El impacto de los extranjeros en el aumento de los precios de la vivienda en Ciudad de México

Protesta en Ciudad de México contra la gentrificación.

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«No a la gentrificación colonial», proclamaba uno. «Regresa a tu maldito país, gringo», exigía otro. Y uno más expresaba: «Nuestra identidad no es mercancía».

Los letreros en la concentración contra la gentrificación en Ciudad de México la semana pasada dejaron claro que la protesta no solo se dirige a la presencia de nómadas digitales tras la pandemia en las colonias de moda de la capital.

La movilización, que reunió al menos a un centenar de personas, la mayoría jóvenes, tuvo lugar en las zonas turísticas más emblemáticas de la ciudad, Roma y Condesa, donde es común observar a extranjeros paseando, sacando a sus mascotas o trabajando desde bares y cafeterías.

Además, considerando que la manifestación concluyó con daños en establecimientos comerciales y en un momento crucial en la relación entre México y Estados Unidos, lo que parecía una marcha local terminó reviviendo un debate nacional importante sobre el acceso a vivienda justa y el turismo, que representa una de las principales fuentes de ingresos del país.

Las imágenes de los disturbios ocuparon las portadas de los periódicos. Decenas de columnistas e influencers en redes sociales se sumaron a la controversia.

La presidenta, Claudia Sheinbaum, manifestó su rechazo a la «xenofobia» implícita en algunos mensajes y, dos días más tarde, añadió que la gentrificación debe combatirse mediante la construcción de vivienda social.

«Se requiere abordar integralmente que no aumente el costo de vida en la ciudad, especialmente el precio de la vivienda y la renta», declaró la mandataria, quien también prometió cooperar con el gobierno capitalino, que dirigió de 2018 a 2023, para desarrollar proyectos que eviten la segregación social.

Protesta en México

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La llegada de los nómadas

Roma y Condesa son dos de las zonas más atractivas en CDMX por diversas razones: su proximidad al centro, la presencia de una exuberante naturaleza, poco común en otras áreas de la ciudad, y una mezcla de estilos arquitectónicos modernos que, en la última década, se ha visto revitalizada con nuevos restaurantes gourmet, tiendas naturistas y cafeterías.

Estas colonias se desarrollaron a lo largo del siglo XX y han sido el núcleo de distintas corrientes artísticas e intelectuales que han marcado la capital mexicana. Hasta ahora, principalmente han sido barrios de clase media alta.

Aunque el fenómeno de transformación hacia un destino emblemático para el turismo internacional comenzó tiempo atrás —posiblemente impulsado por la película Roma, ganadora del Oscar en 2018—, fue durante la pandemia cuando miles de extranjeros arribaron buscando aprovechar sus ingresos en ciudades emergentes del mundo en desarrollo.

La CDMX experimentó un auge en el consumo y la apertura de nuevos restaurantes y bares en los años recientes.

Esto impulsó la última fase de gentrificación, caracterizada por el desplazamiento de residentes locales y la entrada de proyectos orientados al turismo.

Sin embargo, a diferencia de otras ciudades afectadas por procesos similares, en México existe un serio déficit habitacional no solo en estos barrios, sino a nivel nacional, lo que incrementa los precios y genera un fuerte malestar social.

México

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El encarecimiento de la vivienda

Para compensar la insuficiencia de vivienda nueva, México debería triplicar la cantidad actual de construcciones, según datos emitidos por el sector inmobiliario.

La Sociedad Hipotecaria Federal, entidad estatal fiduciaria, indica que el precio promedio de la vivienda en México se ha incrementado al doble de la tasa inflacionaria durante la última década.

En realidad, en los últimos dos años en Ciudad de México el crecimiento ha sido inferior al promedio nacional, motivo por el cual algunos cuestionan si la gentrificación en estos barrios realmente ha influido en el alza.

«La gentrificación está involucrada», comenta Máximo Jaramillo, sociólogo especialista en desigualdad y urbanismo. «Esto genera un efecto dominó, casi epidemiológico, por el cual los precios de barrios vecinos suben porque el mercado se refiere a las experiencias de las zonas en las que se concentra el fenómeno».

Viri Ríos, politóloga y analista, añade: «Es complicado medir con precisión qué tanto impacto tiene la gentrificación en los precios, y lo cierto es que el aumento comenzó antes de la llegada de nómadas digitales».

Ambos expertos coinciden en destacar el déficit habitacional, aproximadamente 800.000 viviendas en todo México, según cifras oficiales.

Entre las causas están: el monopolio del cemento controlado por un par de empresas con protección, los elevados costos de permisos para construcción, la carencia de una planificación urbana que permita el desarrollo vertical, y la falta de implementación de regulaciones para plataformas de renta corta como Airbnb, diseñadas para limitar las estancias.

Ríos, directora de un newsletter en inglés llamado Mexico Decoded, explica sobre la planificación urbana: «Se asumió que las nuevas generaciones preferirían, como sus padres, vivir en las periferias bajo el modelo de familia tradicional, pero resultó que los jóvenes desean habitar los centros».

La mayoría de los participantes en la última protesta eran jóvenes. «Y ellos son los más afectados», subraya Ríos.

Jaramillo, director del proyecto divulgativo Gatitos Contra la Desigualdad, enfatiza la carencia de regulación, tanto legal como financiera: «La vivienda dejó de considerarse una necesidad con derechos para convertirse en un activo financiero que, por diseño, aumenta los precios más allá de la demanda y las necesidades».

Protesta en México

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Qué hacer

La manifestación reactivó la discusión y todo parece indicar que las autoridades están prestando atención.

La alcaldesa, Clara Brugada, anunció que acelerará la implementación de la regulación para plataformas de estancia corta y ha iniciado asambleas con las comunidades afectadas.

Por su parte, la presidenta Sheinbaum hizo referencia a su iniciativa, propuesta durante la campaña, para construir un millón de viviendas sociales.

«Uno de los objetivos —explica Jaramillo— debe ser que, para asegurar el derecho, un porcentaje de las viviendas sea excluido del mercado y que existan contratos de arrendamiento de por vida, por ejemplo, para impedir su venta».

Trump en protesta en México

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El factor Trump

Entre los elementos resaltados en los carteles durante la marcha figuraban Donald Trump y Elon Musk como símbolos del colonialismo percibido por los manifestantes dentro del fenómeno de la gentrificación.

«Se combinaron dos factores que, juntos, explotan —explica Ríos—: la demanda legítima de regular la renta temporal y el clima tenso en la relación bilateral, que ha intensificado el sentimiento de rechazo hacia los estadounidenses».

Jaramillo está de acuerdo: «El trasfondo histórico es muy potente. Lo que los mexicanos hemos perdido y seguimos perdiendo es enorme. Muchos tenemos familiares en EE.UU. que están ocultos y sin poder trabajar por las redadas de Trump. Es comprensible la ira».

El debate sobre la gentrificación y las protestas en Roma y Condesa terminaron reflejando una imagen del pasado y presente de México.

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