Cada una de las modificaciones que implementa el seleccionador nacional resulta más eficaz que la anterior, acumulando una amplia lista de triunfos a su nombre.
Más información: España logra meterse en semifinales del Mundial por segunda vez en su historia gracias a otra actuación memorable de Mikel Merino
Parece como si tuviera una bola de cristal para predecir el futuro, como si supiera que cada movimiento que realice tendrá éxito. Luis de la Fuente dirige la Selección con una seguridad notable, y casi todas sus decisiones tienden a salir bien.
No es una cuestión de azar, ni remotamente. Su trayectoria lo demuestra, y el enfrentamiento de cuartos de final frente a Bélgica fue otro logro añadido para el entrenador riojano, que va ampliando su currículo. Sin embargo, siempre mantiene la humildad, sin presumir, en su estilo habitual.
En esta ocasión optó por la difícil determinación de dejar a Pedri en el banquillo y darle la oportunidad a Fabián. El gol del jugador del PSG no fue solo cuestión de suerte, sino la confirmación de que Luis de la Fuente posee una visión que el resto no logra captar.
Luis de la Fuente se abraza con todo su staff.
Tiene al equipo completamente comprometido, y cuando los jugadores están entregados al cien por cien con el entrenador, se crea un cóctel donde la confianza es total. Esto podría explicar los recientes triunfos del conjunto nacional.
Fabián, Mikel Merino y Pedro Porro son ejemplos claros de sus acertadas decisiones hasta ahora en el Mundial. Así, España alcanza las semifinales bajo la dirección de un seleccionador al que algunos califican de tener suerte, aunque en realidad parece un auténtico estratega en el banquillo.
La apuesta por Fabián
Pocas horas antes del encuentro contra Bélgica se produjo la sorpresa. Solo un cambio en la alineación respecto al partido contra Portugal, pero una gran alteración.
Pedri quedó en el banquillo y Fabián tomó su lugar. Una decisión arriesgada, sin duda, pero especialmente valiente. El canario tuvo una actuación bastante discreta en los octavos de final y no había mostrado su mejor nivel en este Mundial.
Sin embargo, sentarlo significaba dejar fuera al cerebro del equipo, aquel jugador que, cuando está en su mejor momento, hace que los demás diez que lo rodean se muevan con fluidez. De inmediato, todas las miradas se enfocaron en Fabián.
España no sufrió en absoluto la ausencia de Pedri sobre el campo. Tomó el control del partido y, de hecho, logró adelantarse frente a Bélgica.
El gol no fue fruto del azar. Fabián aprovechó un rebote dentro del área para anotar el 1-0 para España. Justo él, el jugador en el que Luis de la Fuente confiaba plenamente en un momento tan decisivo del torneo.
Fabián coordinó bien con Rodri en el mediocampo. También se entendió con Olmo y Baena cuando fue necesario enlazar con ellos, demostrando además que tiene gol y la capacidad para desbloquear un partido. Luis de la Fuente supo interpretar todas estas cualidades a la perfección.
En la segunda parte llegó el cambio de roles. Pedri entró al campo y Fabián volvió al banquillo. El canario mostró mejores minutos saliendo desde el banquillo que en sus previas titularidades, posiblemente recuperando así su confianza.
El milagro de Mikel Merino
Luis de la Fuente continúa acertando con los momentos en que realiza los cambios. Siempre los introduce en el instante justo, cuando pueden influir significativamente en el curso del partido.
Quizás el público llevaba un tiempo pidiendo la entrada de Mikel Merino, viendo que España no podía superar a Bélgica. No obstante, De la Fuente esperó hasta el minuto 86 para darle minutos. Muchos pensaron que llegó tarde, pero el seleccionador tenía su estrategia bien calculada.
España celebra el gol de Mikel Merino ante Bélgica.
Al igual que en el encuentro frente a Portugal, Merino resultó clave a pesar del poco tiempo en el campo. Se situó como un ‘9’, casi como un delantero natural, y sentenció el partido sin dejar opciones de réplica al adversario.
El jugador navarro ha anotado dos acciones decisivas en los momentos más urgentes del Mundial. Esa es la apuesta de Luis de la Fuente. Aunque dice que es «injusto» que sea suplente, tiene un plan donde todas las piezas encajan perfectamente para lograr un gran resultado.
Otros aciertos de Luis de la Fuente
Lo ocurrido contra Bélgica es solo un ejemplo más de las acertadas decisiones del seleccionador, que suma múltiples éxitos previos. Además, ha sabido manejar situaciones delicadas, como el debate sobre la portería, que ahora pasa inadvertido en estas semifinales del Mundial.
Otra clara apuesta es Pedro Porro como su lateral derecho de confianza. Llorente comenzó el torneo como titular, y ambos compartieron protagonismo, pero actualmente es el jugador del Tottenham quien ha ganado la posición.
Porro anotó contra Austria y fue fundamental en la jugada del primer gol frente a Bélgica. Se encuentra en un óptimo estado físico y futbolístico.
Pedro Porro consuela a Seys, de Bélgica.
Su elección recuerda la que realizó con Cucurella en la pasada Eurocopa. Cuando la afición pedía a Grimaldo como titular en el lateral izquierdo, De la Fuente insistió en darle la titularidad a Cucurella. El resultado es conocido: está consolidado en la Selección, considerado uno de los mejores laterales zurdos a nivel mundial y recientemente fichado por el Real Madrid.
Por todas estas y muchas otras decisiones, Luis de la Fuente ha ganado al menos el beneficio de la duda en cada una de sus propuestas. Conoce al equipo mejor que nadie y está a solo dos partidos de lograr la segunda estrella para el escudo de España.

