Las claves
Figuras destacadas de la izquierda fuera del ámbito de Pedro Sánchez, como González, Belarra y Madina, demandan su renuncia o la convocatoria de elecciones tras la sentencia contra Ábalos.
La resolución del Tribunal Supremo en contra de José Luis Ábalos ha desencadenado una crisis política en el espacio progresista y ha generado críticas internas dentro del PSOE.
Felipe González y Emiliano García-Page establecen un paralelismo con el caso Gürtel, que provocó la caída del PP, y exigen la asunción de responsabilidades políticas.
Líderes de Podemos y Sumar solicitan aclaraciones a Sánchez y consideran que la sentencia descalifica al presidente para continuar al frente del partido.
La izquierda independiente de Pedro Sánchez sostiene que el mandato del presidente del Gobierno ha concluido y pide una solución: su dimisión o la convocatoria de elecciones.
La condena del Tribunal Supremo que impone 24 años de prisión a José Luis Ábalos ha provocado una fractura dentro del bloque progresista.
Voces del PSOE y de la izquierda alternativa coinciden en señalar que esta situación genera una crisis política que requiere la retirada de Pedro Sánchez.
Felipe González declaró este martes en Toledo que la condena de Ábalos implica «una responsabilidad política clara», y entre las vías para asumirla mencionó la «dimisión».
«Por este tipo de responsabilidad política Ábalos protagonizó la moción de censura contra Rajoy desde la tribuna del Congreso», expresó antes de concluir: «La situación es idéntica ahora».
Frente a las críticas del PSOE hacia la sentencia —con el portavoz parlamentario Patxi López y ministros como Óscar Puente calificándola de «excesiva»— González valoró el fallo como «acertado, justo y equilibrado».
En este marco, solicitó evitar «una interpretación distorsionada del funcionamiento judicial».
En el mismo encuentro estuvo presente el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien también estableció un paralelo entre la condena a Ábalos y la sentencia que “causó la caída del PP y la moción de censura” de Sánchez contra el Gobierno de Mariano Rajoy en 2018.
«Es una comparación que veo con igual respeto», añadió Page, único barón socialista con mayoría absoluta.
Respecto a futuros procesos judiciales que afectan a Ferraz y Moncloa, advirtió que «quedan varias sentencias pendientes». «Existen numerosos posibles implicados, no solo los mencionados hasta ahora», resaltó.
«Dejé la política por él»
Apenas horas antes, en la SER, el exdiputado Eduardo Madina cuestionaba completamente las críticas del Gobierno y del PSOE hacia la sentencia debido a que Víctor de Aldama no esté encarcelado por colaborar con la justicia.
«Debo estar en otro planeta, porque lo último que me ocupa es el señor Aldama», afirmó quien fue contrincante en las primarias frente a Pedro Sánchez.
Según este exdiputado vasco, lo esencial es la condena a Ábalos: «Veinticuatro años de prisión para quien tuvo el mayor poder, después del presidente del Gobierno, durante un periodo político clave dentro del partido».
Añadió que abandonó la política «en gran medida para no convivir con este individuo y su entorno».
Madina instó a iniciar una reflexión y, al igual que otros exdirigentes como Elena Valenciano, admitió que «algo falló en el proceso de selección de élites» dentro del PSOE de Sánchez.
«Ábalos fue una elección, alguien lo eligió», señaló en referencia a Sánchez. «Hay quienes otorgan competencias, deciden quién ocupa cargos de dirección y quién integra cada ministerio».
«El tiempo se ha acabado»
También en Podemos, partido que al inicio de la legislatura abandonó Sumar para incorporarse al Grupo Mixto, se sostiene que «el tiempo de Sánchez ha terminado».
«Lo que se evidencia revela que la corrupción es parte del modelo de gobierno del bipartidismo, con empresarios y personas con gran poder económico que compran políticos», aseguró la diputada Ione Belarra en Cuatro.
Fuentes de Podemos aclararon que con estas declaraciones la secretaria general pretendía decir que Sánchez «ya no puede ser candidato» y que la condena contra quien fue su mano derecha le descalifica para presentarse en unas elecciones.
Desde su salida de Sumar, Podemos ha adoptado una posición más combativa frente al Gobierno y se sitúa en el bloque opositor en numerosas votaciones.
Quienes permanecen en la coalición liderada por Yolanda Díaz enfrentan complejos desafíos.
La diputada de Sumar, Aina Vidal, manifestaba que “esto permanece”. Incluso calificó a Ferraz como un “lastre” debido a su conducta en esta legislatura.
Otros partidos dentro de Sumar pedían aclaraciones a Sánchez. “Aún debe explicar las razones por las que cesó a Ábalos como ministro”, señalaba Alberto Ibáñez de Compromís, quien afirmaba que las respuestas ofrecidas no son suficientes.
Mientras tanto, desde el mismo partido en el Grupo Mixto, Águeda Micó habló de la “responsabilidad en la vigilancia”. “Nos debe explicaciones”, añadió.
“No queremos más promesas; exigimos que venga con medidas concretas para recuperar el dinero”, concluyó.

