Miguel, exjugador galáctico del Real Madrid, cambia el fútbol por un trabajo de preparador físico por 300 €: “Estuve más de un año complicado”

Miguel Palencia, exjugador del Real Madrid. Miguel Palencia vio cómo su anhelo de destacar en el primer equipo se frustró con la llegada de Míchel González al Castilla, tras haber compartido vestuario con Zidane, Ronaldo, Beckham…

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Miguel Palencia atravesó . Formado en las categorías inferiores del Real Madrid, alcanzó el punto más alto de su trayectoria cuando debutó con el primer equipo durante la era de ‘Los Galácticos’.

Fue Vanderlei Luxemburgo quien le dio la oportunidad de debutar y lo mantuvo varias semanas en el primer equipo mientras Míchel Salgado estaba lesionado. Por aquel entonces, compartía vestuario con estrellas como Ronaldo Nazario, Beckham, Figo, Roberto Carlos, Raúl y Casillas.

«Te habitúas a compartir vestuario con Zidane, con Beckham, te duchas, subes al autobús y te sientas junto a Casillas. Raúl se acerca y te dice ‘oye, pues…’. Al final, después de repetirse tanto, te acostumbras», recuerda el exjugador en el podcast Los Fulanos.

Palencia llegó a aparecer en las portadas de los principales diarios deportivos y parecía encaminado a consolidarse en el primer equipo. De hecho, cuando el Real Madrid fichó a Sergio Ramos desde el Sevilla, Palencia fue una de las posibles piezas de intercambio en la transferencia.

No obstante, todo cambió con la llegada de Míchel González al Castilla, justo cuando esperaba dar el salto definitivo al primer equipo; acabó perdiendo incluso la titularidad en el filial.

«A mitad de campaña subieron a Miguel Torres. Hablo con Míchel y me dice: ‘Te veo un poco triste’. Respondo: ‘Lógico, el año anterior estaba en Primera División y era casi el suplente de Míchel Salgado, y ahora meten a Torres’. Él me contestó: ‘Mira, olvídate del Madrid, ahora debes aspirar a un Betis, a un Sevilla, a la Selección, pero aquí en el Madrid ya no'», explica.

Esas palabras fueron un golpe psicológico muy duro. Con apenas 21-22 años y tras 13 en el club, alguien que había sido su referente le cerraba de forma definitiva esta puerta.

Miguel Palencia, en un partido con el Real Madrid.

Miguel Palencia, en un partido con el Real Madrid.

Al término de aquella temporada, firmó la rescisión de su contrato percibiendo apenas 2.000 euros, sintiéndose defraudado y sin respaldo.

«Para mí fue duro estar en la cresta de la ola, o sea, surfeando de forma increíble. Nunca he sido de los que se lo creen demasiado, pero sabía que estaba ahí», reconoce Miguel Palencia.

Después de dejar el Madrid, jugó en la Primera División de Bélgica, pero algo en su interior ya estaba roto. El fútbol comenzó a resultarle desagradable. Más tarde militó en Segunda B, aunque el choque fue tremendo: pasó de un juego con libertad para expresarse y avanzar constantemente a un fútbol pragmático donde el técnico le gritaba simplemente por cruzar el centro del campo.

Mentalmente, Palencia admite que no pudo soportarlo más. Su rechazo hacia el fútbol se volvió insostenible y decidió retirarse muy joven, en torno a los 27-28 años.

300€ al mes en Coslada

La caída fue rápida y devastadora. Un año y medio después de debutar con el Real Madrid y aparecer en las portadas de Marca y AS, Miguel Palencia trabajaba como preparador físico en un equipo femenino de baloncesto en Coslada con un sueldo de 300 euros al mes.

«Me marcó mucho dejar el fútbol de ese modo porque no me permitieron avanzar. Tuve un año y medio complicado mentalmente, emocionalmente. Piensa dónde llegué y lo que pasó, eso fue realmente duro», confiesa.

Palencia reconoció haber vivido «malas experiencias humanas dentro del mundo del fútbol» con personas que no solo no apoyaban, sino que intentaban perjudicarle y mostraban envidias.

Reconoce que fue principalmente él quien perdió el rumbo en un momento decisivo, aunque también señala que careció de herramientas y apoyo psicológico.

Roberto Carlos a la izquierda, Miguel Palencia en el medio y Marcelo a la derecha.

Roberto Carlos a la izquierda, Miguel Palencia en el medio y Marcelo a la derecha.

Mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF), decidió que debía vincularse a algo relacionado con su pasión para encontrar la felicidad. La preparación física se convirtió en el camino elegido: disfrutaba cuidarse, mantenerse en forma y conservar ese lazo con el deporte que había marcado su vida.

Progresivamente fue ascendiendo profesionalmente. Pasó de esos 300 euros en Coslada a fundar un centro de alto rendimiento y salud donde trabaja con futbolistas profesionales. Además, se incorporó como comentarista en Real Madrid TV, donde lleva más de una década, sumando más de 25 años ligado al club entre jugador y comunicador.

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