Messi domina el Mundial como líder goleador histórico y guía a Argentina a los octavos de final

Leo Messi celebra su gol ante Austria. El doblete del ’10’ inclinó el encuentro a favor, a pesar de fallar un penalti en los minutos iniciales. Ya acumula 18 goles en las Copas del Mundo.

El triunfo de Argentina queda en segundo plano. Cuando dentro de varias décadas se evoque la figura de Leo Messi, habrá que remontarse a esta fecha exacta para destacar el instante clave que protagonizó.

El ’10’ cumplió con una misión que parecía diseñada para él. Tras su ‘hat-trick’ en la jornada inicial, era evidente que pronto alcanzaría un récord, y no quiso postergar más su encuentro con la historia.

Leo no solo garantizó el triunfo para la Albiceleste y la clasificó directamente a los dieciseisavos de final, sino que se transformó en el máximo goleador de la historia de los Mundiales.

18 goles. Se pronuncia con facilidad, pero se requieren dos décadas para lograrlos en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo. Superó a Miroslav Klose, quien queda atrás con 16 tantos, y parece que esa cifra seguirá creciendo en los próximos partidos. Primero el ‘hat-trick’, luego un doblete.

Austria resistió hasta el final, sin embargo, evidenció ser un equipo con escasas armas y, salvo un milagro, no avanzará mucho en este Mundial.

Messi, siempre en el centro de atención

Mientras que en Qatar 2022 debió aguardar hasta la última jornada para evitar un sobresalto, en esta ocasión Argentina buscaba asegurar su pase a las eliminatorias lo antes posible y sin complicaciones.

La oportunidad era ideal. Un adversario teóricamente inferior como Austria y tres puntos en juego que garantizarían el boleto a los dieciseisavos de final.

Desde el primer minuto, el equipo de Scaloni tomó la iniciativa. Corrieron tanto que a los cuatro minutos Lautaro se coló detrás de la defensa y fue derribado en el área por la entrada simultánea de Wanner y Posch.

Messi se lamenta tras fallar el penalti.

Messi se lamenta tras fallar el penalti. REUTERS

El árbitro no percibió infracción en esa jugada y dejó continuar el juego, aunque Lautaro tenía claro que la acción no fue normal. Permaneció en el suelo quejándose del pie y eso provocó que todo se detuviera para que el VAR interviniera.

El videoarbitraje tardó más de lo habitual en este Mundial. Más de tres minutos de revisión… el árbitro acudió al monitor y, efectivamente, confirmó que Lautaro había sido derribado, señalando penalti.

Leo Messi tomó el balón y el estadio estalló. Las luces se enfocaron exclusivamente en él, y las miradas del mundo se posaron sobre el 10. Si anotaba, se convertiría en el máximo goleador en la historia de los Mundiales.

El jugador del Inter Miami disparó con la zurda, pero el resultado fue inesperado. Hubo un bajón colectivo al ver que su tiro se fue directamente fuera. Ni siquiera inquietó la portería, y Schlager no necesitó intervenir.

Quedaba mucho por jugar y estaba claro que Leo tendría más situaciones para marcar, aunque aquello supuso un revés.

Austria tampoco andaba mal; sin grandes demostraciones, ocasionalmente se animaba a rondar el área del vigente campeón mundial. Carecía de claridad y falta de puntería, ya que no generaba disparos a puerta.

Sabitzer contó con una oportunidad a la mitad del primer tiempo para provocar la sorpresa, pero su disparo se topó con la multitud de jugadores que se encontraba en el área.

Argentina no entró en pánico en ningún momento. Scaloni ha trabajado meticulosamente todos los aspectos de este equipo.

Alrededor del minuto 30, Messi rozó aprovechar una segunda jugada, pero Alaba salvó sobre la línea justo cuando el balón parecía entrar.

Los austriacos no pudieron sostenerse tras el primer tiempo. Almada aportó velocidad en el ataque, recorrió metros y llegó a la frontal del área europea.

Observó que Medina ya había avanzado por el costado izquierdo, así que decidió abrir el juego hacia esa banda. Sin dudarlo, el lateral zurdo tocó de primera viendo que Leo Messi llegaba lanzado desde segunda línea.

Lo que vino después se inscribe en la historia del fútbol. La definición, idéntica a muchas ocasiones previas. Un toque delicado con el interior de su zurda para anotar con un disparo raso. Un momento memorable. El gol número 17 de Leo, el que lo convirtió en el máximo goleador en los Mundiales tras superar a Miroslav Klose.

Justamente 40 años después del gol de Diego Armando Maradona contra Inglaterra, cuando recorrió más de medio campo sorteando a todos los rivales. Casualidades del destino.

Por partida doble

Aunque se vivió uno de los momentos más destacados en la historia de la Copa del Mundo, el encuentro no fue de los más brillantes. De hecho, resultó bastante discreto.

Argentina no necesitó destacar demasiado para imponerse ante una Austria que presentó pocos recursos. Sabitzer debió recurrir a balón parado para inquietar a Dibu, pero el arquero de la Albiceleste respondió con solvencia.

Las opciones en la segunda mitad llegaron con cuentagotas y sin mucha claridad. Messi estuvo cerca de anotar el segundo con un disparo débil que desvió Schlager, y luego Gregoritsch remató fuera de cabeza un centro desde la izquierda.

El partido transcurría en una calma tensa, donde Argentina tampoco podía considerarse con la victoria asegurada. Nico González quedó cerca de anotar el segundo tras un córner servido por Messi, pero el final mantuvo la incertidumbre.

Noticia en actualización

Se está trabajando en ampliar esta información. En breve, la redacción de EL ESPAÑOL ofrecerá la actualización completa con todos los datos relacionados con esta noticia.

Para recibir noticias de última hora en su dispositivo móvil, puede descargar la app de nuestro periódico para iOS y Android, así como suscribirse para acceder a contenidos exclusivos, recibir nuestras Newsletters y disfrutar de la Zona Ñ, exclusiva para suscriptores.

Scroll al inicio