El piloto catalán resaltó haberse sentido «mejor que nunca» pilotando tras coronarse subcampeón mundial de MotoGP.
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Álex Márquez se sinceró con el público tras su extraordinaria temporada, en la que logró el segundo puesto mundial justo detrás de su hermano Marc.
El piloto catalán acudió como invitado al programa ‘El Hormiguero’ y admitió que se encontró «mejor que nunca» sobre la moto, alcanzando un nivel de rendimiento que ni él mismo había anticipado.
Comentó también el acuerdo entre hermanos para evitar caídas mutuas durante las carreras, su emoción tras ganar en Xerez, la recuperación luego de una caída y sus supersticiones en competición.
Cómo se ha percibido
«Me he sentido mejor que nunca. Muy por encima de lo que muchos esperaban, incluyéndome. El progreso entre temporadas fue notable. En este deporte intervienen muchos factores, no solo el piloto, y todos deben encajar perfectamente. Este año todo funcionó a la perfección».
Capaz de vencer a su hermano
«Le ganaría el Mundial si tuviera la oportunidad. Me preguntó si alguna vez sentí miedo de derribar a mi hermano. Respondí que sí, que esa sensación la tuve. Me comentó que a él no le gustó y pactamos cuidar el uno del otro. En una distancia de medio metro, cualquiera puede tirar al otro o ser derribado. Pero nadie lo hace con intención».
Su triunfo en Xerez
«Ganar en MotoGP es especial, pero lograrlo en MotoGP es aún más. Si me preguntaran qué carrera me gustaría ganar, seguro que todos los pilotos españoles responderían Xerez. Es la catedral del motociclismo. Hay dos curvas donde, a las seis y media de la mañana, el público ya llena las gradas; te despiertan con el ruido. Es el único circuito del Mundial donde se siente que la gente está encima de la moto.»
Fue un momento muy emotivo; por lo general no suelo llorar, pero allí lo hice. Muchos años de esfuerzo lo hicieron especial».
La caída
«Volví a competir diez días después y conseguí un segundo puesto debido a la adrenalina, aunque luego el cuerpo bajó. Tenía molestias. Me colocaron un tornillo en la mano temiendo que se doblara. Fue una caída provocada por un toque con otro piloto, no un error mío. No había motivo de preocupación, pero obviamente con dolor no pilotas igual y pierdes confianza. Parecía que había que cambiar toda la moto, aunque el problema era yo».
La peor caída
«La más grave fue la de la pelvis. No requirió operación. Fue una fisura, casi una fractura, y afectaba un nervio. Pasé un año en que en los circuitos de izquierdas la pierna se me dormía y perdía la fuerza».
Supersticiones
«Tengo varias, aunque varían según la época. Si algo funciona, lo mantienes. Recuerdo que este año, en Xerez, sufrí una caída fuerte en los entrenamientos libres, y al bajar las escaleras del camión, me gusta tocar el pie derecho. Como las escaleras no servían, di tres saltos con ese pie y me fue bien; desde entonces, lo mantuve durante todo el año».
Su nueva Ducati
«La moto que he usado ha sido la misma desde el primer día que la probé hasta la última carrera, sin recibir actualizaciones. Por lo tanto, tu rendimiento depende mucho de cómo funcione esa moto. La oficial incluye la última versión y todas las mejoras que se introduzcan durante la temporada, lo que supone una gran oportunidad».
La rivalidad en Motmeló con Marc
«El sábado cometí un error y me caí. El domingo tocaba revancha, y le gané. Al pasar por meta, veía que estaba constantemente a tres décimas de mí. Con Marc no hay espacio para fallos; si le das la mínima opción, atacará. Él cometió un fallo y abandonó a tres vueltas del final. Creía que me adelantaría, pero no pudo».
En qué supera a Marc
«En curvas rápidas a derechas me desempeño mejor que él. Él destaca en curvas cerradas e izquierdas».

