La carencia de evidencias, la improvisación o la falta de un registro escrito pueden transformar una reclamación justa en un conflicto sin éxito

En el terreno laboral, exigir los propios derechos es una acción legítima y frecuentemente necesaria. No obstante, no siempre se lleva a cabo de manera adecuada. La ausencia de evidencias, la falta de preparación o la inexistencia de registros escritos pueden convertir una justa reclamación en una derrota.
Así lo advierte el abogado laboralista Juanma Lorente en uno de sus recientes vídeos en TikTok, donde expone, mediante un caso real, cómo unSimple error en la forma puede arruinar una denuncia laboral perfectamente válida.
Reclamar sin evidencia puede dejar sin empleo ni respaldo legal
Lorente inicia su explicación con un mensaje firme y directo: “No reclames nada en tu trabajo si no sigues el método que te mostraré en este vídeo”. Luego, cuenta un caso reciente de su despacho: una trabajadora despedida pocos minutos después de manifestar que no le habían abonado los días festivos laborados. “Estaba en una reunión con una clienta, como de costumbre. A esa clienta la despidieron casi de inmediato tras reclamar el pago de los festivos”, detalla el abogado.
Según la legislación laboral española, un despido de estas características, si se prueba que es represalia por una reclamación, sería declarado nulo, lo que conlleva severas consecuencias para la empresa. Lorente puntualiza que “un despido tan rápido tras reclamar es nulo”. “Esto significa una indemnización considerable que debe abonar la empresa, salarios pendientes y, adicionalmente, la obligación de reincorporarte”, aclara.
El inconveniente, remarca el abogado, surge al momento de aportar pruebas. En el ámbito laboral, la evidencia es crucial, y su falta puede hacer caer incluso los casos más claros. Lorente recuerda que al solicitar a su clienta alguna prueba de su reclamación, esta contestó: ‘No, ni grabé ni lo hice por escrito’. “Entonces, no hay caso. Y quedas sin empleo”, explica.
Sentencia del Supremo: los días de descanso no pueden coincidir con los festivos.
“Si no actúas correctamente, no prospera”
El caso de esta trabajadora se complicó por la ausencia de un respaldo formal en su denuncia. Sin prueba escrita o grabación de la conversación con su jefe, el despido no pudo ser vinculado directamente a la reclamación. “Esta mujer llevaba poco tiempo en la empresa y la indemnización por despido improcedente era baja”, narra Lorente, añadiendo que “sin grabación ni documento que respalde las quejas por falta de pago de festivos, no se pudo demostrar la existencia de esas quejas, por lo tanto, el despido no pudo catalogarse como nulo”.
La enseñanza que destaca el abogado es clara: reclamar sí, pero con evidencias. Lorente enfatiza la importancia de registrar cualquier reclamación laboral, ya sea mediante correo electrónico, mensaje o grava-ción, siempre que la legislación lo permita. “La clave: si vas a quejarte en tu trabajo, algo que te animo a hacer, graba la conversación, que es legal si participas, o hazlo por escrito. Evita quejas verbales sin prueba, porque es como si no existieras”, añade.
En España, grabar una conversación propia no es ilegal, siempre que el trabajador sea interlocutor. Esta herramienta legal, según Lorente, puede ser decisiva en conflictos con la empresa. No obstante, muchos empleados desconocen este derecho y, por miedo o ignorancia, optan por reclamaciones informales o comentarios verbales que resultan imposibles de demostrar después.
El abogado advierte que estos errores son más frecuentes de lo que parece y que las consecuencias pueden ser graves: “Si no lo haces bien, no hay caso. Y quien pierde eres tú, aunque tengas toda la razón”.

