Las claves
El teniente general Manuel Llamas afirmó que el ministro Marlaska le calificó de «alterado» tras la filtración del correo institucional de Begoña Gómez.
Llamas indicó que la filtración generó una oleada de mensajes insultantes y ofensivos dirigidos a la esposa de Pedro Sánchez, lo que hizo necesario bloquear su correo.
El DAO justificó la apertura de informaciones reservadas para esclarecer las filtraciones, negando que provinieran de la UCO y atribuyéndolas a fallos en la notificación judicial.
Llamas restó importancia a las campañas de desprestigio contra la UCO y rechazó que la relación de Mercedes González con Pedro Sánchez haya condicionado la dirección de la Guardia Civil.
El teniente general Manuel Llamas, director adjunto operativo de la Guardia Civil, declaró el 16 de julio ante el juez Santiago Pedraz que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le llamó «un tanto alterado» cuando salió a la luz el correo electrónico institucional que usaba en Moncloa la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
«El ministro me explicó el escenario caótico que se había generado y que tuvieron que bloquear prácticamente los correos» de Begoña Gómez, porque «los habían inundado» con «todo tipo de insultos e injurias, material pornográfico. Una barbaridad», se escucha a Llamas en el audio de su declaración filtrado a EL ESPAÑOL.
Llamas compareció como investigado por los mismos presuntos delitos que enfrenta su superiora, la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.
En el proceso hay indicios de que se pudieron usar las informaciones reservadas (procedimiento previo a la posible apertura de un expediente disciplinario) para intentar intimidar y presionar a los agentes de la UCO encargados de las investigaciones judiciales en torno al círculo político y personal de Sánchez.
No obstante, Llamas defendió que estas informaciones reservadas se abrieron porque el jefe de Policía Judicial, general López Malo, y el entonces jefe de la UCO, Rafael Yuste, no le aportaron suficientes explicaciones como para descartar que las filtraciones provinieran de la UCO, tanto la relacionada con el correo institucional de Begoña Gómez como la de los mensajes de Whatsapp entre Sánchez y el exministro Ábalos.
El hecho público sobre el ‘mail’ de la esposa de Sánchez no fue atribuible a la UCO, sino a una incorrecta notificación por parte del Juzgado a las partes implicadas en la causa sobre el hermano de Sánchez, que contenía un tutorial con instrucciones dirigido a la juez Beatriz Biedma para acceder a los miles de correos electrónicos incautados.
Tampoco procedieron de la UCO las filtraciones de conversaciones entre Sánchez y Ábalos, ya que este último admitió ser quien las facilitó.
De cualquier forma, Llamas asumió personalmente la apertura de las informaciones reservadas y la defendió como algo habitual, asegurando que se han iniciado «mil» de esas diligencias «que yo sepa», sin precisar el periodo.
Preguntas sobre Sánchez
El teniente general Llamas no aclaró de dónde provenía la información para que Marlaska conociera el impacto de la publicación del correo electrónico de Begoña Gómez. «¿El impulso para investigar la filtración [del correo de Begoña Gómez] viene del presidente?», indagó la fiscal.
«No necesitaba que, ante un hecho tan grave, Moncloa o cualquiera fuera quien denunciara esa situación, ni que me dijeran ‘instruye una información reservada’. Yo mismo ordené la apertura de dicha información reservada. No requirí que alguien me indicara qué hacer», respondió el DAO.
Llamas también descartó que la relación entre Pedro Sánchez y Mercedes González haya influido en el desempeño de la directora de la Guardia Civil.
– ¿Está al tanto de que la directora general de la Guardia Civil compatibilizó durante un tiempo este cargo con la secretaría general del Partido Socialista de Madrid Ciudad?, preguntó la fiscal.
– Sí, contestó Llamas.
– ¿En algún momento esto ha influido en las órdenes que la directora pudiera haber dado?
– En absoluto.
– Por ejemplo, en la información reservada 1/24 [relativa a la filtración del correo de Begoña Gómez], ¿cree que la directora mantiene un trato directo y cercano con el secretario general del Partido Socialista [Pedro Sánchez] y que esto haya podido alterar el curso de las actuaciones?
– Para nada. Y aunque esa relación fuera tan estrecha como se menciona, eso no se refleja en su gestión al frente de la Dirección General.
El DAO restó importancia a dos notas de despacho, una de la Jefatura de Información y otra de la UCO, avisándole en abril y mayo de 2025 sobre una campaña liderada por Leire Díez y Santos Cerdán para desacreditar a los agentes de la Unidad Central Operativa implicados en procesos judiciales vinculados al PSOE.
«La campaña de desprestigio contra la UCO, inicialmente, no me inquietó demasiado y solo llamó mi atención que se mencionara el conocimiento de la señora Leire Díez por parte de la directora«.
Llamas explicó que el 5 de mayo de 2025 «tuve despacho con la directora y le comuniqué [la primera nota de despacho]. En ese momento, la directora confirmó que conoce a esta mujer desde su etapa como delegada del Gobierno en Madrid, y que Leire Díez ocupaba un cargo en Correos. Me dijo que la había visto recientemente. Más allá de eso, no le di mayor importancia».
«Ella me aseguró que ‘conoce a esta mujer’, y me imagino que, tras tres décadas en la ejecutiva del PSOE madrileño, conocerá a miles de militantes socialistas», detalló.
El DAO reiteró en varias ocasiones que no prestó mucha atención a la denuncia interna relacionada con la campaña contra la UCO, «prácticamente ninguna importancia».
«Ponga mi nombre y mi cargo en Google y verá qué significa una campaña de prestigio que duró dos años», comentó Llamas a la fiscal.
«Me costaría encontrar el título y el artículo de ‘campaña de desinformación’ en el Código Penal», expresó en otro momento.

