Investigadores restauran hasta un 95% de la capacidad en baterías de litio usadas, resolviendo un problema crítico

Científicos logran recuperar el 95% de la capacidad de baterías de litio agotadas y solucionan un grave problema

En la actualidad, donde los dispositivos electrónicos cobran una importancia creciente, las baterías se posicionan como un componente esencial, siendo imprescindibles para una amplia variedad de productos y sistemas, desde teléfonos móviles hasta automóviles.

Por esta razón, en años recientes, investigadores y científicos han dedicado esfuerzos constantes a mejorar y resolver las limitaciones presentes en las baterías. Uno de los principales problemas es que las baterías pierden capacidad con su uso prolongado; aunque el reciclaje ha avanzado mucho, permitiendo la destrucción física de las baterías para extraer materiales clave para fabricar unidades nuevas, en el caso de las baterías de litio este proceso resulta ser menos sencillo.

Sin embargo, científicos de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) han ideado un baño electroquímico capaz de restaurar casi en su totalidad la capacidad de las baterías de iones de litio agotadas. En lugar de desarmar electrodos estructuralmente intactos para extraer materiales con los que fabricar otros nuevos, su técnica se basa en regenerar los propios electrodos existentes mediante una solución electroquímica.

Los investigadores indican que este procedimiento ha permitido recuperar el 95% de la capacidad original y, además, extender la vida útil de las baterías recicladas. Según sus estimaciones, el método también podría reducir los costos de reciclaje en un 56% y tiene un impacto ambiental menor.

Para llevar a cabo esta técnica, los científicos enfocaron su trabajo en uno de los factores clave que causan la degradación, la interfase de electrolito sólido (SEI, por sus siglas en inglés). Con el tiempo, esta capa se engrosa, lo que aumenta la resistencia interna y disminuye la capacidad de la batería, aunque la estructura física de las baterías se mantenga casi intacta.

A diferencia del método convencional, que destruye los electrodos de una batería para fabricar otros nuevos, el equipo de Cornell emplea una fórmula llamada Regeneración directa de electrodo a electrodo (DEER), que consiste en abrir las baterías y extraer los electrodos sin dañarlos.

Posteriormente, los electrodos se conectan a un colector de corriente y se sumergen en un baño con compuestos químicos que disuelven la capa de SEI, rejuveneciendo los electrodos y dejándolos preparados para ser reutilizados en una batería nueva.

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