La Agencia Europea de Medicamentos confirma que no habrá escasez de antibióticos en Europa durante este invierno

The European Medicines Agency sadi Europe shows no signs of antibiotic shortages this winter.

Tras años de escasez de medicamentos en invierno, la Agencia Europea de Medicamentos comunicó a Euronews que actualmente no existen indicios de faltantes de antibióticos, en medio de los esfuerzos de la UE por disminuir la dependencia de proveedores extranjeros.

Europa no enfrentará carencias de antibióticos durante este invierno luego de años con suministros limitados en las temporadas frías, según indicó a Euronews la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

En enero de 2024, 19 países del Espacio Económico Europeo (EEE) reportaron faltantes de antibióticos para invierno, con 11 de ellos enfrentando escasez crítica; una situación que no se prevé repetir este año.

De acuerdo con la agencia, el consumo de antibióticos se mantuvo relativamente estable entre los inviernos de 2024 y 2025, y en este momento no se percibe riesgo de interrupciones.

La amoxicilina, uno de los antibióticos más utilizados, experimentó graves faltantes desde 2022 hasta junio pasado, cuando la EMA la retiró de su lista de medicamentos en escasez y eliminó las recomendaciones asociadas.

Hasta el martes, 36 medicamentos presentan escasez en la Unión Europea, según el seguimiento de la EMA. Sin embargo, ninguno pertenece a la categoría de antibióticos y muchos no son de uso general, incluyendo fármacos para quimioterapia y antipsicóticos que cuentan con alternativas disponibles.

No obstante, la presencia de faltantes de medicamentos sigue siendo un riesgo potencial dentro de la Unión Europea.

Un informe reciente del Tribunal de Cuentas Europeo reveló que las carencias de fármacos son un problema constante en la UE, alcanzando niveles récord en 2023 y 2024.

Las razones de una escasez pueden ser diversas, como un aumento inesperado de la demanda, aunque frecuentemente se originan por interrupciones en la cadena de suministro.

La pandemia de COVID-19 dejó al descubierto vulnerabilidades y riesgos vinculados a las interrupciones en las exportaciones, subrayando la necesidad de fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro.

El bloque de 27 miembros continúa dependiendo en gran medida de ingredientes farmacéuticos activos (IFA) provenientes del exterior, principalmente de India y China.

Un estudio del Wilfried Martens Centre for European Studies estima que hasta un 80% de los IFA usados en Europa y alrededor del 40% de los medicamentos terminados vendidos en la región provienen de estos dos países.

La Critical Medicines Alliance — un organismo de la UE que analiza vulnerabilidades en la cadena de suministro — identifica como principales razones de esta dependencia los bajos costos de producción, estándares regulatorios menos estrictos y estrategias de inversión constantes en estos países.

Al mismo tiempo, la producción europea de estos ingredientes activos ha disminuido del 53% a principios de los años 2000 a menos del 25% en la actualidad, advirtió Enrico Letta en un informe del año pasado.

Hacia una estrategia de medicamentos ‘Buy European’

En los últimos años, la solución de las carencias de medicamentos ha sido una prioridad en la agenda de la UE.

La recientemente publicada Ley de Medicamentos Críticos busca reforzar la seguridad del suministro y la disponibilidad de medicamentos esenciales, privilegiando a los proveedores radicados en la UE en las compras públicas.

Esta ley se dirige principalmente a medicamentos esenciales incluidos en la lista de productos medicinales críticos de 2023, elaborada por la EMA. Se enfoca en tratamientos para condiciones graves o aquellos con opciones limitadas.

La nueva propuesta pretende incentivar la inversión en la fabricación dentro de la UE tanto de los medicamentos esenciales como de sus ingredientes clave, disminuyendo la dependencia externa.

Una medida relevante en la propuesta introduce el principio ‘Buy European’, que establece criterios para la adjudicación de contratos públicos que priorizan la seguridad del suministro más allá del precio.

En la práctica, cuando se detectan vulnerabilidades en las cadenas de suministro o dependencia de un solo país tercero, las autoridades de la UE podrán, cuando esté justificado, aplicar requisitos de compra que favorezcan a proveedores que fabriquen una parte considerable de estos medicamentos críticos dentro del territorio europeo.

El bloque también mantiene su propia lista de medicamentos críticos, que incluye aquellos con mayor riesgo de falta de disponibilidad.

Un medicamento puede figurar en esa lista debido a problemas de producción, un aumento en la demanda o la decisión del fabricante de retirarlo del mercado, cualquiera de estos factores que limite la oferta, ya sea de forma temporal o definitiva.

Sin embargo, el informe del auditor europeo concluyó que todavía no existe un marco práctico para abordar esta problemática, y que las herramientas para hacerlo se encuentran en fases iniciales.

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