Ábalos advierte a EL MUNDO sobre las investigaciones en Air Europa y su posible conexión con Begoña antes de su ingreso en prisión

El exministro y ex mano derecha de Pedro Sánchez denuncia en esta entrevista exclusiva que se han vulnerado sus derechos: «Soy el primer diputado que entra en prisión. La indefensión es absoluta».

José Luis Ábalos, este jueves entrando en el Tribunal Supremo.

«Pretenden amenazarme con la cárcel. Quieren que me derrumbe. Buscan una confesión. No tiene sentido que Santos [Cerdán] salga de prisión y yo entre, con las mismas medidas cautelares y en una posición mucho más subordinada que la suya. Meter a un diputado en la cárcel es algo muy grave. Sería el primer diputado encarcelado. ¿Un diputado en la cárcel? ¿En serio? La indefensión es absoluta».

Así lo manifiesta el exministro José Luis Ábalos en una conversación telefónica con EL MUNDO, en una entrevista realizada en las horas previas a la cita clave que tuvo este jueves ante el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, y que concluyó con su ingreso en prisión sin fianza, junto a Koldo García.

Quien fuera la mano derecha de Pedro Sánchez hasta el verano de 2021 se rebela contra el trato desigual entre otros integrantes de la presunta trama y él, insiste en la nulidad del juicio, califica la causa en su contra como «prospectiva» y señala directamente a La Moncloa. Además, enfatiza que a él lo imputaron «por mucho menos de lo que se menciona sobre Ángel Víctor Torres en el informe» de la UCO. «No había ni whatsapps míos cuando me imputaron. ¿Por qué a Torres no se le imputa?», cuestiona.

Ábalos considera que el Gobierno va «con todo» contra él para ocultar la magnitud de la relación entre Air Europa y Begoña Gómez. Y, sobre todo, cree que si termina siendo el «primer diputado encarcelado» será por un motivo ejemplarizante que no se justifica con los hechos. «España no puede permitirse, en términos de imagen internacional, el escándalo de meter a un diputado en prisión tras la condena del fiscal general. ¿Quieren que un diputado asista al juicio desde la cárcel con el pijama de rayas?».

¿Está usted seguro de que irá a prisión?
Me pondrán fianza seguro para ingresarme en la cárcel. [No ha sido así, el juez lo ha enviado a prisión sin fianza].¿Por qué afirma eso?¡Porque no puedo pagarla! Sólo dispongo de 6.000 euros en mi cuenta, proveniente del pago que me hizo Cristina Seguí [tras condenar el Supremo a dicha activista a indemnizarlo por difamación]. Si hay que pedir fianza, que se la soliciten a quienes obtuvieron ganancia con las mascarillas, que son el señor Aldama y el señor Cueto, yo no he ganado nada, no poseo nada, y tanto los investigadores como el juez lo saben.¿Qué ha cambiado para que ahora corra el riesgo de entrar en prisión?Nada. ¿Cuál es la hipótesis? ¿Riesgo de fuga? No me he desplazado fuera de España en más de dos años. No salgo del país, no tengo fondos ni negocios en el extranjero. Tengo hijos con un régimen de visitas. Percibo un sueldo que necesito. Asisto al Congreso todas las semanas y soy visible. ¿Cuál es el supuesto riesgo de fuga? Y teniendo el juicio próximo, el auto recurrido y la petición de nulidad del juicio… La única justificación que manejan es el riesgo de fuga, que no se sostiene. Y 94.000 euros que he gastado. Me parece absurdo. Están cebándose. ¿Yo no tengo derechos? Ahora soy el blanco. Habla como si estuviera siendo cazado.Hombre, a estas alturas… no me hagan reír. ¡A estas alturas, por favor! Al Tribunal Supremo y al Gobierno les interesa ir a por todas. Les conviene. No me han admitido ninguna diligencia.

En el momento más definitorio de la conversación, el ex número dos de Pedro Sánchez afirma no comprender por qué está imputado por un presunto cohecho «y no el que paga». Se refiere a que Air Europa, empresa para la que trabajaba Víctor de Aldama, presuntamente cubrió la estancia en un chalé de Marbella como retribución por su «intervención significativa» en el rescate de la aerolínea. De hecho, la Fiscalía Anticorrupción detecta indicios delictivos en el pago de esas vacaciones que Ábalos disfrutó con su familia.

En este punto, el ex secretario de Organización del PSOE lanza una advertencia: a su juicio, la esposa del presidente, Begoña Gómez, ejerció una influencia directa en el rescate de la compañía aérea en 2020.

«Es muy pobre lo que sugieren: que por una nota de prensa [del Ministerio, sobre el rescate] Air Europa me pagó el chalé. ¿Y Air Europa no está imputada, si fue la que llevó a cabo el cohecho? ¿Y Jéssica por qué no está imputada, si se benefició a título lucrativo en el otro presunto cohecho? ¿Y por qué no se le solicita que devuelva el dinero que recibía de empresas públicas? Una cosa es ayudar a colocarla y otra que no trabajara, de lo que yo no sabía nada. Que pidan cuentas a quienes la controlaban. La contradicción es enorme. Luego algunos hablan de golpe judicial… Pues lo del fiscal general palidece ante lo mío.

¿Por qué considera que Air Europa no está imputada?Porque abriría el asunto de Air Europa, y allí se podría llegar a Begoña. Se puede llegar muy lejos. Es inaudito que me acusen a mí de recibir algo y no a quien me lo dio. Si es cierto que me pagó unas vacaciones, ¿por qué no está imputada por cohecho? La respuesta es sencilla: porque no interesa. Lo mismo que no interesa actuar contra el empresario Juan Carlos Cueto, que ha desaparecido por completo. La explicación radica en su participación en el caso Defex. Nadie desaparece en una causa sin motivo, desaparece porque hay un interés específico.¿Y Jéssica? ¿Por qué no está imputada si es evidente que se benefició?Porque hubo un acuerdo: ella admitía que no trabajaba a cambio de no ser imputada.

Ábalos denuncia la «indefensión» que sufre por parte del juez Puente, del que resalta que en su auto de medidas cautelares añadió, «como remate final», una reflexión sobre el «estupor que genera» que Ábalos «pueda mantener, durante el procedimiento penal que se sigue contra él, el ejercicio de las altas funciones que corresponden a un miembro del Congreso de los Diputados».

El exministro argumenta ahora que su inmunidad parlamentaria «se levantó por hechos concretos, no por otros», y que se ha superado ampliamente el ámbito del suplicatorio aprobado por el Congreso para su investigación en el Supremo. De hecho, Ábalos opina que todo el juicio debería ser anulado, «por investigar aspectos que no estaban en el suplicatorio; eso constituye causa de nulidad».

Esto es algo que el propio exministro ya defendió en su recurso contra el auto de procedimiento abreviado (equivalente a procesamiento) del juez del Supremo, considerándose víctima de una instrucción «desequilibrada», sin pruebas y sustentada únicamente en las declaraciones de la UCO, en la que se siente «condenado a un cadalso donde sólo puede forcejear inútilmente clamando su inocencia». Cree que la Justicia está «más exaltada» con él que en otros casos mediáticos.

¿Por qué piensa así?Porque este es el primer caso, y ganó mucha notoriedad. Se ha enturbiado mucho por el asunto de las tías y de la reputación. Querían montar otro caso ERE a toda costa.Llama la atención la comparación que hace con el ministro Torres.A mí me imputan por menos de lo que se dice de Torres en el informe de la UCO. No había ni whatsapps míos cuando se me imputó, sólo la declaración de Aldama. ¿Por qué a Torres no se le imputa y a mí sí? Y además se me investiga sin razón. La denuncia del PP nunca debió tramitarse, porque el material [las mascarillas adquiridas a Soluciones de Gestión, empresa vinculada a la trama Koldo] no era fraudulento ni defectuoso. Además, al aceptarse la denuncia del PP, el juez afirma que no ve «ningún aforado». Como si usted no lo fuera…En fin. Y se dijo que las mascarillas se compraron mediante un contrato de urgencia, cuando fue por emergencia. No podía haber tráfico de influencias porque no había proveedores. Era casi imposible conseguir insumos. Fue un problema. Y nosotros [el Ministerio] establecimos que no se adelantaba el dinero, sino que se pagaba al recibir y certificar la calidad de la mercancía.

Por último, y pese a haber sido una de las personas más influyentes del país, Ábalos reconoce que todo esto le sobrepasa. La magnitud del caso le abruma. «Tengo la sensación de vivir una ficción, me levanto por las mañanas y creo que esto le está pasando a otro. No puedo creer que la Fiscalía me pida 24 años de prisión».

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