IU informa a Yolanda Díaz que el próximo candidato se decidirá en primarias y rechaza la exigencia de Belarra de optar entre Podemos y Sumar

El dirigente de IU insta a avanzar ya en el proceso de unificación porque «no hay tiempo que desperdiciar»

El líder de IU, Antonio Maíllo, en una reciente atención a los medios.

Izquierda Unida, pieza clave y muy codiciada en la reorganización de la izquierda alternativa para el próximo ciclo electoral, siendo la fuerza a la que tanto Sumar como Podemos buscan atraer para vencer en su particular confrontación, define sus condiciones para las negociaciones destinadas a formar alianzas. Por un lado, advierte a Yolanda Díaz que el siguiente candidato debe elegirse mediante «primarias» —algo que no ocurrió en 2023— y, por otro, deja claro a Podemos que no aceptará su planteamiento de hacerles «escoger» entre Sumar y los morados para concretar pactos, ya que no admite vetos.

Todo esto se desprende del borrador del Informe Político que presentará este domingo ante la Coordinadora Federal de IU —máximo órgano de debate y dirección entre asambleas— su líder Antonio Maíllo, al que ha tenido acceso EL MUNDO, donde reflexiona sobre el inicio del nuevo ciclo electoral.

En dicho documento, se constata que, a pesar de la presión ejercida por Ione Belarra, IU no aceptará el marco impuesto de «tener que elegir» entre Sumar y Podemos para configurar las próximas alianzas electorales, ni para las autonómicas próximas, ni para las generales, que parecen cada vez más cercanas. Más bien, Maíllo reafirma su apuesta por construir un «frente amplio».

O, como también lo expresa, «candidaturas unitarias que confluyan para ser herramientas de cambio y transformación, abiertas a la incorporación de todas las organizaciones que crean en la fuerza de la unidad para ser instrumentos al servicio de la clase trabajadora». Esto implica que no haya exclusiones.

Extremadura, Castilla y León y Andalucía —en ese orden provisional— votarán en los próximos meses, marcando una tendencia que IU aspira a trasladar también a las generales. La consigna que sostiene Maíllo es que se debe iniciar ya el trabajo en esa futura candidatura al Congreso. Para levantar ese nuevo Sumar —aunque este nombre podría cambiar—. «Es momento de acelerar este proceso», exhorta, «no hay tiempo que perder». El líder de IU percibe incluso «mejores condiciones para lograrlo».

En este sentido, resulta especialmente relevante el mensaje que Maíllo envía a Díaz. Al hablar de «acelerar» el proceso, se refiere a que se abran negociaciones para discutir y acordar las condiciones que regirán esa futura candidatura. El aspecto más relevante es la implementación de primarias «como método de participación amplia y colectiva en la elección de las personas referentes» del proyecto.

Es decir, que si la vicepresidenta segunda decide liderar la candidatura —decisión que aún no ha revelado al ser preguntada—, deberá someterse al respaldo de los simpatizantes y ser elegida en unas elecciones primarias, donde también se permitirán otras candidaturas. Esto no tuvo lugar en 2023, cuando no hubo votación alguna.

En su informe dirigido a la dirección de IU, Maíllo especifica cómo debe configurarse ese «frente amplio» de la izquierda alternativa. Se trata de un espacio en el que las fuerzas políticas sean «parte de la solución» y diseñen «instrumentos que integren a la mayor cantidad posible de personas a título individual, pero que también formen parte activa en las decisiones cruciales que se adopten». Por esa razón, las labores que recomienda «acelerar» se enfocan en construir un «proyecto político que justifique la unidad en el próximo ciclo», «acuerdos programáticos de cumplimiento obligatorio» para todas las partes y «primarias como método de participación amplia y colectiva en la elección de los líderes que llevarán adelante ese proyecto».

«Estamos convencidas de que solo mediante un proceso movilizador —que convoque a votantes y personas de izquierda, reestablezca la conexión con quienes esperan y aporte a quienes aún no han participado— podrán darse las condiciones para el éxito en los procesos electorales venideros, incluidas las próximas elecciones generales», señala.

En su análisis de la conjuntura, Maíllo considera que ha ocurrido «un click en la opinión pública» y «un cambio en el ánimo de la izquierda». Lo argumenta a través de diversos episodios que han impactado a las fuerzas de derecha: los incendios de este verano en Castilla y León y Extremadura, el «escándalo» relacionado con los cribados de cáncer de mama en Andalucía o la gestión de la dana en la Comunidad Valenciana.

Por otro lado, respecto a la situación política del Gobierno de coalición, Maíllo minimiza el «enésimo desacuerdo» de Junts y su anuncio de bloquear las leyes promovidas por el Ejecutivo. «La ruptura efectiva solo ocurriría con una moción de censura y su alianza con PP y Vox», explica. «Lo demás pueden ser fuegos artificiales que no afectan la continuidad del Gobierno, aunque puedan paralizar la aprobación de nuevas leyes y también la de los Presupuestos Generales».

Precisamente, el líder de IU insiste en no retroceder. Más bien, en presentar unos Presupuestos «imposibles de rechazar». «Incluso», profundiza, «cuyo rechazo debilite a quienes se opongan, permitiendo explicar las razones de medidas que beneficien a la población, sin importar su adscripción política».

En relación con esto, exige al Gobierno que acompañe esas cuentas con una reforma fiscal que justifique el incremento de ingresos. «La postura de IU, la única fuerza política que ha propuesto una cifra concreta, justificada y factible, es que, en caso de aprobarse, sería el único presupuesto de la legislatura y, por tanto, debe contener todos los acuerdos de investidura para su implementación antes de su conclusión».

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