«Promover la empatía desde edades tempranas y crear un ambiente de confianza tanto en casa como en la escuela, para que el niño se sienta seguro al expresar sus problemas y comprenda que pedir ayuda no significa debilidad», afirma la directora del Máster en Acoso Escolar y Mediación de la Universidad Internacional de Valencia, Antonia Martí.

La mayoría de los jóvenes están conscientes de la necesidad de intervenir en casos de acoso escolar y reconocen la importancia de que toda la clase apoye a la víctima; actualmente, cerca de siete de cada diez actúan cuando presencian un acto de agresión, aunque el 25% solo interviene «si es amigo».
La mayoría de los episodios de acoso ocurren ante otros compañeros, quienes pueden desempeñar un rol clave para frenar la agresión y el 80% del alumnado indica que ha recibido en la escuela formación sobre qué es el acoso escolar y cómo detenerlo.
Con motivo del Día Internacional contra la violencia y el acoso escolar, la Universidad Complutense y la Fundación Colacao recuerdan que, según el ‘I Estudio sobre el acoso escolar y el ciberacoso en España en la infancia y la adolescencia’, una de cada tres víctimas de acoso escolar (38%) y más de la mitad de víctimas de ciberacoso (55%) aún mantienen silencio.
Al miedo que sienten las víctimas se añade el de un 15% de compañeros que no interviene, por lo que los especialistas consultados por EFE subrayan la necesidad de que el acoso deje de ser un tabú y se eduque a la sociedad en valores como la empatía y el respeto a los derechos humanos.
«El acoso representa la contraposición del respeto a los derechos humanos. Si se limita ese consenso en derechos humanos, el acoso puede aumentar», señala a EFE la catedrática de la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), María José Díaz-Aguado, responsable de este estudio.
Añade que es necesario modificar la cultura ancestral de dominio y sumisión que reproducen los agresores cuando «emplean la violencia para alcanzar poder».
«Impulsar la empatía desde la infancia y un clima de confianza en casa y en la escuela, para que un niño de 10 años se atreva a expresarse y entienda que pedir ayuda no es sinónimo de debilidad», coincide la directora del Máster en Acoso Escolar y Mediación de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Antonia Martí.
Martí recuerda a EFE que los padres y madres suelen tardar una media de año y medio en enterarse de lo que sucede.
El respaldo de los compañeros
«El acoso se detiene si el grupo de iguales apoya a la víctima», indica también Díaz-Aguado, quien añade que el alumnado que ha trabajado en clase estrategias para afrontar el acoso escolar tiene menos probabilidad de convertirse en víctima o agresor.
«Parece funcionar como una especie de vacuna que ofrece cierta protección», destaca.
El informe especifica que entre quienes han sufrido, ejercido o presenciado acoso en los dos últimos meses, el 67 % actúa. El 42 % intenta poner fin a la situación incluso cuando no es amigo de la víctima y el 25% sólo interviene «si es amigo».
Un 15% cree que debería impedir el acoso pero no actúa (probablemente por miedo), y el 8% considera que no es «su problema».
Sin embargo, seis de cada diez jóvenes valoran como muy efectivo que «toda la clase apoye al estudiante agredido sin dejarlo solo».
Como segunda medida destacan la educación en igualdad y respeto mutuo para evitar que alguien acose a quien es diferente.
‘EnlazHadas’, un programa de apoyo entre iguales
El IES Madrid Sur lleva diez años implementando el programa ‘EnlazHadas’, que busca que los propios alumnos animen a aquellos compañeros que tienen dificultades para socializar, integrarse o participar.
Este proyecto genera bienestar y una red de apoyo entre iguales.
Alumnos y monitores se reúnen semanalmente con otros para realizar actividades que fortalecen la autoestima, la personalidad o facilitan la expresión de sentimientos.
«Se sienten seguros, establecen vínculos con otras personas y, además, el grupo funciona como un observatorio de convivencia», porque detecta situaciones que podrían constituir acoso, señala a EFE Leonor Alcarria, profesora de francés e impulsora de este programa, que desde hace tres años también se desarrolla en el IES San Isidro de Madrid.
Prevención desde temprana edad
La Asociación Española de Prevención del Acoso Escolar (Aepae) destaca que implementar iniciativas desde educación infantil puede reducir en un 67 % la incidencia del acoso en los colegios.
Juegos educativos para expresar emociones, fomentar la inteligencia emocional en las aulas infantiles o concursos de dibujo contra el bullying contribuyen a crear conciencia al inicio de cada curso escolar.
La Fundación Cibervoluntarios ofrece talleres gratuitos en centros educativos para prevenir, detectar y frenar el acoso digital mediante el programa ‘Para, piensa, conéctate’.
La directora del Máster en Acoso de la Universidad Internacional de Valencia advierte sobre nuevos tipos de violencia asociados a la Inteligencia Artificial, que generan diversas formas de agresión.
Martí señala a EFE que son muchos los docentes que buscan formación voluntaria y «todos expresan la necesidad de contar con recursos y estrategias destinadas a la prevención».
Modificar la conducta de los acosadores
En años recientes, se han logrado más avances en que las víctimas relaten sus experiencias que en modificar el comportamiento de los acosadores.
El 65 % de los agresores admite no dialogar con adultos acerca de su conducta, por lo que es difícil que reciban ayuda para cambiar.
«Sin duda, resulta menos complicado apoyar a la víctima que corregir el comportamiento de un acosador», explica Díaz-Aguado.
La catedrática de Psicología de la UCM enfatiza que para ayudar a modificar esta conducta es necesario mostrarles que pueden alcanzar poder sin recurrir a la violencia, ayudarles a superar su justificación de la violencia responsabilizando a las víctimas, así como a arrepentirse del acoso y corregir el daño causado.
«Cuando estos tres cambios—cognitivo, emocional y de reparación—se integran en un proceso global, su efectividad se incrementa», puntualiza a EFE.

