Los tres fueron citados como investigados por el juez Moreno tras la sentencia del Supremo que confirmó el tráfico de influencias para que Jésica cobrara sin acudir a su puesto laboral.

La resolución del Tribunal Supremo no cerró ninguna de las investigaciones relacionadas con el caso Koldo, las cuales continúan abiertas en la Audiencia Nacional. Entre ellas destaca la investigación sobre la incorporación de Jésica Rodríguez a las empresas públicas Ineco y Tragsatec durante su relación con el entonces ministro José Luis Ábalos.
Por iniciativa de Anticorrupción, este lunes fueron citados ante el juez del caso, Ismael Moreno, tres implicados en el proceso de contratación: la propia Jésica, Joseba García —hermano de Koldo— y Ignacio Zaldívar, subdirector de Gestión Administrativa en Adif, ente responsable de Ineco.
Las diligencias avanzaron con rapidez: los tres optaron por ejercer su derecho a no declarar. Zaldívar argumentó que había presentado un recurso contra su imputación y que prefería esperar su resolución. Por su parte, Joseba García señaló que no conoció a Jésica antes de su vinculación con Ineco y negó haber trabajado alguna vez en Tragsatec, la otra empresa donde fue colocada.
Ninguno se estrenaba ante la Justicia, dado que los tres comparecieron en el juicio celebrado en el Supremo. Las declaraciones de Jésica, tanto en la fase inicial de investigación como durante la vista oral, resultaron clave para sustentar la condena por tráfico de influencias y malversación, entre otros delitos, impuesta al exministro y a su colaborador principal en Transportes, Koldo García. En especial, el apartado relativo a la malversación. Aunque abundaban los indicios sobre el enchufe, fue Jésica quien informó al juez Leopoldo Puente en el Supremo que percibía sueldo sin acudir nunca a trabajar.
La convocatoria de Joseba García responde a que Jésica dependía de él en su primera contratación. El Supremo constató que él le ayudó a completar la documentación necesaria para que pareciera que desempeñaba sus funciones en la empresa pública.
Durante su declaración en el Supremo, Zaldívar afirmó haber recibido llamadas en las que la entonces presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera —también investigada por la Audiencia— le comunicó que Ábalos había solicitado que dejaran de «molestar» a Jésica en su puesto.

