 19 y 21 escaños y con apenas un 28,5% del respaldo electoral.
El último sondeo previas a los comicios, realizado por SocioMétrica para EL ESPAÑOL, señala que el PP aventajará a los socialistas por más de 15 puntos.
En los comicios de mayo de 2023, el PSOE mantuvo una ventaja marginal de 1,1 puntos porcentuales (39,9% frente a 38,8%), aunque ambos partidos obtuvieron 28 escaños por igual.
Esto implica que, según la encuesta, el PSOE pierde más de 11 puntos de apoyo, mientras que Guardiola impulsa al PP a crecer más de cinco puntos.
El factor Almaraz
Analizando las provincias, la marcada victoria del PP se observa con mayor fuerza en Cáceres (45,2%) frente a Badajoz (43,1%).
Esta diferencia posiblemente se explique por Almaraz, municipio donde se ubica la central nuclear prevista para cierre dentro del programa liderado por el Gobierno de Pedro Sánchez. Del mismo modo, el desplome del PSOE es más pronunciado en Cáceres (27%) que en Badajoz (29,4%).

Con estos datos, Guardiola conseguiría su primer objetivo: una victoria clara que fortalece su liderazgo y confirma la transformación social de una región que fue un bastión electoral para el PSOE durante cuatro décadas.
El PP solo ha ganado una vez en Extremadura, en 2011. Sin embargo, en aquel momento el Parlamento mantenía mayoría de izquierda y el popular José Antonio Monago sólo pudo ser investido con la abstención de los tres diputados de IU.
Actualmente, la Cámara tendrá una mayoría sólida de derechas: sumando más del 56% de los votos juntos, PP y Vox obtendrían entre 39 y 40 de los 65 escaños en el Parlamento extremeño.
Dos metas
El segundo gran objetivo consiste en alcanzar la mayoría absoluta. Aunque las tendencias de ambos grandes partidos se mantienen durante la campaña, con el PP en ascenso y el PSOE sufriendo un desplome histórico, solo un giro inesperado en el último momento podría modificar significativamente el panorama.
La mayoría absoluta permitiría a Guardiola prescindir del apoyo de Vox, facilitando la gobernabilidad del PP en una región que, por primera vez en su historia, tuvo que disolver su Parlamento.
El aumento del PP proveniente principalmente de votos arrebatados al PSOE se refleja claramente en la matriz de transferencia: Guardiola captura un 10% de los sufragios que eran socialistas en mayo de 2023.

Además, no solo es la candidata del PP quien muestra mayor fidelidad entre sus seguidores (79%), sino que arrastra un 17% de votantes de Vox, aunque esta formación ultraconservadora también experimenta crecimiento.
El candidato de Vox, Óscar Fernández, mejora los resultados obtenidos hace dos años y medio. La formación de extrema derecha, cuya campaña ha estado encabezada en gran parte por su líder nacional, Santiago Abascal, pasaría de cinco escaños (8,2% voto) a 8 o 9 diputados (12,9%).
Las elecciones anticipadas en Extremadura se produjeron debido al bloqueo de la aprobación de los Presupuestos dos años seguidos por parte de Vox, a quien el PP acusó de formar «la pinza» con el PSOE.
La unión de las fuerzas regionalistas tampoco ofrece al PP una opción viable de pactar: Juntos por Extremadura y Levanta alcanzarían solo el 3,2% de los apoyos, muy por debajo del 5% exigido para obtener escaños.

La esperanza entre los populares se basaba en que, más allá de su propia base de apoyo (77,1%), los votantes de formaciones regionalistas prefieren a Guardiola como próxima presidenta de Extremadura.
Así, más de un tercio de los extremeños (34,4%) desean que la candidata popular sea investida, casi el doble que el 18,4% que respaldan a Gallardo.
Resulta llamativo que menos de la mitad de los votantes socialistas quieran a Gallardo como presidente tras el 21-D. Solo el 46,9% de los electores del PSOE optan por su investidura, mientras que un 13,6% manifiesta preferencia por Guardiola.
Ficha técnica
Se realizaron 1.000 encuestas en la Comunidad Autónoma de Extremadura, distribuidas proporcionalmente según los censos electorales provinciales, mediante sistema CAWI-Panel entre el 14 y el 15 de diciembre de 2025. La muestra fue equilibrada en etapas sucesivas mediante cuotas de género, edad y recuerdo de voto. Las interacciones finalizaron con ajustes del 97%. No aplica margen de error ni nivel de confianza por tratarse de muestreo no probabilístico, aunque se estima un error aproximado de ±3% en el voto final. El estudio fue llevado a cabo por la empresa SocioMétrica, miembro de I+A y dirigida por Gonzalo Adán, doctor en Psicología Social y DEA en metodología de las ciencias del comportamiento.

