Eli Ndiaye, jugador de Atlanta Hawks, habla sobre su llegada a España a los 13 años y lo que más extraña de Madrid

Eli Ndiaye, en su primer partido de la G League de la NBA. El ala-pívot, originario de Senegal y con nacionalidad española desde 2020, disputó su primer encuentro en la G League de la NBA, donde detalló las diferencias más relevantes entre ambas ligas.

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Eli Ndiaye, formado en las categorías inferiores del Real Madrid y actualmente en los Atlanta Hawks, compartió sus primeras sensaciones tras debutar en la G-League con los College Park Skyhawks, el equipo filial de los Atlanta Hawks, donde está construyendo su camino hacia la NBA.

Con 21 años, el ala-pívot, nacido en Senegal y con nacionalización española, fue muy preciso al describir los retos que afronta al adaptarse al baloncesto estadounidense y recordó su etapa en el conjunto madrileño.

Después de su estreno en la G-League el viernes, Ndiaye expresó su asombro frente al estilo de juego imperante en América. «Corren demasiado», comentó el joven jugador con una sonrisa cuando le preguntaron qué le había sorprendido más de la NBA.

El jugador añadió detalles a su impresión, explicando que «el contraataque y el uno contra uno se disputan constantemente», en contraste con el ritmo más pausado y el predominio del juego en equipo que se observa en Europa.

Esta diferencia en el ritmo constituye uno de los principales desafíos para Ndiaye, quien admitió que el estilo de juego en la NBA es «algo distinto» al que practicó en el Real Madrid y en otras ligas europeas.

Un aprendizaje constante

El jugador formado en Madrid, que entró en las categorías inferiores del Real Madrid a los 13 años en 2017 y llegó a ganar varios títulos con el primer equipo —3 Ligas ACB, 1 Euroliga, 1 Copa del Rey y 3 Supercopas—, reconoció que todavía se encuentra en proceso de adaptación.

«Estoy en proceso de ajuste. Aprendo de cada experiencia, lo que me sirve y lo que no. Y todo lo que he incorporado viene de Madrid, es una ventaja porque haber estado tanto tiempo en un club grande como el Real Madrid y llegar aquí es fantástico», explicó Ndiaye.

Reconoce que debe perfeccionar ciertos aspectos de su juego para encajar en el sistema estadounidense, pero confía en que los valores adquiridos en el Real Madrid serán fundamentales para su evolución.

Ndiaye, en la semifinal de la Liga Endesa ante Unicaja.

Ndiaye, en la semifinal de la Liga Endesa ante Unicaja. Europa Press

Aunque está totalmente centrado en esta nueva etapa en Estados Unidos, Ndiaye no oculta el afecto que mantiene hacia el club y la ciudad donde se formó como jugador.

El jugador, que realizó casi toda su formación en Madrid desde que llegó siendo adolescente, conserva un vínculo emocional muy fuerte con el Real Madrid.

De hecho, durante la noche de su debut en la G-League, no pudo seguir en directo el clásico de Euroliga entre Real Madrid y Barcelona, ya que estaba concentrado en su propio partido.

Sin embargo, al conocer la victoria del Madrid por 92-101 en el Palau Blaugrana, mostró su satisfacción: «Sí, estoy muy contento, además sufro cuando pierden, así que sigo todos sus partidos en Euroliga y ACB. Cuando ganan me alegro. Cuando pierden, me enfado, y hoy estoy feliz por ellos y deseo que continúen así, ganando», confesó a Mundo Deportivo.

Ndiaye también reveló qué es lo que más echa en falta de la capital española, donde vivió desde que tenía 13 años: «La comida, hostia, la comida. Madrid me encanta».

El ala-pívot es parte de la nueva generación de talentos españoles en la NBA, junto a Santi Aldama y Hugo González, y aunque el camino es exigente, su formación en el Real Madrid y su actitud constituyen grandes herramientas para aspirar a conseguir el sueño americano.

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