Los inspectores Fuentes Gago y Díez Sevillano han quedado fuera del proceso judicial tras la retirada de todas las acusaciones en su contra.

La Fiscalía Anticorrupción ha mantenido la solicitud de 15 años de prisión para el ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su antiguo número dos, Francisco Martínez, en el contexto del juicio por la operación Kitchen, que investiga el supuesto espionaje organizado para obtener datos del extesorero del PP Luis Bárcenas.
Por su parte, los inspectores jefe de la Policía Nacional José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez Sevillano han sido excluidos del juicio tras la retirada de la acusación por parte de la familia Bárcenas, que actúa como acusación particular, y los partidos PSOE y Podemos, que son acusaciones populares en este proceso, según informó la presidenta del tribunal de la Audiencia Nacional encargado del caso, Teresa Palacios.
La familia Bárcenas solicitaba penas de 41 años de prisión para ambos, mientras que las acusaciones populares de PSOE y Podemos reclamaban condenas que oscilaban entre 32 años y cuatro meses y 39 años de cárcel.
Durante la fase de conclusiones finales del juicio de Kitchen, que se celebró tras la declaración de los dos inspectores y el comisario José Luis Olivera, los últimos involucrados en el procedimiento, el fiscal César de Rivas ratificó la solicitud de 15 años de cárcel para Fernández Díaz, Martínez, el exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino y el comisario Andrés Gómez Gordo, así como los 19 años de prisión solicitados para el comisario jubilado José Manuel Villarejo.
El representante del Ministerio Público se mantuvo firme en la petición de 12 años y cinco meses para Sergio Ríos, el exchofer de la familia Bárcenas acusado de actuar como confidente en la presunta trama, y también en los dos años y medio reclamados para el exjefe de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional, Marcelino Martín Blas.
Además, al confirmar su escrito de conclusiones definitivas, el fiscal De Rivas mantuvo su decisión de no presentar acusaciones contra Fuentes Gago, Díez Sevillano y Olivera, a diferencia de lo expresado en las conclusiones provisionales.
Por otro lado, la abogada de la familia Bárcenas redujo significativamente las penas que había solicitado para todos los acusados al inicio del juicio. Concretamente, disminuyó su petición de 41 años de prisión para todos los implicados y 33 años para el chófer, hasta 17 años y medio para todos y 11 años y medio para Sergio Ríos.
Asimismo, las acusaciones populares de PSOE y Podemos también han recortado sus demandas, que inicialmente abarcaban condenas de entre 32 y 47 años de prisión para los acusados.
Por último, las defensas ratificaron como definitivas las conclusiones provisionales presentadas antes del comienzo del proceso, en las que solicitan la absolución completa de sus representados.

