Entre 2011 y 2018, período durante el cual el PSOE lideraba Andalucía, los seguros médicos privados aumentaron un 29 % en la región. Entre 2019 y 2024, ese crecimiento fue del 20 %.
Los datos proporcionados por Unespa, la patronal del sector de seguros médicos, indican que los andaluces utilizaron más la sanidad privada bajo el gobierno socialista que después, cuando el PP tomó el control del Palacio de San Telmo.
La diferencia es significativa: casi 10 puntos porcentuales adicionales cuando María Jesús Montero dirigía la Consejería de Salud (hasta 2013) y posteriormente ejercía como titular autonómica de Hacienda (desde 2013 hasta 2018).
En números absolutos, en 2011, con el PSOE en el mando de la Comunidad, 1.230.000 andaluces contaban con seguro médico privado. Al finalizar la gestión socialista en 2019, ese número se elevó a 1.588.632.
¿Qué ocurrió justo a partir de ese momento, cuando el PP asumió la Presidencia del Gobierno de Andalucía? Desde entonces, y hasta el último balance oficial disponible del año pasado, los seguros médicos privados han seguido aumentando.
Las cifras
Al concluir 2024, la cantidad alcanzó 1.993.880, lo que implica un incremento del 20,7 % respecto al inicio del mandato de Moreno como presidente de la Junta de Andalucía.
El debate sobre el avance de la sanidad privada en Andalucía conecta con una de las críticas más firmes que dirige el PSOE contra el Ejecutivo regional. Esta misma semana, la vicesecretaria general de los socialistas en la comunidad, María Márquez, alertó sobre las “consecuencias de privatizar y desmantelar la sanidad pública andaluza”.
Por su parte, el Gobierno andaluz argumenta esta cuestión basándose en dos puntos: el incremento de la inversión y la proporción de conciertos en la sanidad andaluza en comparación con la gestión del PSOE.
En primer lugar, Moreno ha subrayado en varias ocasiones el presupuesto comunitario para 2026, en el cual la inversión en sanidad supera los 16.000 millones de euros, cifra que duplica prácticamente lo destinado por el último gobierno socialista en 2018.
De hecho, tanto el Gobierno andaluz como el PP aseguran que la comunidad destina ahora más recursos que nunca a la sanidad pública, destacando que dos tercios del presupuesto de la Junta para el año próximo están destinados a servicios públicos.
El segundo punto defendido por Moreno se refiere a los fondos asignados a los conciertos con la sanidad privada. Mientras que en el pasado el PSOE llegó a superar el 5 % del presupuesto para derivar pacientes públicos a centros concertados, actualmente esa cifra apenas supera el 3 %.
Este dato, señalan desde la administración de Juanma Moreno, resulta fundamental, pues evidencia un mayor compromiso con la sanidad pública que el observado durante la etapa socialista.
Además, comentan, tras los problemas detectados en los cribados de cáncer de mama, el Ejecutivo andaluz plantea una revisión integral del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Esta intención fue explicada por el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, y respaldada por el presidente de la Junta, Juanma Moreno. Ambos coincidieron en que el SAS es un sistema descomunal concebido en la década de los 80 del siglo XX.
Señalaron, asimismo, que responde a enfermedades, problemas y tecnologías de hace varias décadas, por lo cual es necesario su cambio. Por ello, se está analizando qué aspectos pueden ser actualizados, incorporando tecnologías como la Inteligencia Artificial para optimizar la atención a los pacientes.

