
Fuente de la imagen, Gobierno de México
Información del artículo
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- Autor, Shawn Yuan*
- Título del autor, Unidad Global de China de la BBC
- Informa desde, Culiacán, México
- Fecha de publicación 14 julio 2026
- Tiempo de lectura: 10 min
"El Hermano Wang fue muy relevante. Era el principal", comenta Enrique, riendo con complicidad.
Enrique, nombre simulado, se define como un coordinador de alto rango dentro del cártel de Sinaloa, en México, reconocido como una de las organizaciones criminales más influyentes a nivel global.
En un vehículo detenido en las inmediaciones de Culiacán, capital del estado de Sinaloa, y en un lugar resguardado del ruido, detalla cómo viajan los componentes químicos para fabricar fentanilo tóxico desde fábricas ubicadas en China hasta laboratorios clandestinos en México, cubriendo distancias que suman miles de kilómetros.
Los integrantes de su organización criminal atribuyen al "Hermano Wang" la creación de esta red logística.
Apodado en el ámbito delictivo como el "rey del fentanilo", el Hermano Wang es un ciudadano chino de 39 años llamado Zhang Zhidong, según datos del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Fue detenido en México en 2024, protagonizó una fuga sorprendente antes de ser capturado nuevamente y extraditado a EE. UU. en 2025.
El fentanilo es un opioide sintético que supera en potencia a la heroína por 50 veces. Cada año provoca la muerte de decenas de miles de personas, principalmente en Estados Unidos, país donde suele distribuirse la droga ya procesada. Una dosis mínima, similar a unos pocos granos de sal, puede resultar letal.
El expresidente estadounidense Donald Trump calificó a quienes trafican con fentanilo como "narcoterroristas" y definió la droga y sus elementos como armas de destrucción masiva. Además, utilizó el comercio de fentanilo para justificar la imposición de aranceles a China, México y Canadá.

Fuente de la imagen, Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU., vía Reuters
En 2025, cuando Zhang se presentó ante la corte de Nueva York, Todd Blanche, entonces fiscal general adjunto, lo describió como uno de "los traficantes más peligrosos a nivel global".
Fue acusado de liderar "una organización mundial que introducía grandes cantidades de cocaína, fentanilo y metanfetamina" en Estados Unidos y de lavar "millones de dólares provenientes del narcotráfico".
Zhang se declaró inocente y permanece a la espera de juicio. Su abogado, consultado por la BBC, declinó hacer declaraciones mientras el proceso esté activo.
Integrantes del cártel y excompañeros aceptaron dialogar con la BBC, otorgando un raro acceso sobre cómo creen que Zhang, egresado de la universidad china más prestigiosa, supuestamente se transformó en un eslabón fundamental entre los fabricantes químicos chinos y los laboratorios mexicanos.
Un estudiante "brillante"
En 2010, Zhang se graduó en la prestigiosa Universidad de Pekín con una licenciatura en Filología Hispánica y al año siguiente se trasladó a México para integrarse a una empresa minera de capital chino dedicada a la extracción de mineral de hierro. Pronto ascendió a un puesto relevante.
Quienes lo conocieron en ese periodo lo consideraban un joven profesional talentoso, con muchas ganas de vivir en el extranjero.
"Poseía habilidad para negociar, era muy astuto y capaz de adaptarse a diferentes contextos", afirma Alex (nombre ficticio), alumno de la misma universidad y colega en la misma minera mexicana.
Explica que Zhang dominaba el español con gran fluidez, con buena comprensión del lenguaje popular y la capacidad de comunicarse con cualquier persona, aunque con un marcado acento de Pekín.

Fuente de la imagen, 'Alex'
Alex relata que operar en México implicaba en ocasiones negociar con el crimen organizado, incluyendo cárteles que dominan ciertas regiones del país. Zhang habría consolidado vínculos con "todas las personas relevantes en la zona, tanto autoridades como grupos ilegales", comenta.
Menciona que al Hermano Wang le atraía ese aspecto de México y lo describe como alguien inclinado hacia el riesgo y la temeridad. Relata que Zhang estrelló el vehículo de su jefe sin mostrar preocupación por las consecuencias, e incluso cuenta cómo una noche lo llevó fuera de la ciudad para disparar a señales de tráfico con pistolas en una carretera solitaria.
Cuando la minera quebró en 2013, Alex regresó a China, pero Zhang permaneció en México.
Según Alex, uno o dos años después, Zhang comenzó a publicar en el grupo de exalumnos de Español de la Universidad de Pekín en WeChat, ofreciendo cambios de dólares a tasas preferenciales, actividad que Alex supone relacionada con lavado de dinero.
Por otro lado, Enrique, integrante del cártel, señala que Zhang también se involucró en el narcotráfico. Documentos judiciales norteamericanos lo vinculan desde junio de 2016 con la dirección de "una organización de narcotráfico y lavado de activos a gran escala".
Enrique sostiene que Zhang inició una relación sentimental con una familiar de un líder del cártel, algo que favoreció su acercamiento al círculo íntimo.
La cadena de suministro
Luis, otro miembro del cártel encargado de movilizar recursos, recuerda una calurosa tarde en 2019 cuando sus superiores le encomendaron cuidar una reunión en la que Zhang "presentó sus productos".
Luis asegura que estos insumos eran los precursores —compuestos químicos básicos— para la elaboración de fentanilo. Atribuye a Zhang la introducción en el mundo del fentanilo y el impulso de esta línea de negocio dentro del grupo.
Relata que pronto se convirtió en "cocinero" de fentanilo, produciendo la droga en un laboratorio secreto. Declara haber visto morir a por lo menos cinco "cocineros" debido a filtraciones de sustancias tóxicas a través de sus equipos de protección.
"En ocasiones alguien se desmaya y tenemos que retirarlo del área", explica.

Enrique relata el mecanismo de pedido de precursores a Zhang, quien, según él, empleó sus contactos en China para la adquisición de esos compuestos.
También comenta que los productos se transportaban vía aérea o marítima hacia México. Asegura que su propia red se encargaba luego de distribuirlos a fabricantes de fentanilo como Luis, en los laboratorios clandestinos del estado de Sinaloa.
Al preguntarle si siente remordimientos por formar parte de una industria que provoca tantas muertes, Enrique responde que un familiar cercano falleció por una sobredosis de fentanilo. "Eso afecta la conciencia", reconoce, pero añade: "El trabajo es el trabajo y no conocemos otras formas de subsistir".
Cuando se le planteó esta misma cuestión a Luis, relató que intentó abandonar el laboratorio, pero su jefe le planteó la alternativa de salir a patrullar. Su superior le dijo: "O te pones el chaleco y armas, y sales a combatir; o continúas cocinando".
Las autoridades mexicanas vinculan a Zhang con operaciones ilícitas que alcanzan América, Europa, China y Japón.

Fuente de la imagen, Angela Weiss / AFP via Getty Images
Victoria Dittmar, investigadora del centro InSight Crime, ha dedicado años al estudio del flujo de precursores químicos hacia México. Señala que los intermediarios —el rol que se atribuye a Zhang— operan en un punto clave entre productores químicos y cárteles.
Según su análisis, individuos con el alcance de Zhang son "bastante excepcionales" y "esenciales para mantener la cadena de suministro".
"Fue un intermediario que conectaba a grupos mexicanos de narcotráfico con proveedores chinos de precursores químicos", una realidad difícil de concebir para quienes están fuera de este mundo.
"Además tenía un fuerte arraigo en Estados Unidos", añade. "No es común encontrar a alguien que logre unir tres regiones distintas".
Las autoridades mexicanas le imputaron a Zhang la exportación y distribución de más de 1.000 kg de cocaína, 1.800 kg de fentanilo y 600 kg de metanfetamina. También afirmaron que manejaba ganancias anuales superiores a US$150 millones provenientes del narcotráfico.

Fuente de la imagen, Oficina del Fiscal General, México
En 2025, el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió un comunicado detallando la acusación contra Zhang. Además de los cargos por narcotráfico, indicaron que reclutó a personas para abrir cuentas bancarias a nombre de más de 100 empresas ficticias.
De acuerdo con el documento, recogían el dinero en distintos puntos de Estados Unidos, lo depositaban en estas cuentas y luego transferían fondos hacia otras cuentas para lavar el dinero fuera del país.
En el otro extremo del supuesto esquema de Zhang está China. Un informe del Departamento de Estado estadounidense de 2025 indica que ese país es uno de los mayores fabricantes y exportadores mundiales de precursores químicos usados en drogas sintéticas.
El informe menciona que la industria química china abraca 160.000 empresas y, aunque se han tomado medidas regulatorias, la supervisión sigue siendo insuficiente en cuanto a personal y equipo.
La embajada china en Washington declaró a la BBC que China está entre los países con la política antidroga más estricta del mundo.
Agregó que en 2019 el gobierno chino incluyó todas las sustancias relacionadas con el fentanilo en su lista de sustancias controladas, de modo que son reguladas con rigidez. No las prohíben porque algunas tienen aplicaciones legítimas en diferentes sectores industriales.
La embajada resaltó que la cooperación "profunda y extensa" con Estados Unidos en la lucha antidrogas ha sido "altamente eficaz".
Fuga y arresto
La presunta vinculación de Zhang con el tráfico de estupefacientes terminó abruptamente con su captura en México el 31 de octubre de 2024.
Un juez tomó la polémica decisión de concederle arresto domiciliario, pero Zhang escapó —aparentemente a través de un agujero en la pared— y voló en un jet privado hacia Cuba y después a Rusia.
Las autoridades fronterizas rusas detectaron documentos falsificados y lo enviaron de regreso a Cuba, que a su vez lo entregó a México, desde donde fue extraditado a Estados Unidos.
Su detención provocó impacto a nivel mundial. La red de egresados de la Universidad de Pekín, donde Zhang había estudiado español, quedó consternada.
"El tema fue motivo de conversación generalizada", dice Alex. "Fue un caso sorprendente y probablemente se trate de una de las personas más conocidas que ha dado la Universidad de Pekín".

Fuente de la imagen, Secretario Omar Harfuch, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México
En Culiacán, los miembros del cártel aseguran que la desaparición de Zhang se notó de inmediato.
Luis comenta que obtuvo mucha dificultad para conseguir precursores.
"Se llevaron al hombre y eso generó un gran inconveniente", dice Enrique, que explica que Zhang era "quien tenía los contactos" en China, y que los cárteles tuvieron que "volver a empezar y construir una ruta nueva".
Casi simultáneamente, la Administración para el Control de Drogas de EE. UU. (DEA) detectó un descenso en la pureza del fentanilo, algo que afirmó como "coherente con indicadores de que muchos productores basados en México enfrentan dificultades para obtener precursores químicos esenciales".
No obstante, estas interrupciones en la línea de suministro suelen ser temporales, en lo que Dittmar define como un "juego constante del gato y el ratón".
Su trabajo investigativo ha mostrado cómo, cuando se eliminan intermediarios o se controlan químicamente ciertas sustancias, los fabricantes de fentanilo se adaptan buscando reemplazos y aprendiendo otros procesos.
Los individuos dentro de la cadena de suministro también pueden ser reemplazados; incluso aquellos con conexiones tan profundas y extensas como las que, según sostienen los integrantes del cártel, tenía Zhang.
Enrique señala que ya hay alguien bajo observación, otro ciudadano chino, pero que no puede revelar más información "por seguridad personal".
Otro miembro, que se identifica como coordinador del traslado de productos y personal, dice que aunque "todo empezó por culpa de Hermano Wang… dejó muchas conexiones que nos permitieron avanzar".
"Si él desaparece, alguien más ocupará su lugar… el negocio no se detiene."
* Información adicional de Ruth Evans y Miguel Ángel Vega
Este artículo fue redactado originalmente en inglés y se utilizó tecnología de inteligencia artificial para su traducción. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

