Tras meses de especulación, la Comisión Europea ha anunciado un objetivo del 46 % de electrificación para la economía del bloque para el 2040. Esta medida busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados, aunque los críticos señalan que los elevados precios de la electricidad podrían dificultar el logro de las metas de la UE.
La economía de la Unión Europea debe alcanzar una meta de electrificación del 46 % en los sectores de transporte, industria y edificios para 2040, con el fin de ahorrar 260.000 millones de euros anuales en costos por combustibles fósiles importados, según informó la Comisión Europea el viernes al presentar un conjunto de propuestas para facilitar esta transición.
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
Entre las medidas previstas se incluyen reformas en las tarifas aplicadas por los operadores de redes energéticas, la fiscalidad energética y la eficiencia en los edificios.
Bruselas intensifica su impulso por la electrificación, en un contexto de búsqueda urgente de alternativas para compensar la pérdida de petróleo y gas proveniente del Estrecho de Ormuz, lo que ha evidenciado la elevada dependencia de la UE respecto a combustibles fósiles importados.
No obstante, sin incentivos para reducir el alto costo de la electricidad, el plan de la Comisión para electrificar la economía podría enfrentarse a importantes dificultades de implementación.
La Comisión ha detectado que en algunos Estados miembros, los impuestos sobre la electricidad son más elevados que los aplicados al gas. Como destacaron previamente la presidenta Ursula von der Leyen y el presidente del Consejo António Costa, esta disparidad limita la motivación de hogares y empresas para adoptar tecnologías limpias como bombas de calor y vehículos eléctricos.
Para corregir esta situación, la Comisión propone establecer un principio legal según el cual los estados miembros deben asegurar que la electricidad no sea gravada en mayor medida que el gas, dejando a su vez libertad a los gobiernos para diseñar la estructura tributaria nacional bajo las normas fiscales energéticas de la UE.
«Proponemos un principio general que establece que la electricidad no debe tener impuestos superiores a los del gas,» indicó un alto funcionario de la Comisión a los medios.
Los representantes de la Comisión confirmaron que el objetivo del 46 % servirá como referencia para evaluar el avance de la UE en la sustitución de combustibles fósiles por energía eléctrica limpia en los sectores de transporte, edificios e industria.
El ejecutivo comunitario subrayó que esta meta estará respaldada por un marco analítico más amplio vinculado a la estrategia climática y energética de la UE post-2030, con detalles adicionales previstos para este año.
La Comisión reconoció que la electrificación de la UE ha avanzado a un ritmo más lento del esperado, estancada en el 23 % durante la última década, a pesar de su relevancia para cumplir con los objetivos de clima, competitividad y seguridad energética de la Unión. El 77 % restante de la economía continúa operando principalmente con combustibles fósiles.
Bombas de calor y vehículos eléctricos
Casi la mitad del consumo de gas en la UE proviene del sector de edificios, identificado como uno de los ámbitos con mayor potencial para la electrificación.
«La electrificación del consumo energético en edificios (…) avanza con lentitud, pese a los beneficios múltiples,» señaló el alto funcionario de la Comisión.
La Comisión planea impulsar la instalación masiva de bombas de calor en nuevos edificios, aumentar la transparencia sobre los costes de instalación, simplificar los trámites de permisos y optimizar el uso de fondos existentes para facilitar el cambio del uso de calefacción a base de gas por opciones eléctricas.
«Una transición energética con la electrificación como eje central podría, por ejemplo, impulsar la fabricación de vehículos eléctricos en la UE al promover la adopción de aproximadamente 120 millones de vehículos eléctricos con batería en comparación con los 8 millones actuales, así como de unos 100 millones de bombas de calor frente a los 30 millones instalados hasta ahora,» señala el plan de electrificación de la Comisión.
El eurodiputado alemán Christian Ehler, portavoz de energía del Partido Popular Europeo, afirmó el viernes que el denominado Plan de Acción para la Electrificación envía una señal positiva para la reducción de los elevados precios de la electricidad en Europa mediante «medidas prometedoras sobre códigos de red, cargos en la red y flexibilidad».
«La electricidad debe abaratarse para facilitar la sustitución de los combustibles fósiles. La UE debe hacer todo lo posible dentro de una economía de mercado para alcanzar este objetivo,» declaró a la prensa.
Eliminación progresiva de combustibles fósiles
Thomas Lewis, experto en políticas energéticas de la ONG Climate Action Network Europe, afirmó que el objetivo de 46 % de electrificación indica un rumbo relevante para la transición energética europea, especialmente por la intención del bloque de proponer nuevas regulaciones para eliminar los combustibles fósiles a finales de año.
No obstante, Lewis advirtió que el impacto del plan «podría ser contraproducente» si no se acompaña de medidas contundentes para eliminar los combustibles fósiles y de metas vinculantes de eficiencia energética y energías renovables para el período posterior a 2030.
Aunque apoya la propuesta como un avance general, Lewis lamentó que las subvenciones a los combustibles fósiles continúan distorsionando los precios de mercado y disminuyendo artificialmente el costo de estos recursos.
«La eliminación de un KPI para el despliegue anual de 100 GW en renovables, que aparecía en filtraciones previas, podría hacer que la nueva demanda eléctrica se cubra con combustibles fósiles,» señaló Lewis, recalcando que la propuesta oficial no cumple con las ambiciones de energías limpias.
«Incrementar la implantación de renovables y mejorar el ahorro energético es la vía más rápida para lograr un suministro energético asequible, seguro y sostenible.»
Christian Kjaer, director ejecutivo de la organización sin ánimo de lucro SuperGrid Europe, con sede en Bruselas, señaló que la política fiscal en Europa ha frenado la electrificación durante décadas.
«Es una medida audaz por parte de la Comisión pedir a los estados miembros que reduzcan los impuestos sobre la electricidad por debajo de los del gas, lo cual es de interés a largo plazo para las naciones,» comentó Kjaer, pero advirtió que la meta del 46 % sería «inútil» si se utiliza de manera aislada o para debilitar la fijación de objetivos para 2040 en energías renovables y eficiencia.

