Calama señala que el hallazgo se produjo el pasado 19 de mayo y que este hecho era «plenamente conocido» por la defensa, la cual ha contado con tiempo suficiente para preparar sus explicaciones.

El juez José Luis Calama ha desestimado la solicitud de la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero para aplazar la parte de su declaración prevista para mañana y pasado, relacionada con las joyas localizadas en la caja fuerte de su despacho en la calle de Ferraz.
El expresidente del Gobierno había sido convocado para explicar su presunta implicación en tráfico de influencias y blanqueo vinculado al rescate de Plus Ultra. Tras la valoración de las joyas, el juez de la Audiencia Nacional abrió un procedimiento independiente por fraude fiscal y contrabando, citando nuevamente a Zapatero para que compareciera sobre estos hechos en fechas próximas.
La defensa de Rodríguez Zapatero solicitó aplazar esta parte de la declaración sobre las joyas argumentando la «inminencia del acto y el corto plazo entre la apertura del procedimiento y su citación como investigado».
El magistrado sostiene que la nueva convocatoria del expresidente no implica ninguna «merma real en su derecho de defensa», dado que los hechos a tratar en la declaración acerca de las joyas son «idénticos» a los que ya constan en la causa principal.
Aclara que, aunque la pieza separada fue iniciada el día 12, su contenido «no aporta hechos nuevos ni diligencias independientes» respecto a lo previamente incluido en la causa principal: el registro efectuado en el despacho profesional de Zapatero y la valoración pericial de las joyas, que estableció su valor en al menos 1,3 millones de euros.
Calama añade que la intervención de las joyas ocurrió el pasado 19 de mayo, hace casi un mes, y que esta información está registrada en el procedimiento desde entonces, siendo «plenamente conocida» o accesible para la defensa.
Subraya que la pieza separada solo responde a razones procesales, debido a la posible relevancia de los mismos hechos en los ámbitos de delito fiscal y contrabando, «sin modificar el objeto material ni introducir elementos inesperados que requieran un tiempo extra para la preparación».
Calama rechaza la existencia de una indefensión material, ya que el investigado puede declarar sobre los mismos hechos que motivaron la citación en la causa principal, «programando ambas declaraciones para el mismo día por motivos de coherencia y economía procesal«.
También recuerda que la defensa puede solicitar diligencias adicionales o nuevas declaraciones posteriores si lo considera necesario, «lo cual excluye cualquier daño irreparable» derivado de la negativa a posponer la declaración.

