Ábalos, quinto ministro sancionado desde la Transición, recibe la condena más severa entre los que tuvieron mayor influencia junto a Sánchez

Quien fuera titular de la cartera de Transportes y figura clave para Pedro Sánchez ha sido sentenciado a 24 años de prisión.

José Luis Ábalos, en una imagen de archivo

Secretario de Organización del PSOE. Portavoz de la moción de censura que provocó el fin del Gobierno de Mariano Rajoy. Responsable del Ministerio de Transportes, con la gestión de la mayor parte de los Presupuestos Generales del Estado. José Luis Ábalos, el hombre clave para Pedro Sánchez, se convierte en el quinto ministro de la democracia condenado a prisión.

El Tribunal Supremo ha impuesto una condena de 24 años de cárcel a José Luis Ábalos y 19 a su asesor Koldo García, vinculados al escándalo de las mascarillas en el peor momento de la pandemia. Los siete magistrados responsables del caso aprobaron por unanimidad la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción, que ya en noviembre de 2025 había ordenado su ingreso en prisión preventiva ante el riesgo de fuga.

Esta sentencia incorpora a José Luis Ábalos en la lista de ministros presos. Un registro de casos polémicos inaugurado por otro dirigente socialista, José Barrionuevo, ministro del Interior bajo el mandato de Felipe González. Barrionuevo entró en la prisión de Guadalajara el 11 de septiembre de 1998, cumpliendo condena junto al secretario de Estado Rafael Vera por el secuestro de Segundo Marey por parte de los GAL. Su pena era de 10 años, aunque solo cumplió dos meses tras recibir el indulto otorgado por el Gobierno de José María Aznar.

El Supremo condena a Ábalos a 24 años de cárcel, a 19 a Koldo y a 4 a Aldama por el 'caso mascarillas'

El siguiente en sumarse a esta lista fue Jaume Matas. Presidente del PP en Baleares en dos periodos (1996-1999 y 2003-2007) y ministro de Medio Ambiente durante la segunda legislatura de Aznar. La Audiencia Provincial de Palma le impuso una condena de seis años por los delitos de malversación, prevaricación, falsedad documental y fraude a la Administración. A estos cargos se añadió tráfico de influencias, que incrementó la pena. Matas entró en prisión en 2014, obtuvo el tercer grado en agosto de 2020 y, un mes después, fue visto por Crónica trabajando en la farmacia que regenta su hija Marta en Rivas Vaciamadrid.

Rodrigo Rato fue el siguiente en esta lista. El ‘caso de las tarjetas black’ resultó en una condena de cuatro años y medio para el exministro de Economía durante la presidencia de José María Aznar. Hubo de afrontar la pena por el uso indebido de tarjetas opacas destinadas a gastos personales fuera del control fiscal. Rato ingresó en prisión pidiendo disculpas “a la sociedad por los errores cometidos” y salió en 2021. Tres años después, fue condenado nuevamente por el origen de su patrimonio, enfrentando la posibilidad de un nuevo ingreso en prisión si no prospera su recurso ante el Tribunal Supremo.

El último en incorporarse a esta lista fue Eduardo Zaplana, sentenciado a 10 años y cinco meses por el caso Erial. Fue presidente de la Comunidad Valenciana entre 1995 y 2002, ministro de Trabajo y portavoz del Gobierno durante el mandato de Aznar. La Audiencia Provincial de Valencia le halló culpable de prevaricación, cohecho, falsedad y blanqueo de capitales en la adjudicación de estaciones de servicio y las inspecciones técnicas de vehículos (ITV). Entró en prisión en 2018 por riesgo de fuga y salió meses después por razones humanitarias, debido a su leucemia diagnosticada en 2015. Fue condenado en 2024 y actualmente está en libertad provisional, pendiente del pronunciamiento del Tribunal Supremo sobre su caso.

Este es el registro de corrupción al que ahora se suma José Luis Ábalos, quien recibe la condena más dura hasta la fecha y es el único acusado de corrupto que ejerció en el desempeño de su cargo. Fue la voz que respaldó la moción que prometía limpiar el Estado y sus instituciones y, ocho años después, el Supremo ha fijado su lugar de cumplimiento penal en Soto del Real por más de veinte años.

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