El BCE destaca la conexión directa entre la inversión en energías renovables y el desarrollo económico, citando los casos de España y Portugal

Durante el primer trimestre de este año, la economía española ha crecido un 0,6%, duplicando el ritmo de Alemania e Italia (ambas con 0,3%), mientras que Francia experimentó una caída del 0,1%

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde. (Europa Press)

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, expresó este lunes que hay “una relación evidente” entre las inversiones en energías renovables y el crecimiento económico, citando a España y Portugal como ejemplos claros de cómo una apuesta firme por modificar el modelo energético puede reflejarse en un aumento del Producto Interior Bruto (PIB).

Durante su intervención ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON) del Parlamento Europeo en Bruselas, Lagarde destacó que “al observar el crecimiento en países como España o Portugal y analizar el precio de la electricidad junto al esfuerzo efectuado para transformar su mix energético, resulta bastante evidente que existe una correlación entre ambos factores”.

PUBLICIDAD

Los datos respaldan esta afirmación, ya que, en el primer trimestre de este año, la economía española tuvo un crecimiento del 0,6%, el doble respecto a Alemania e Italia (ambas con 0,3%), mientras que Francia registró un descenso del 0,1%. La zona euro en su conjunto descendió un 0,2%, aunque esta cifra está distorsionada por la volatilidad estadística de la economía irlandesa —famosa por sus fluctuaciones vinculadas a multinacionales— y, sin considerar ese efecto, el bloque habría avanzado un 0,3%.

Más allá del costo de la electricidad

De hecho, Francia sirvió a Lagarde para reforzar su argumento. Señaló que el país galo mantiene precios energéticos “moderados” gracias a su inversión histórica en energía nuclear, pero esta ventaja no se traduce “necesariamente” en un mayor crecimiento del PIB. En otras palabras, para lograr crecimiento económico, también resulta crucial el tipo de tecnología adoptada y la capacidad para disminuir la dependencia externa.

PUBLICIDAD

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles en el Congreso su intención de continuar acelerando la expansión de las energías renovables en el país mediante un decreto ley para mitigar las consecuencias económicas del conflicto en Irán (Congreso)

En esta línea, la presidenta del BCE instó a los Estados miembros a considerar el impacto de lo que denominó “políticas activas” en el sector energético, orientadas a reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y a recuperar lo que denominó “soberanía” energética. “Es un área donde los legisladores pueden influir para impulsar un mayor crecimiento, beneficioso en distintos aspectos: empleo, inversión, política monetaria e inflación”, enfatizó.

Estas declaraciones de Lagarde se produjeron en respuesta a una pregunta sobre las perspectivas de crecimiento en la eurozona. El BCE revisó a la baja sus pronósticos en su última reunión, pero solo de manera “leve”, proyectando un crecimiento del PIB de la zona euro del 0,8% en 2026, el 1,2% en 2027 y el 1,5% en 2028. La presidenta admitió que el ajuste es pequeño, pero destacó que “se necesitaría un crecimiento mucho más alto”, ya que con ello “las condiciones son más favorables” para el empleo, la inversión y la política monetaria.

PUBLICIDAD

El BCE aumenta tipos ante la presión inflacionaria de Oriente Próximo

Además del debate sobre energía y crecimiento, Lagarde abordó ante los eurodiputados el tema de la inflación, otro desafío importante para la institución. A principios de este mes, el BCE decidió incrementar en 25 puntos básicos sus tres tipos de interés oficiales, siendo esta la primera subida desde septiembre de 2023, como respuesta al aumento de las presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Próximo y del encarecimiento de la energía.

FOTO DE ARCHIVO: Se observan nubes oscuras sobre el edificio del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania. 6 de junio de 2024. REUTERS/Wolfgang Rattay

La presidenta justificó esta medida, aclarando que, por ahora, la institución no observa riesgos que demanden una respuesta “más drástica”. “El impacto es demasiado significativo para ignorarlo porque comprometeríamos nuestro objetivo, aunque no detectamos aún expectativas inflacionarias ni efectos de segunda ronda que impliquen una respuesta monetaria más firme”, explicó Lagarde. El BCE analiza tres escenarios distintos sobre la evolución del conflicto y, en cada uno, según la presidenta, el incremento de tipos estaba justificado.

PUBLICIDAD

Las proyecciones desde Bruselas estiman una inflación del 3% en 2026, que bajaría al 2,3% en 2027 y alcanzaría el objetivo del 2% en 2028. Lagarde atribuyó buena parte de las presiones actuales al aumento del coste energético, cuyos precios subieron cerca de un 10% en abril y mayo. La tasa subyacente —que excluye energía y alimentos— se situó recientemente en el 2,6%, mientras que las expectativas a corto plazo sobre precios ya superan los niveles previos al inicio del conflicto en Oriente Próximo.

Scroll al inicio