Suiza asegura su clasificación a octavos del Mundial tras vencer a Argelia y espera rival entre Ghana o Colombia

Los jugadores de Suiza celebran un gol contra Argelia. Embolo inauguró el marcador en los primeros 10 minutos y Ndoye cerró el partido en la primera jugada de la segunda parte.

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Suiza ha roto una barrera histórica en el Mundial de forma sólida e incontestable. Con una sólida victoria 2-0 ante Argelia, la selección suiza aseguró este jueves su pase a los octavos de final, logrando por primera vez superar una fase de eliminación directa.

Sin mucho tiempo para festejos, la «Nati» ya enfoca su próximo partido del martes 7 de julio, donde se enfrentará nuevamente en Vancouver al vencedor del enfrentamiento del viernes entre Colombia y Ghana.

Aunque para los suizos el resultado fue ideal, el inicio del encuentro mostró un guion distinto, con Argelia dominando la cancha y sorprendiendo primero gracias a la rapidez de Rafik Belghali por la banda derecha.

No obstante, los dos centros precisos de este extremo norteafricano no encontraron la conexión correcta ni con Houssem Abouar ni con el experimentado Riyad Mahrez, de 35 años.

En el mejor momento de Argelia, Suiza asestó un golpe decisivo a los diez minutos, gracias a su figura estrella, Johan Manzambi, cuyo eléctrico cambio de ritmo por la izquierda desarmó a la defensa rival; su pase acabó en los pies de Breel Embolo, quien empujó la pelota al fondo de la red.

Con la ventaja en el marcador, el equipo suizo entendió que la banda izquierda era una vía libre para causar daño. Por ese sector insistieron con las penetraciones de Manzambi y la astucia de Rubén Vargas, jugador de ascendencia dominicana que aporta su estilo y picardía latinoamericana al ataque de Suiza.

El encuentro mantuvo un ritmo intenso porque Argelia no cedió y peleó con orgullo buscando igualar el marcador, aunque sus intentos carecieron de claridad al llegar al área de una Suiza que terminó la primera mitad atrincherada en su campo, repeliendo los ataques y esperando finiquitar el duelo al contragolpe.

La definición llegó rápido en el primer minuto tras la reanudación, cuando Suiza presionó la salida argelina y aprovechó un error defensivo doble; Dan Ndoye recuperó el balón en la frontal y lanzó un disparo potente que se coló junto al poste derecho de Zidane, marcando el 2-0.

Desde ese momento, el entrenador suizo Murat Yakin optó por replegar al equipo para manejar la ventaja y apostar por transiciones rápidas.

Ndoye celebra su gol contra Argelia.

Ndoye celebra su gol contra Argelia. REUTERS

Después del descanso para hidratarse, el entrenador arriesgó retirando a sus dos hombres más ofensivos, Manzambi y Vargas, con la intención de reforzar el centro del campo y asegurar el resultado, mientras Argelia buscaba revitalizar su ataque de forma desesperada.

La jugada podría haber sido perfecta para Yakin si Fabien Rieder, quien reemplazó a Vargas, no hubiera desperdiciado una oportunidad clara a puerta vacía tras un disparo defectuoso. A pesar de ese fallo increíble, que habría supuesto el tercer tanto, los cambios de Argelia no lograron cambiar el curso del partido y Suiza cerró su pase histórico sin mayores sobresaltos hasta el final.

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