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- Título del autor, Corresponsal de BBC News Mundo en Colombia
- Fecha de publicación 31 mayo 2026Actualizado 1 junio 2026
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Ataviado con la camiseta amarilla de la selección colombiana y protegido tras un cristal antibalas, el "Tigre" celebró este domingo haber sido el candidato más votado en la primera ronda electoral, alcanzando un récord de más de diez millones de sufragios.
El abogado y empresario Abelardo de la Espriella agitó este domingo el escenario político en Colombia.
De la Espriella (Bogotá, 1978) obtuvo un 43% de los votos, y competirá en la segunda vuelta por la presidencia frente al líder de la izquierda, Iván Cepeda, quien busca continuar las políticas impulsadas por el presidente Gustavo Petro.
Así, De la Espriella representa a la derecha en este país sudamericano. Si bien varios adversarios lo identifican como extremo, su equipo lo define como de "extrema coherencia".
Promete aplicar mano firme contra la delincuencia, la ilegalidad, el narcotráfico y la corrupción, que considera los problemas principales de Colombia.
Al igual que otros candidatos y figuras políticas en el país, la campaña de De la Espriella denuncia recibir amenazas de muerte continuas; por esta razón, cuenta con al menos 35 escoltas en cada evento y numerosos despliegues policiales.
Sin trayectoria política, se presenta como un "outsider", empresario triunfador e independiente.
Admira las gestiones presidenciales de Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina y Donald Trump en Estados Unidos.
Rechaza gobernar "con los de siempre", expresión común para aludir a la élite que dominó el país antes de la llegada de Gustavo Petro en 2022.
A través de su movimiento Defensores de la Patria, busca canalizar el descontento de los colombianos que atribuyen la mayoría de los problemas a la vieja guardia política.
El 21 de junio se decidirá si llega a la presidencia enfrentando a Cepeda, ubicado en el polo opuesto ideológico.

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El empresario precoz
El senador Enrique Gómez Martínez tiene un papel fundamental en la campaña de De la Espriella. Pertenece al Movimiento Salvación Nacional, partido aliado del candidato, que logró cuatro escaños en el Congreso en las elecciones legislativas de marzo pasado.
Comenta que tras la imagen de hombre tenaz y disruptivo del aspirante se esconde alguien "joven, paciente, puntual, dinámico y con poco sueño".
Desde su juventud, mostró estas características al despuntar como empresario antes de ganar fama como abogado con clientes destacados como Álex Saab, presunto testaferro de Nicolás Maduro, extraditado de Venezuela a EE.UU. por cargos criminales.
El periodista colombiano Gerardo Reyes investigó en profundidad al candidato durante la redacción de una biografía sobre Saab.
"El biógrafo de De la Espriella, Ángel Becassino, intenta presentarlo como un niño prodigio. Memoró discursos de Luis Carlos Galán, un candidato presidencial asesinado en 1989, que su padre admiraba, y los recitaba subido a un taburete", relata Reyes.
Galán fue asesinado por sicarios del narcotráfico en connivencia con agentes estatales.
De la Espriella terminó siendo defensor de Alberto Santofimio Botero, exministro de Justicia condenado en 2007 por instigar el asesinato de Galán.

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Respecto a su infancia, Reyes comenta que De la Espriella comenzó vendiendo víveres en un barrio de Montería, ciudad donde se crió al norte de Colombia.
Posteriormente se tituló como abogado en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá.
"También emprendió negocios ahí, vendiendo ropa, whisky y esmeraldas en EE.UU.", añade el periodista.
Actualmente, el empresario afirma administrar decenas de compañías en sectores variados: inmobiliario, comercio de alimentos, bebidas y textiles, ganadería y su propia firma, De la Espriella Lawyers.
Con los ingresos de estas empresas y créditos personales asegura financiar su campaña.
El abogado mediático
Además de defender a Saab, de quien afirma haberse desligado en 2019, ha representado casos de artistas, víctimas de violencia, desastres ambientales y personas relacionadas con el paramilitarismo.
Su defensa de estos últimos ha generado críticas, aunque su equipo sostiene que se trata de un ejercicio común de la defensa penal y del derecho a un proceso justo.
"Entró al ámbito paramilitar acompañado por un antropólogo de Montería que enseñaba geopolítica, modales e historia a Carlos Castaño, líder de las Autodefensas Unidas de Colombia", explica Reyes.
También representó a David Murcia Guzmán, fundador de DMG, empresa interviniendo por el Estado en un escándalo por captación masiva e ilegal de fondos.

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Además, ha representado a comunidades afectadas por el impacto ambiental de la mina de níquel Cerro Matoso, víctimas de violencia de género y a la fallecida congresista de izquierda Piedad Córdoba, acusada en su momento de enriquecimiento ilícito.
La bandera de la seguridad
De la Espriella anunció su candidatura a la presidencia en julio de 2025, un mes después que el precandidato Miguel Uribe Turbay fuese herido en un ataque a plena luz del día en Bogotá.
Para esa fecha ya había desarrollado una sólida presencia en redes sociales.
"Comprendió mucho antes que nadie el ambiente digital del país. A través de videos y varias cuentas, generó debate previo al lanzamiento oficial de su candidatura", señala para BBC Mundo la estratega política Catalina Suárez.
La seguridad se convirtió en un tema central de esa conversación.
Tras cuatro años del gobierno de Petro y su controvertida política de "paz total", Colombia ha visto un aumento en la cantidad y territorio de grupos armados.

Junto con la tragedia de Uribe Turbay, quien falleció dos meses después del ataque, Colombia afronta una crisis en seguridad relacionada con el narcotráfico y otras actividades ilícitas.
Aunque varios analistas indican que el deterioro en seguridad no es exclusivamente atribuible a la política de "paz total", el mensaje que culpa en gran medida a esta estrategia, difundido por De la Espriella, tiene eco en ciertos sectores del electorado.
"Va a acabar con toda la delincuencia. Se nota que es quien puede sacar adelante este país", comenta una seguidora suya de clase trabajadora, que prefiere mantener su anonimato.
"Nadie ha tomado tan en serio la seguridad como De la Espriella. Su apodo de Tigre se ha convertido en un símbolo para los frustrados. Con su chaleco antibalas, atril blindado y esquema de protección, demuestra que no se rinde. Este tema ha provocado una gran polarización", añade Suárez.

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De la Espriella se compromete a revertir la política de paz de Petro y es un crítico abierto de la Jurisdicción Especial para la Paz, la instancia de justicia transicional creada tras el acuerdo con las Farc en 2016.
Ha calificado a la izquierda como "enemigos de la república".
Al igual que Bukele en El Salvador, propone construir megacárceles. También planea eliminar a narcotraficantes, disidencias guerrilleras y otros grupos armados.
Anuncia planes para fumigar hectáreas de cultivos ilícitos de coca, bombardear campamentos "narcoterroristas" y derribar cualquier avión o embarcación que intente sacar drogas desde Colombia.
Explica que solicitará apoyo de Estados Unidos, Europa e Israel para estas operaciones.
Combina su imagen de hombre fuerte con la defensa de la familia tradicional y el cristianismo, adoptado tras la pérdida de un ser querido hace seis años.
Su esposa, Ana Lucía Pineda, administradora y directora de empresas, suele acompañarlo en actos públicos. La pareja tiene cuatro hijos.
También se compromete a mejorar el sistema sanitario, combatir la corrupción sin descanso y promover el crecimiento económico mediante la explotación de hidrocarburos y minería, beneficios tributarios, reformas fiscales y recortes estatales drásticos.
En cuanto a estos últimos promete usar "la motosierra", al igual que Milei en Argentina.
Discurso transgresor (y controvertido)
De la Espriella manifiesta rechazo a la corrección política, encajando en un discurso disruptivo para captar al electorado.
"Con esa foto me gané votos considerables del electorado femenino", aseguró en mayo en una entrevista en Piso8, un canal de streaming.
Luego solicitó a los entrevistadores, entre ellos una mujer, un acercamiento a la foto, tras comentarios en el programa sobre sus partes íntimas y un supuesto implante de silicona.
Fue criticado por machismo por oponentes y usuarios en redes sociales.
"Si alguna mujer se sintió incómoda, un caballero debe pedir disculpas (…) Todo ocurrió en un contexto humorístico", se justificó.
En otra entrevista imitó la voz del político abiertamente homosexual Juan Daniel Oviedo, diciendo que tenía "cosas" que no le gustaban y que "no se podían cambiar".
Este comentario fue percibido como homófobo por sectores políticos; el abogado afirmó que fue un chiste mal interpretado.

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Presentándose como "outsider" y "empresario exitoso", De la Espriella sostiene tener la independencia necesaria para tomar las medidas que el país requiere, al no estar vinculado a "los mismos de siempre".
Rodrigo Lara Restrepo, político e hijo del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, asesinado durante la era del cartel de Medellín, hizo público su apoyo al abogado por esta razón.
"Me entusiasma su independencia respecto a la política tradicional y la élite empresarial. Es algo sin precedentes en Colombia", declaró a BBC Mundo.
Sin embargo, en las últimas semanas el candidato ha recibido el respaldo de exfuncionarios de gobiernos como los de los expresidentes Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos.
Su candidato a la vicepresidencia, José Manuel Restrepo, fue ministro de Hacienda y Comercio con el exmandatario Iván Duque. También proviene de una línea política vinculada a Francisco de Paula Santander, prócer de la independencia.
Además, la casa Char, influyente clan político y económico de Barranquilla, anunció su respaldo a comienzos de mayo.
Cinco analistas de distintas universidades y centros de pensamiento consultados por BBC Mundo consideran que estos apoyos provienen de la clase política tradicional que el aspirante dice rechazar.
En definitiva, coinciden, "es complicado gobernar Colombia sin el aval y apoyo de estos políticos expertos en el aparato estatal".
"Extrema coherencia"
El mensaje de mano dura de De la Espriella, junto a su estilo confrontativo, anti-élite y conservador, ha llevado a algunos medios, opositores y analistas a etiquetarlo como "ultraderechista y símbolo de extrema derecha".
Sin embargo, esta denominación es desestimada en su campaña.
"Evitamos la categorización de extrema y hablamos en cambio de extrema coherencia", comenta Gómez Martínez, aliado del candidato.
Agrega que no se trata tanto de ideologías sino de principios y valores fundacionales. Destaca que el pueblo colombiano no está enfrascado en debates ideológicos; quienes sí lo están son las élites, que utilizan estas etiquetas con fines políticos.
Gómez Martínez es nieto del expresidente Laureano Gómez y sobrino de Álvaro Gómez Hurtado, influyente político asesinado en 1995.

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Los principios y valores a que refiere Gómez Martínez giran alrededor de los retos del Estado colombiano en seguridad, productividad, justicia, lucha contra la corrupción, educación y valores.
Cuando se le pregunta por cuáles valores, menciona la "moral cristiana, judeocristiana, que es la base de esta sociedad".
En base a recientes encuestas del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, aproximadamente un 80% de los 52 millones de colombianos se identifican como católicos. Otros grupos cristianos representan alrededor del 10%.
Patricia Muñoz Yi, politóloga de la Universidad Pontificia Javeriana, señala que no considera a De la Espriella "tan ultraderechista", aunque reconoce que ha buscado ser más radical que la derecha representada por el Centro Democrático.
Centro Democrático es el partido fundado por Álvaro Uribe y que en esta primera vuelta presentó a la senadora Paloma Valencia, quien quedó tercera y no accedió al balotaje, con un resultado inferior al esperado en las encuestas.
Laura Bonilla, analista política y subdirectora de la Fundación Pares, define el movimiento del abogado como "derecha populista".
Más allá de etiquetas, la disputa final por la presidencia enfrenta a las opciones consideradas más extremas por muchos colombianos: De la Espriella contra Cepeda.

