El emblemático futbolista del Celta de Vigo intentó abandonar el campo durante un encuentro, lo que le costó una sanción por parte del club.
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Alexander Mostovoi es, sin duda, uno de los jugadores más representativos que han vestido la camiseta del Celta de Vigo. Este mediapunta ruso, apodado el «Zar de Balaídos», destacó durante la etapa dorada del equipo gallego entre 1996 y 2004, liderando al conjunto en torneos europeos y dejando una huella imborrable.
No obstante, antes de alcanzar la leyenda, protagonizó uno de los momentos más polémicos de su carrera, que estuvo a punto de perjudicar su trayectoria en el club.
El 11 de mayo de 1997, durante su primera campaña en el Celta, Mostovoi protagonizó un incidente que permaneció en la memoria de los aficionados. El encuentro contra el Sporting de Gijón en El Molinón se complicó para los vigueses.
El Celta lideraba con un 0-1, pero en la segunda mitad el equipo local remontó con dos goles que dejaron el marcador en un doloroso 2-1.
Fue en ese momento cuando el ruso perdió la compostura. En el minuto 78, tras recibir el segundo gol, Mostovoi decidió salir por voluntad propia. El problema residía en que el Celta ya había agotado los tres cambios permitidos, y su salida habría dejado al equipo con diez jugadores.
La respuesta de sus compañeros fue inmediata. Patxi Salinas, capitán entonces, junto con Moncho Carnero, se acercaron para impedírselo.
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Lo que se vivió fue una «escena dantesca con empujones», según relatan las crónicas de entonces, hasta que consiguieron persuadirle para que permaneciera en el campo, aunque finalmente no participó activamente en el resto del partido.
Años después, el propio Mostovoi comentó las razones que le llevaron a esa decisión: «Con cada día y partido, me fui cansando. A veces perdíamos 3-0 y parecía que a nadie le importaba. Veías a compañeros felices bailando en el autobús, y yo no lo entendía».
El ruso admitió que desconocía que ya se habían agotado las sustituciones: «Salí porque no sabía que habíamos hecho los tres cambios. Me dijeron que no podía irme. Al final me quedé, pero no jugué».
La reacción del club no tardó. La directiva del Celta apartó a Mostovoi del equipo por ocho días y le impuso una multa económica. «Me sancionaron con 2 millones» de pesetas (aproximadamente 12.000 euros), recordó él mismo, y añadió: «Me alejaron del equipo… pero no me importaba, porque no quería seguir allí, era un caos».
Sin embargo, aquel capítulo oscuro tuvo un desenlace positivo. Mostovoi pidió disculpas al club y a la afición, comprometiéndose a darlo todo. Meses más tarde llegó su compatriota Valeri Karpin, antiguo compañero en el Spartak de Moscú, y juntos transformaron la historia del Celta para siempre.
Figura emblemática del Celta europeo
Aleksandr Vladímirovich Mostovói nació el 22 de agosto de 1968 en San Petersburgo (entonces Leningrado, URSS). Inició su carrera en el Spartak de Moscú, donde conquistó tres ligas rusas y destacó eliminando a rivales como el Nápoles de Maradona o el Real Madrid de la Quinta del Buitre.
Tras pasar por el Benfica, el Caen y el Estrasburgo, fichó por el Celta de Vigo en 1996 por 325 millones de pesetas, convirtiéndose en el traspaso más caro de la historia del club en aquel entonces. Durante ocho temporadas, fue el referente del «EuroCelta», ganando la Copa Intertoto de 2000 y llegando a una final de Copa del Rey en 2001.
Es el tercer jugador con más partidos en Primera División con la camiseta céltica (235), el undécimo máximo goleador (72 tantos) y el máximo asistente en la historia del club (66 pases de gol).
La vida de Mostovoi
Actualmente, Mostovoi reside en Moscú y sigue vinculado al fútbol. A sus 56 años, trabaja como comentarista y colaborador en medios de comunicación locales.
Además, está cursando el carnet de entrenador en la academia de la Federación Rusa, realizando sus prácticas en el Dinamo de Moscú. Mostovoi no oculta su deseo de algún día regresar al Celta, aunque esta vez desde el banquillo: «Nunca hay que dejar de pensar en el futuro ni renunciar a nada. Porque en esta vida todo es posible», afirmó recientemente.
El «Zar de Balaídos» continúa muy atento al club gallego y celebró la clasificación del Celta para la Europa League en la temporada 2024/25, destacando al técnico Claudio Giráldez y rindiendo homenaje a Iago Aspas, a quien considera «el mejor y lo será siempre».

