El intérprete argentino protagoniza la nueva película de Javier Veiga ‘Playa de Lobos’

El primero de diciembre, El Hormiguero recibió a la dupla artística compuesta por Guillermo Francella y Javier Veiga, quienes se presentaron en el programa de Pablo Motos para charlar sobre Playa de Lobos, el film que protagonizan y que está dirigido por Veiga. Esta película, que llegará a las salas el 5 de diciembre, reúne a Francella junto a Dani Rovira en una trama que combina humor y suspense, ambientada en una playa donde un malentendido inicial se transforma en un duelo de astucia.
Francella, reconocido actor argentino y conocido en España por trabajos como El encargado, El secreto de sus ojos o Atraco, realizó en esta ocasión su debut en el espacio de Antena 3. Aunque, admitió que había seguido el programa desde hacía tiempo. “En Argentina es muy popular, y me agrada mucho la manera en que lo conduces”, dijo a Motos, quien recibió el halago con entusiasmo.
Más tarde, fue Javier Veiga quien detalló los aspectos fundamentales de Playa de Lobos. Definió la película como “una comedia disfrazada de thriller o tal vez un thriller con máscara de comedia”, palabras que dejaron a Motos con ganas de saber más.
La historia parece sencilla a primera vista: un turista que quiere ver el atardecer desde una hamaca y un camarero que necesita recogerla. Lo que aparenta ser un enfrentamiento trivial evoluciona en una batalla verbal donde ambos personajes muestran sus facetas más oscuras. “Y este hombre es como un lobo que empieza a jugar con el cordero”, adelantó Veiga, sugiriendo que la trama incluye giros sorpresivos.
Francella intervino para subrayar esta idea, explicando que el guion le atrapó desde la primera lectura, al punto de aceptar el proyecto sin haber trabajado antes con Veiga. “Considero que cuando la historia es buena, estás respaldado. Puedes reunir a los mejores actores, pero sin una historia sólida es difícil que surja algo significativo”, reflexionó.

Una mala experiencia en un tren
Durante la entrevista, Veiga relató un hecho real que originó la idea de la película. Todo surgió cuando perdió su celular en un tren y, al intentar recuperarlo, se encontró con una serie de normas absurdas que le impidieron volver al andén. “Olvidé el móvil en un tren, y después de pasar la seguridad, intenté regresar para recuperarlo. Una persona me vio hacerlo, lo hice delante de él. Pero me respondió ‘no, esto es solo para salir’. Me hicieron dar vueltas alrededor de Renfe durante cuarenta minutos hasta que finalmente encontré a quien sí podía dejarme acceder”, contó, recordando que justo en ese instante partió el tren.
“Esta actitud ante la vida de ‘yo no tengo nada que ver con esto, no es mi responsabilidad…’. Este tipo de personas que nunca asumen responsabilidades nos provoca dos cosas: mucha risa cuando no nos afecta o ganas de matar si te toca en medio. A Guillermo le suceden ambas cosas con el personaje de Dani”, explicó.

Un rodaje que estuvo a punto de torcerse
El tono distendido del programa dio paso a un relato que dejó a todos perplejos: el accidente que Francella sufrió la noche antes de comenzar el rodaje. El actor narró la experiencia en detalle. Contó que cenaba con una productora, su hija y su hermano cuando circularon por una zona de rotondas interminables en Fuerteventura. “Nos perdimos y, al retomar el camino, vi que venía un auto y giré… se activaron los airbags, estábamos ilesos pero con golpes. Menos mal que no me lastimé la cara”, recordó.
Aunque ningún herido grave resultó, la tensión fue tal que una ambulancia apareció casi de inmediato. “Parecía que esto pasaba con frecuencia porque llegaron rápido y nos preguntaron qué había pasado […] Fue muy extraño, como si todo estuviera preparado”, bromeó el actor, aliviado porque al día siguiente debía estar delante de las cámaras.
Veiga admitió que casi se desmayó al recibir la llamada que informaba del accidente. “Me llamó la productora y me dijo que habían sufrido un accidente; cuando pregunté si estaban bien, tartamudeó y me colgó. Pensé ‘hemos pagado a Guillermo’”, contó entre risas.

