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- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 20 julio 2026, 03:03 GMT
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Desde el gol de Andrés Iniesta en 2010 hasta el de Ferran Torres en 2026 transcurrieron 16 años y numerosos futbolistas españoles formaron parte del equipo nacional.
Lo que se mantuvo constante fue el estilo de juego colectivo, basado en la posesión y el asociacionismo, donde el equipo prevalece sobre las individualidades, y que condujo a ambas generaciones a obtener los dos títulos mundiales que posee España.
El combinado dirigido por Luis de la Fuente sumó la segunda estrella para La Roja tras imponerse 1-0 a la Argentina de Lionel Messi en la final del Mundial 2026 celebrada en Nueva Jersey.
De esta forma, repite el título conseguido por el conjunto entrenado por Vicente del Bosque en Sudáfrica 2010.
Las dos generaciones victoriosas comparten no solo el estilo de juego sino también trayectorias semejantes hacia la conquista del torneo más prestigioso del fútbol mundial.
Sus estrellas tienen carreras paralelas y una edad promedio cercana a los 26 años, mezclando experiencia con juventud.
Trayectorias parecidas
El once inicial de la España campeona en 2010 agrupaba a algunos de los futbolistas más destacados en sus posiciones a nivel mundial.
Iker Casillas defendía la portería; mientras que en defensa jugaban Sergio Ramos, Carles Puyol y Gerard Piqué; en el mediocampo Xabi Alonso, Andrés Iniesta y Xavi Hernández; y en la delantera David Villa junto a Fernando Torres.
Se trataba de jugadores con un historial sobresaliente que se encontraban en su mejor momento deportivo, con la mayoría habiendo ganado Eurocopas con España y Ligas de Campeones en clubes como Real Madrid, FC Barcelona o Liverpool, equipos entre los más laureados del mundo.
Esa generación conquistó dos Eurocopas, en 2008 y 2012, además de la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010.

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La actual generación, que acaba de conseguir su segunda estrella mundialista, sigue una trayectoria similar, habiendo conquistado la Eurocopa 2024 y el reciente Mundial.
Varios de sus jugadores, al igual que en 2010, ya están reconocidos entre los mejores del mundo y cuentan con títulos individuales y colectivos de renombre.
Rodri Hernández, nombrado mejor jugador del torneo, ha sido galardonado con el Balón de Oro y ha ganado una Liga de Campeones y varias Premier Leagues con Manchester City.
Fabián Ruiz acaba de sumar una Liga de Campeones en su palmarés con Paris Saint Germain.
Mikel Merino, Martin Zubimendi y David Raya recientemente conquistaron la Premier con Arsenal.
Marc Cucurella fue campeón del Mundial de Clubes con Chelsea en 2025, mientras que Lamine Yamal y Pau Cubarsí han ganado dos ligas españolas consecutivas con FC Barcelona, aunque sólo tienen 19 años.
Esta generación cuenta con numerosos factores a favor para continuar con la senda victoriosa de 2010 y encarar con optimismo la Eurocopa de 2028.

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Mismo estilo, con evolución
Las selecciones españolas dirigidas por De la Fuente y Del Bosque comparten el estilo conocido como «tiki-taka», caracterizado por la posesión del balón, triangulaciones, ataque colectivo y presión alta.
Esta identidad futbolística fue establecida por Luis Aragonés en el título europeo de 2008 y desde entonces ha recibido el reconocimiento global, sirviendo de inspiración a multitud de clubes y selecciones.
No obstante, De la Fuente ha sabido imprimirle un enfoque renovado luego de que este estilo, aunque alabado, fuera criticado por supuestamente privilegiar el toque del balón por encima del ataque y la intención ofensiva para conseguir victorias.
Estas críticas fueron frecuentes en medios españoles tras frustraciones como las de la Eurocopa 2016 y los Mundiales de 2018 y 2022, donde España fue eliminada en rondas tempranas.

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La actual generación ha recuperado un vigor ofensivo, apoyándose en dos extremos veloces y habilidosos como Nico Williams y el propio Yamal.
Williams es habitualmente titular en los equipos de De la Fuente, pero en este Mundial desempeñó un rol más limitado debido a problemas físicos. Sin embargo, fue fundamental en la final al ingresar desde el banquillo, generar profundidad en su banda y asistir a Ferran Torres en el gol decisivo.
Dieciséis años después del primer título mundial, España vuelve a coronarse utilizando casi la misma fórmula.
Además, la juventud de varios de sus jugadores sugiere que seguirán compitiendo por más éxitos en los próximos años.

