El conjunto dirigido por Luis de la Fuente se medirá al segundo clasificado del grupo de Argentina en los dieciseisavos de final.
No fue la fase de grupos más brillante, eso es seguro. España mostró aspectos positivos y negativos, certezas y dudas, pero lo esencial es que avanzó a los dieciseisavos de final y, además, como primera de grupo. [Así vivimos la victoria de España ante Uruguay en el Mundial 2026]
Sin espectacularidad, la Selección supo imponerse a una selección en caída libre como Uruguay. Ni siquiera Bielsa logró revertir la situación crítica. Los charrúas se despidieron del Mundial de manera triste, siendo un equipo inerte desde el inicio. Un adiós prematuro en un grupo que incluía a Cabo Verde y Arabia Saudí.
El encuentro se decidió por un grave error de Muslera. Ya se hablaba sobre la portería y la necesidad de relevo generacional, y con sus 40 años cometió uno de los fallos más evidentes de su trayectoria. Un fallo que quedará marcado por las consecuencias. Bielsa optó por sustituirlo en el descanso.
EL GOL DE BAENA 🔥
EL REGALO DE MUSLERA 🤝ESPAÑA LO GRITA. ESPAÑA LO AGRADECE.#DAZNMundial pic.twitter.com/Z786uktRMs
— DAZN España (@DAZN_ES) June 27, 2026
A pesar del triunfo, España volvió a abrir interrogantes. Fue una fase de grupos oscilante, con altibajos. Este partido queda en un punto intermedio, pero deja al descubierto varias carencias con las que la Selección llegó a este Mundial.
Olmo revivió al equipo en la segunda mitad, aunque la incertidumbre persistió hasta el final. España ya espera a su próximo rival, que saldrá del segundo clasificado del grupo de Argentina.
El regalo de Muslera
Uruguay ponía en juego su supervivencia. España, en cambio, luchaba solo por el primer puesto. Esta diferencia en objetivos marcó una primera parte poco inspirada que terminó siendo decisiva por culpa de Muslera, en perjuicio de los sudamericanos.
Un inicio prometedor en el primer minuto, con una combinación entre Lamine Yamal y Oyarzabal, parecía anticipar lo que vendría, pero resultó ser un espejismo. El encuentro fue perdiendo ritmo progresivamente.
Las razones eran evidentes. Uruguay carece de fútbol. No mostró nada durante todo el Mundial, y hoy no se recuperaría milagrosamente. España, por su parte, tampoco tuvo su mejor actuación. La falta de claridad y el bloqueo generado por los charrúas dificultaron mucho el juego.
Lamine Yamal, durante el partido contra Uruguay. EFE
Además, Unai Simón tuvo un par de sustos que casi le cuestan caro a España. La situación estaba delicada como para reavivar el debate sobre la portería que, por suerte, parece ya cerrado y solo es cosa del pasado, o incluso del futuro, pero no de este Mundial.
Tras el primer cuarto de hora, Lamine quiso despertar a la Selección con un potente disparo zurdo que chocó contra la maraña de piernas en el área, aunque esta acción tampoco sirvió como punto de inflexión ni facilitó una reacción.
Parecía entonces que, sin excesivo brillo, España comenzaba a tomar las riendas del partido. Un fallo de Muslera advirtió sobre lo que vendría tras el saque de esquina de Baena, y un centro de Llorente casi encontraba a Mikel Merino en el área para rematar.
Oyarzabal protesta una decisión del árbitro. REUTERS
Llegó entonces la pausa para hidratación, un momento que sigue influyendo en el desarrollo de muchos partidos. Para España no fue favorable, pues regresó con poca energía. Tras el segundo error de Unai Simón, Bentancur disparó desde la frontal del área. Parecía que Uruguay cerraría mejor la primera mitad, pero justo entonces España encontró un inesperado aliado, aunque no sorprendente si se considera su rendimiento en este Mundial.
Baena, nuevamente la apuesta de Luis de la Fuente, entró al área, se giró y disparó con la derecha a media vuelta. El disparo apenas parecía peligroso aunque iba entre los tres palos; fue el primer gol del encuentro. Flojo, el balón parecía destinado a las manos de Muslera, pero el portero veterano falló en el bote y terminó concediendo el gol.
Baena celebra su gol ante Uruguay. REUTERS
Un error grave para un equipo que estaba contra las cuerdas y que estuvo cerca de protagonizar una humillación histórica en un grupo junto con Cabo Verde y Arabia Saudí. Muslera, con 40 años, provoca un clamor por la renovación en la portería.
El partido se embruteció
Marcelo Bielsa es un personaje especial, seguramente uno de los técnicos más peculiares e ingeniosos que ha ocupado un banquillo recientemente. Sin compromisos, decidió dejar a Muslera en el banquillo como un duro castigo en el descanso. Cambió al portero sin dudar, a pesar de que podría haber necesitado esa sustitución en algún momento crítico más adelante.
El partido se tornó áspero. Salió a relucir el lado más agresivo de Uruguay. No es solo una reputación, sino que golpean con seriedad. Fue casi un milagro que Canobbio no recibiera tarjeta al principio, pero sí fueron amonestados Sanabria y Valera.
Mientras tanto, Bielsa continuó con su estrategia, como cobrando cuentas pendientes ante lo que parece una salida inminente de La Celeste. Fede Valverde salió con más de media hora por jugar, enviando un mensaje contundente. Cabe destacar que su Mundial ha sido muy decepcionante.
Lamine Yamal recibe una falta en el partido ante Uruguay. REUTERS
España continuaba sin desplegar su juego. Pedri estuvo desconectado, y esto implicó que el equipo no pudiera carburar. De la Fuente sustituyó al canario y también a Mikel Merino para dar entrada a Olmo y Fabián. El cambio respondía a las necesidades del partido y fue acertado por parte del seleccionador.
Olmo estuvo cerca de sentenciar el partido. Lamine, bastante apagado, intentó por la banda derecha y dejó el balón servido para su compañero del Barça, pero Olmo falló en la definición.
Uruguay intentó hasta el último minuto. Habría sido imperdonable que se marcharan del Mundial sin al menos mostrar un atisbo de dignidad. Sin embargo, les faltaron oportunidades claras. Unai resolvió las que se presentaron y, para colmo, Ferran falló una ocasión clara en un mano a mano. Eso hubiera dado tranquilidad.
Por fortuna, Uruguay ya estaba noqueado y no hubo más emociones. Los charrúas quedan eliminados en la fase inicial con un sabor a fracaso rotundo. España, en cambio, continuará avanzando en la competición.

