Principales cinco tipos de violencia digital y métodos efectivos para protegerse

Dos manos unidas por un cable de carga blanco conectado a un teléfono inteligente

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    • Autor, Servicio Mundial de la BBC
  • 1 hora

La violencia digital representa una de las formas de abuso que más está aumentando y aleja a las mujeres del ámbito digital. Desde el acoso y el troleo hasta las deepfakes y el doxing, millones de mujeres y niñas enfrentan hostigamiento virtual anualmente.

De acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la agencia especializada de Naciones Unidas para las tecnologías digitales, aproximadamente seis mil millones de personas están conectadas a internet en todo el mundo, con 280 millones más de hombres que de mujeres este año.

Las mujeres, niñas y personas con identidad de género no conforme tienen mayor probabilidad de ser víctimas de violencia digital y de sufrir efectos más severos y prolongados debido a su género, según datos de la ONU.

Investigaciones globales indican que hasta un 58 % de mujeres y niñas han experimentado violencia en línea, conforme a la organización de la ONU para las Mujeres.

Cinco formas habituales de violencia digital

Una pantalla que muestra un teléfono inteligente y dos ilustraciones de conversaciones

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1. Troleo

El troleo implica publicar comentarios provocadores u ofensivos en línea de manera intencionada para incomodar, provocar una respuesta o generar conflictos.

Conforme al Centro para la Lucha contra el Odio Digital (CCDH), una ONG británico-estadounidense que combate la difusión de discurso de odio y desinformación en internet, existen dos tipos principales de troles:

  • Troles que persiguen atacar a figuras públicas con numerosos seguidores en redes sociales para aumentar el impacto del abuso;
  • Troles impulsados por una «potencia social negativa»: disfrutan causando daño a otros.

Las motivaciones para trolear en línea son variadas y dependen del perfil del agresor.

Los troles generalmente disfrutan irritar a sus objetivos, y si la víctima responde, esto suele incentivarles a continuar con su comportamiento.

El troleo puede provocar en las víctimas elevados niveles de ansiedad y una disminución de la autoestima.

2. Doxing

Una silueta de una mujer sentada frente a una pequeña ventana.

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El término doxing describe la revelación de datos personales de alguien en internet, usualmente con intenciones maliciosas.

Esta práctica puede derivar en acosos, amenazas y, en algunos casos, violencia física en el mundo real.

En 2021, J.K. Rowling, la autora de Harry Potter, reportó haber sido víctima de doxing cuando circularon en internet fotos fuera de su residencia que exponían su dirección.

No obstante, la policía indicó que no se tomarían acciones legales contra los activistas responsables.

Desde abril de 2022, Facebook e Instagram, plataformas propiedad de Meta, prohibieron compartir direcciones particulares de individuos, incluso si forman parte de registros públicos o noticias.

Los usuarios aún pueden publicar su propia dirección, pero queda prohibido que terceros lo hagan.

Esta medida surge tras las recomendaciones de la Junta de Supervisión de Meta, con el fin de proteger la privacidad y disminuir los peligros asociados al doxing.

3. Deepfakes

Una mujer estresada mirando la pantalla de una laptop

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Los deepfakes consisten en videos, fotografías o pistas de audio generadas por inteligencia artificial para aparentar ser reales.

Aunque se emplean para entretenimiento o investigación, con frecuencia se usan para suplantar a políticos o líderes globales con la intención de engañar al público.

Además, cada vez se generan más videos o imágenes pornográficas falsificadas de celebridades o personas comunes.

Una encuesta reciente de la policía británica mostró que «una de cada cuatro personas no percibe problema alguno en crear o compartir deepfakes sexuales, o lo ve con neutralidad, incluso cuando la persona representada no consintió».

Compartir o amenazar con difundir imágenes íntimas sin consentimiento es delito penal en Reino Unido y está contemplado en la Ley de Seguridad en Línea de 2023, que incluye fotos o videos manipulados, como los deepfakes.

Otros países, tales como Australia e Irlanda, poseen normativas semejantes para proteger a quienes sufren abuso con imágenes íntimas.

4. Grooming

Un hombre con la cara cubierta mirando una laptop

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Niños y adolescentes pueden ser blanco de manipulación y grooming a través de plataformas digitales.

Los agresores pueden emplear medios en línea para generar confianza con el menor y explotarlo.

Este tipo de abuso puede ocurrir en la red o, en ocasiones, el agresor acuerda un encuentro presencial con la intención de dañar al niño o niña.

Asimismo, el maltrato puede darse cuando terceros graban, difunden o comparten contenido perjudicial en internet.

Tanto el abuso en línea como fuera de ella puede causar efectos duraderos en el bienestar del menor, incluyendo ansiedad, autolesiones, trastornos alimentarios, ideación suicida o incluso suicidio.

5. Ciberacoso

El ciberacoso, o acoso digital, ocurre cuando una persona es objeto de conductas hostiles en redes sociales, aplicaciones de mensajería, juegos en línea y otros espacios de internet.

Este acoso puede darse tanto en el entorno digital como en la vida real simultáneamente, y en muchas ocasiones el agresor pertenece al círculo cercano de la víctima.

También es frecuente el acoso por parte de desconocidos en comunidades virtuales, juegos o plataformas sociales; el acosador puede actuar bajo anonimato.

Cómo protegerse

Una persona sostiene un teléfono inteligente que muestra un mensaje de “Alerta de estafa” en la pantalla

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La ONU recomienda varias medidas para disminuir la posibilidad de enfrentar abuso en línea.

  • Reflexionar antes de publicar o compartir contenido online, puesto que puede perpetuarse indefinidamente y utilizarse en contra de la persona luego.
  • Restringir la información personal que se divulga en internet, particularmente datos sensibles como dirección y teléfono.
  • Aconsejar a amigos y conocidos para que no compartan detalles personales propios.
  • Conocer las configuraciones de privacidad en redes sociales, incluyendo quién tiene acceso a la información y las funciones para bloquear o ocultar contenido.
  • Desactivar la función de geolocalización en todas las cuentas utilizadas.
  • Reportar cuentas sospechosas o que generen amenazas.

Un riesgo preocupante

Para prevenir eficazmente la violencia en línea facilitada por la tecnología, resulta esencial entender sus particularidades y el impacto que tiene sobre mujeres y niñas, remarca la ONU.

Un estudio de ONU Mujeres de 2021 en países árabes indicó que el 60% de las mujeres en internet fueron expuestas a violencia digital durante ese año.

Una investigación europea señaló que las mujeres tienen 27 veces más probabilidad de ser acosadas online que los hombres, mientras que otro análisis reveló que el 92% de las mujeres expresaron que la violencia digital afecta negativamente su bienestar.

Mujeres en espacios públicos, tales como políticas, periodistas y activistas por derechos humanos, son objetivos frecuentes de ataques; y las amenazas aumentan para mujeres negras, personas LGBTQI+ y mujeres con discapacidad, según la ONU.

La organización llevó a cabo una campaña hasta el 10 de diciembre para eliminar la violencia digital contra todas las mujeres y niñas.

Esta iniciativa insta a gobiernos a reforzar la protección de datos personales y sancionar la violencia digital, además de exhortar a las principales compañías tecnológicas a retirar contenidos dañinos.

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