Las claves
El partido Nueva Melilla propone eliminar la valla fronteriza con Marruecos, tomando como referencia el modelo de colaboración instaurado entre Gibraltar y La Línea de la Concepción.
Esta formación aboga por intensificar la cooperación y facilitar el tránsito libre entre Melilla y Nador, al tiempo que defiende la identidad y soberanía españolas de la ciudad.
Nueva Melilla plantea gestionar un Tratado de Buena Vecindad con Marruecos y la Unión Europea, semejante al acuerdo firmado para Gibraltar.
Como primer paso, el partido sugiere flexibilizar el control fronterizo, recordando que antes de los años noventa la frontera era mucho más permeable.
El partido Nueva Melilla ha propuesto el derribo de la valla que separa la ciudad autónoma española del área de Nador, en el norte de Marruecos, siguiendo el modelo de Gibraltar y La Línea de la Concepción.
Desde la formación melillense destacan que «las imágenes enviadas desde Gibraltar deberían ser motivo de reflexión para toda Europa y también para nuestra ciudad».
«Donde durante décadas existió una verja», añaden, «ahora comienza una etapa caracterizada por la libre circulación, la cooperación institucional y oportunidades económicas para decenas de miles de personas».
Nueva Melilla desea «ver una fotografía histórica en la que el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y el alcalde de Nador comparezcan juntos ante los medios, presentando proyectos conjuntos, anunciando inversiones mutuas y transmitiendo un mensaje de colaboración institucional y convivencia».
Eso sí, «sin renunciar a identidades, soberanías o posturas políticas. Se trata de crear espacios de cooperación donde todos salgan beneficiados», aclara este partido en un comunicado difundido la semana pasada.
«Somos un partido español, autonomista y melillense, por lo que queremos que esta ciudad continúe siendo española siempre, al igual que Gibraltar probablemente permanecerá británico. Sin embargo, esto no impide mantener una relación fluida, constante y abierta con la ciudad vecina, Nador», defiende Isaac Fernández.
En diálogo con EL ESPAÑOL, el portavoz de la agrupación melillense admite sentir «envidia» por lo ocurrido en Gibraltar.
«Han pasado de tener una frontera completamente cerrada y depender exclusivamente de los recursos procedentes de Londres, a la situación actual», señala Fernández.
«Lo que sucede ahora en Melilla es muy parecido: es una ciudad completamente cerrada. Esto está afectando de forma negativa a nivel económico, social y emocional a una gran parte de la población, por no decir a la totalidad», argumenta el político.
«La ciudad se ha transformado en un búnker, en una prisión, y la valla representa prácticamente un muro de Berlín infranqueable para la mayoría de la población marroquí. Además, resulta muy complicado para muchos melillenses acceder a Marruecos», lamenta Fernández.
Con esperanza
El propósito sería que, “en un modelo futuro, esa valla desaparezca y se pueda transitar libremente entre Marruecos y Melilla sin obstáculos”, detalla el portavoz.
No obstante, desde Nueva Melilla reconocen que «hoy en día no sería viable derribar la valla entre Melilla y Marruecos» y que, «probablemente, tampoco sea posible a corto plazo».
Aun así, mantienen la esperanza y recuerdan que «la verja entre Gibraltar y La Línea estuvo completamente cerrada hace más de 40 años, siendo un muro infranqueable».
A corto plazo, la formación apuesta por un control fronterizo más flexible, similar al que existía antes del cierre de fronteras ordenado por Marruecos en 2020, para plantear en el futuro la retirada de la valla.
Indican que «la valla de Melilla empezó a levantarse prácticamente en los años noventa. Antes había un control muy laxo y se podía transitar libremente entre Melilla y Marruecos sin complicaciones. En otras palabras, esa realidad ya existió».
Con esta nueva propuesta, Melilla asumiría un rol europeo para controlar los flujos migratorios irregulares, mientras Marruecos continuaría regulando el movimiento de población procedente de otros países africanos que intenta entrar a Europa.
Acuerdo con la Unión Europea
Además, la formación sostiene que es fundamental negociar un nuevo Tratado de Buena Vecindad, parecido al que se ha firmado para Gibraltar.
«La Unión Europea tiene un papel muy relevante en las negociaciones con países extracomunitarios, como ya se comprobó con el Reino Unido», explica.
«No es algo que pueda suceder de forma inmediata. Se requiere un acuerdo entre Marruecos, como país extracomunitario, y la Unión Europea, tal como se firmó entre el Reino Unido y la Unión Europea para Gibraltar«.
No obstante, desde Nueva Melilla señalan que desconocen si Marruecos estaría dispuesto a aceptar esta propuesta.
Respecto a posibles alianzas, Nueva Melilla mantiene contacto tanto con otros partidos locales como con formaciones políticas de Ceuta.
La propuesta aún no se ha presentado al Gobierno de Melilla. Según Fernández, estarían dispuestos «sin problema» a reunirse con el presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda.
Nueva Melilla plantea que Imbroda realice encuentros con las autoridades de Nador y que las administraciones locales de ambos países establezcan vínculos institucionales.
«Es el país vecino y más de la mitad de la población melillense tiene familiares al otro lado. No es lógico vivir totalmente aislados y desconectados del pueblo vecino», señala Fernández.
En Melilla, Coalición por Melilla (CPM), partido con una base electoral mayoritaria musulmana, aún no se ha pronunciado oficialmente sobre la propuesta. Lo mismo ocurre en Ceuta con el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC).
«Extrañamos su pronunciamiento y les animamos a que lo hagan, pues aunque no han solicitado derribar la valla, sí respaldan la apertura o flexibilización de la frontera y avanzar hacia una relación vecinal normal», concluye Fernández.

