Métodos efectivos para prevenir la gripe K y otros virus que afectan a gran parte de España

El último boletín epidemiológico del Instituto de Salud Carlos III muestra un incremento general en todas las infecciones respiratorias

Foto: Imagen de archivo. (EFE / Rodrigo Jiménez) EC EXCLUSIVO

Una vez más, la epidemia de gripe ha hecho su aparición. Sin embargo, este año se ha adelantado varias semanas, tal como habían alertado las autoridades europeas, que también señalaban la presencia del nuevo linaje del virus A(H3N2), el subclado K. Esta semana se confirmó que se superó el umbral epidémico tras un aumento reciente de contagios en centros de salud en los últimos siete días: se registraron 112,2 casos por cada 100.000 habitantes, comparado con 12,8 en el mismo período del año anterior.

Pero no solo la gripe ha tenido un inicio agresivo; el último informe epidemiológico del Instituto de Salud Carlos III revela un incremento generalizado en todas las infecciones respiratorias, incluyendo el covid-19 y el virus respiratorio sincitial (VRS), principal agente causante de la bronquiolitis.

Aunque hay quienes tienden a minimizar la gripe, la realidad es que cada año provoca más de mil muertes en España. Se trata de una enfermedad que no debe ser subestimada, como explica a este medio la Dra. Isabel Jimeno: “La gripe no es un simple resfriado fuerte, sino una infección distinta provocada por el virus de la gripe (influenza). Este afecta a todo el cuerpo y puede generar complicaciones serias, especialmente cardiovasculares, sobre todo en personas vulnerables”. También añade: “Un resfriado se limita principalmente a nariz y garganta, suele ser leve y raramente ocasiona problemas graves”, detalla la Dra. Jimeno, que dirige el Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Ante el aumento de los virus respiratorios, se consultó a la especialista sobre las estrategias para evitarlos en invierno; ella indica que “lo más efectivo es seguir las medidas habituales de prevención promovidas durante la pandemia: lavado frecuente de manos, mantener distancia con personas con síntomas, estornudar o toser en el codo, usar pañuelos desechables, ventilar espacios cerrados, llevar mascarilla en lugares cerrados o al estar con personas vulnerables si se presentan síntomas y, fundamentalmente, la vacunación contra la gripe”.

La médica resalta especialmente la relevancia de la vacunación tanto para influenza como para covid-19, recordando que los grupos indicados por las autoridades sanitarias deben vacunarse anualmente. Además, aunque no formen parte de los colectivos de mayor riesgo, recomienda la vacunación para:

  • Adultos entre 18 y 64 años sin enfermedades crónicas, pero que mantengan contacto frecuente con grupos grandes (como en transporte público o determinados sectores laborales).
  • Personas interesadas en contribuir a la protección comunitaria.
  • Quienes buscan cuidar su salud y minimizar ausencias laborales por enfermedad.

Sueño, estrés y nutrición

Más allá de las vacunas y la higiene, el estado general del organismo influye en la susceptibilidad frente a los virus.

“Un buen descanso, bajo nivel de estrés y una alimentación adecuada fortalecen nuestro sistema inmunológico”, aclara Jimeno. Garantizar un sueño de calidad, mantener un estrés controlado y seguir una dieta equilibrada, basada en frutas, verduras y agua, contribuye a que las defensas respondan mejor contra los virus respiratorios.

No existe, según enfatiza, ningún alimento milagroso o suplemento específico capaz de evitar la gripe, pero sí una recomendación general: una alimentación sana y balanceada como fundamento para un sistema inmune fuerte.

Frío, abrigo y mitos

Uno de los debates clásicos del invierno es si el frío “genera” resfriados o gripe. La respuesta de la doctora es clara: El frío no causa infecciones virales; estas se producen por virus y se transmiten de persona a persona.

Entonces, ¿es realmente necesario abrigarse? Sí, pero no por la razón comúnmente asumida. Según Jimeno, es esencial mantener el cuerpo abrigado para evitar que la temperatura corporal descienda excesivamente, dado que el frío intenso puede debilitar las defensas y facilitar infecciones, especialmente en niños y personas vulnerables. No es el frío el causante del virus, pero sí puede favorecer su efecto.

Gimnasio, ocio y transporte: ¿es preciso limitar actividades?

En cada aumento de virus respiratorios surge la duda: ¿debería evitarse el gimnasio, actividades recreativas nocturnas o el transporte público en horas punta?

“Restringir actividades durante los picos de circulación viral es razonable desde el punto de vista epidemiológico”, responde Jimeno, aunque aclara que la decisión debe tomarse “de manera individual y fundamentada en la evidencia”.

Para quienes presentan factores de riesgo, la recomendación es más explícita: resulta preferible evitar espacios cerrados y concurridos para preservar su salud durante los periodos de máxima transmisión viral.

Ventilar aunque haga frío

Durante la pandemia se popularizó la referencia a aerosoles, ventilación y CO₂. Para la doctora Jimeno, es fundamental no olvidar esta enseñanza:

A pesar del frío exterior, “es esencial ventilar espacios cerrados, tanto en viviendas como en sitios laborales, para reducir la concentración de virus en el aire y evitar contagios”. Lo indicado, informa, es abrir ventanas y puertas de forma regular y cruzada, varias veces al día durante 5–10 minutos, dependiendo del tamaño del lugar y la cantidad de personas presentes.

¿Es adecuado continuar usando mascarilla?

Otra herencia de la pandemia es la mascarilla. ¿Debería guardarse definitivamente o permanece útil para prevenir la gripe?

Jimeno señala que usar mascarilla en interiores, transporte público, hospitales o en proximidad de personas vulnerables sigue siendo “una práctica sencilla y eficaz para prevenir contagios”. Durante la covid-19 se observó que las mascarillas disminuyeron no solo casos de SARS-CoV-2, sino también de gripe y otros virus respiratorios.

La doctora recomienda especialmente su empleo en:

  • Transporte público
  • Espacios cerrados con mala ventilación
  • Hospitales y centros de salud
  • Visitas o contactos cercanos con personas vulnerables (mayores, inmunodeprimidos, embarazadas o con patologías crónicas)
  • Picos epidémicos de gripe o momentos de alta transmisión viral

En relación con el tipo de mascarilla, distingue claramente entre quirúrgica y FFP2:

  • Mascarilla quirúrgica: evita la dispersión de gotículas por parte del usuario, protegiendo principalmente a los demás.
  • Mascarilla FFP2: ofrece mayor filtración de partículas en suspensión, incluidos aerosoles, ajustándose mejor al rostro y filtrando hasta el 94% de las partículas. Brinda mejor protección al usuario, recomendándose para situaciones y personas de mayor riesgo.

Aunque las quirúrgicas “son adecuadas para la mayoría”, la FFP2 proporciona “una protección superior” en ambientes de alto riesgo o para personas vulnerables.

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