A su parecer, “es una operación importante para el Atlético y prácticamente insignificante para Apollo, aunque esa insignificancia será rentable”
Apollo Sports Capital, el nuevo accionista mayoritario del Atlético de Madrid.
El fondo estadounidense Apollo Sports Capital (ASC) se convertirá en el principal socio del Atlético de Madrid tras alcanzar un acuerdo con el consejero delegado del club, Miguel Ángel Gil Marín, su presidente, Enrique Cerezo, así como con Quantum Pacific Group y Ares Management, los accionistas mayoritarios actuales. La transacción, cuyos detalles económicos todavía no se han hecho públicos, se prevé que concluya en el primer trimestre de 2026.
Apollo adquirirá entre el 51% y el 55% del capital. El Atlético tiene un valor estimado total de entre 2.500 y 3.000 millones de euros. Según el club, esta operación será fundamental para “fortalecer su posición en la élite del fútbol” y potenciar la “ambición de brindar triunfos a sus seguidores a nivel global”. Además, favorecerá el desarrollo de la Ciudad del Deporte que se proyecta alrededor del estadio Metropolitano.
Antes de la entrada de Apollo, el accionariado del club rojiblanco estaba controlado mayoritariamente por la sociedad Atlético HoldCo, compuesta por las acciones de Gil Marín y Cerezo, a la que se sumó también el fondo estadounidense Ares a través de una ampliación de capital en 2021. Esta sociedad poseía el 70,47% de las acciones. Por su parte, Quantum Pacific Group, empresa del empresario israelí Idan Ofer, posee un 27,84% del paquete accionario.

“¿Y estos, quiénes son?”
El Atlético afirma que ASC, filial de Apollo dedicada a invertir en el ámbito deportivo y en eventos presenciales, no busca “una estrategia de multipropiedad con control de clubes”. Recientemente, también asumió el control de los torneos de tenis Mutua Madrid Open y Miami Open. Todas sus inversiones tienen una fecha límite, tras cumplir el objetivo de rentabilidad. Más allá de esto, existen más dudas que certezas respecto a lo que sucederá en los próximos años.
Tanto el entusiasmo como las dudas son comprensibles dentro de la afición, dados los antecedentes variados de este tipo de operaciones en el fútbol español y europeo. Por ello, algunos de los principales medios deportivos se han volcado en entrevistar a expertos capaces de interpretar el significado de esta noticia, con el fin de ofrecer claridad. Entre ellos, El Larguero de Cadena SER, conducido por Manu Carreño.
El periodista no tuvo que buscar lejos para localizar a un especialista y llamó a Javier Ruiz, compañero en la SER, con una extensa trayectoria al frente de Hora 25 de los Negocios y rostro conocido en televisión, donde presenta junto a Adela González el programa Mañaneros 360 (TVE), líder en su horario. Carreño fue directo: “Apollo Sports Capital. Los seguidores del fútbol en España y en especial los del Atlético de Madrid se preguntan: ¿y estos, quiénes son?»

“Casi el PIB anual de España”
En su respuesta, Ruiz fue igualmente directo: “Es uno de los grandes gigantes. Hay un término para describir esto: tiburón. Pero no estamos ante un tiburón cualquiera, este es uno de los grandes tiburones blancos a nivel mundial. Apollo Global Management es la matriz principal, que crea pequeños vehículos para comprar. Este Sports Capital es el que se emplea para transacciones en el ámbito deportivo, como la del Atlético”.
“Pero aquí estamos tratando con un tiburón que, para ponerlo en perspectiva, Manu -prosiguió Ruiz-, pagó 1.250 millones para adquirir el Atlético, mientras maneja un volumen de 75.000 millones trimestrales y actualmente administra activos valorados en 908.000 millones. Para que quede claro, es prácticamente el PIB anual de España. Así que esta operación del Atlético -«para ellos es un lunes por la tarde en la oficina.
Con estas cifras sobre la mesa, para Ruiz es “una gran operación para el Atlético de Madrid y casi insignificante para Apollo. Una insignificancia que, cabe decir, será rentable”. El periodista explica que estos fondos “juegan en dos etapas”. Primero, “se quedan cinco, seis, siete u ocho años como máximo; no pretenden permanecer eternamente. Y segundo, pretenden obtener rentabilidad. El Atlético perdió dinero el año pasado, pero estos inversores se encargarán de equilibrar las finanzas”.

