ChatGPT influyó en mi decisión de renunciar al trabajo; ahora, con un hijo y sin empleo, enfrento incertidumbre.

"ChatGPT me convenció para dejar mi trabajo. Ojalá no le hubiera hecho caso": ahora con un hijo y en el paro no sabe qué hacer

La integración de la Inteligencia Artificial en la vida cotidiana ha alcanzado un nivel que podría considerarse riesgoso, ya que la llegada de esta tecnología ha provocado que numerosas personas (más de lo que se suele pensar) dependan de su chatbot preferido para resolver cuestiones diarias.

¿Qué ocurriría si, de repente, todas las Inteligencias Artificiales dejaran de funcionar? Esta pregunta, completamente plausible, parece tener una respuesta cada vez más desordenada. Desde elegir qué comer, cómo realizar una tarea laboral, saber qué es algo o planificar la semana, casi no quedan actividades en las que la IA no sea útil, y algunos la llevan al extremo.

Recientemente se descubrió que uno de cada cinco jóvenes utiliza la IA como si fuera un psicólogo, pero esta es sólo una de las muchas aplicaciones que ciertos usuarios dan a esta tecnología. Un caso particularmente llamativo es el de una madre que abandonó su empleo porque ChatGPT se lo recomendó.

Jessica Barrett, madre por segunda vez, escuchó de sus amigas las ventajas que ChatGPT les brindaba para resolver cualquier duda que surgiera. Esta IA se convirtió en una herramienta esencial para padres y madres, donde una consulta inicial sobre por qué su bebé no comía terminó siendo un espacio para expresar todas sus inquietudes, dudas y temores.

ChatGPT, al igual que otros chatbots disponibles, está programado para ofrecer consuelo y decir lo que el usuario desea oír. La IA está diseñada para asistir, lo que provoca que recurran a ella en momentos de inseguridad, pues sus respuestas suelen ser apaciguadoras y tranquilizadoras.

Por esta razón, cuando esta madre empezó a considerar regresar al trabajo tras su baja por maternidad y vio complicado combinar su vida familiar con sus responsabilidades laborales, sumado a los gastos de desplazamiento y colegio de sus hijos, decidió consultar a ChatGPT.

Durante varias semanas, mantuvo conversaciones similares con la IA, así como con familiares y amigos, pero cada interacción con ChatGPT la convencía más de que dejar su empleo actual y explorar otras opciones era la mejor decisión.

«Al revisar mis diálogos con Chat, noto que paulatinamente fui adquiriendo confianza gracias a los constantes mensajes de apoyo que me ofrecía, como Estás haciendo todo bien: con claridad y sin alarma y Esto no es una imprudencia, es una decisión lógica«, reconoce.

Como las respuestas eran siempre tranquilizadoras y libres de juicios personales, la mujer optó por renunciar a su trabajo, incluso con la ayuda de la IA para redactar su carta de dimisión. Sin embargo, con el tiempo, ella admite que cometió un error significativo, pues la IA no advirtió sobre las consecuencias de no acceder al paro o sobre la dificultad de encontrar empleo nuevamente.

«Por supuesto, yo conocía esos aspectos, pero el entusiasmo que Chat mostraba hacia ese cambio profesional me nubló un poco», reflexiona ahora la mujer. «Seis meses después de haber tomado la decisión, comprendo cuánto me arrepiento de haber usado la plataforma para ese fin. Su manera manipuladora de decirme lo que quería escuchar en ese momento y sus frases vacías, que me daban una confianza falsa, me hicieron sentir apoyada por alguien que realmente no existía».

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