Ilia Topuria no peleará en 2026 debido a dos fracturas orbitales; una lesión empeorada por un golpe ilegal

Ilia Topuria, ensangrentado, durante su pelea contra Justin Gaethje. El peleador hispano-georgiano salió del hospital con dos fisuras sin desplazamiento, con un daño más grave en el ojo derecho.

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Ilia Topuria abandonó la Casa Blanca en ambulancia y, al día siguiente, fue dado de alta con un diagnóstico claro y preocupante: dos fracturas en los huesos orbitales y varios meses de recuperación por delante.

Los exámenes médicos confirmaron una fisura sin desplazamiento en ambas órbitas, siendo el ojo derecho el más afectado, consecuencia del daño recibido durante su derrota ante Justin Gaethje.

No será necesaria una cirugía, pero los especialistas insisten en un reposo prolongado, máxima precaución y evitar cualquier prisa para recuperar la forma, ya que, salvo un milagro, no estará listo hasta 2027.

El momento decisivo de aquella fatal velada para Topuria ocurrió en el primer asalto, durante un intercambio cercano: Gaethje lanzó la mano izquierda y su pulgar impactó directamente sobre el ojo derecho, que resultó ser el más dañado después.

Las repeticiones a cámara lenta difundidas tras el combate evidencian lo que parece un piquete de ojo, acción prohibida por las reglas y que pasó desapercibida para el árbitro; además, Ilia no protestó en el momento.

Inmediatamente después, una serie de uppercuts y otros golpes continuaron dañando la zona, y desde entonces la pelea se convirtió en una carrera contra el tiempo para la integridad de su rostro. Topuria mismo reconoció que a partir de ese instante el combate cambió radicalmente.

En un mensaje desde el hospital, felicitó al nuevo campeón y detalló su experiencia esa noche: «Justin, felicitaciones. Dijiste que dejarías tu marca en mi rostro… y así fue. Me dejaste ciego del ojo derecho en el primer asalto y, al final del segundo, también del izquierdo. Sin excusas».

El rostro de Topuria tras los golpes de Justin Gaethje.

El rostro de Topuria tras los golpes de Justin Gaethje. EFE

Las reglas en las artes marciales mixtas son claras respecto a los eye pokes: introducir los dedos en los ojos del adversario está prohibido y puede conllevar sanciones como advertencias, resta de puntos o incluso descalificación si el afectado no puede continuar.

Además, la normativa permite que, de ser necesario, el peleador tenga hasta cinco minutos para recuperar la visión si el árbitro detiene el encuentro.

Nada de esto ocurrió en Washington. Topuria no solicitó ninguna pausa y el árbitro no consideró la acción como falta, por lo que la pelea siguió hasta que, al término del cuarto asalto, el daño y la pérdida de visión forzaron la intervención médica.

Topuria, ¿qué sigue ahora?

Más allá del debate reglamentario, las consecuencias deportivas son evidentes. Una doble fisura orbital requiere meses para que el hueso sane, controles regulares y evitar cualquier impacto en esa área.

En la práctica, esto significa que Topuria no tendrá actividad en lo que resta del año 2026. No hay margen suficiente para su recuperación, preparación adecuada y enfrentar una pelea de alto nivel sin exponerse a un riesgo desmedido.

Su cinturón ya pasó a otro dueño en la Casa Blanca; ahora su prioridad es sanar y proteger su carrera, que a sus 29 años aún cuenta con potencial si se maneja con prudencia.

Su mensaje para sus seguidores sugiere que no hará énfasis en el golpe ilegal en su discurso público: «La gloria y el dolor van unidos. Me recuperaré. Descansaré. Y regresaré más fuerte, más sabio y mucho más peligroso», escribió, añadiendo una advertencia para su nuevo rival: «Créeme… esta historia entre nosotros está lejos de acabar. Tendremos nuestra revancha».

A partir de ahora, la trayectoria del hispano-georgiano dependerá de cómo gestione este obligado descanso. La pérdida del invicto, el cinturón y la visión durante un combate conforman un duro golpe, pero también brindan la posibilidad de reconstruir su proyecto deportivo.

La revancha que solicita no llegará pronto. Si la recuperación se cumple en los tiempos previstos, Topuria volverá en 2027 con el recuerdo de aquella noche grabado tanto en el rostro como en la memoria.

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