La valoración millonaria de las joyas incautadas al ex presidente ha sumido al PSOE en una profunda desilusión y abatimiento, en un contexto marcado por varios casos de corrupción que afectan al partido.

Desde que se dictó el auto de imputación contra el ex presidente Zapatero y se realizó la tasación de su conjunto de joyas, valorado en más de un millón trescientos mil euros, han transcurrido tres semanas. En ese lapso, la imagen de Zapatero se ha desplomado de forma abrupta e inesperada ante los miembros del PSOE y la izquierda en general. Las piedras preciosas —diamantes, rubíes y esmeraldas— encontradas en la caja fuerte de su despacho han roto la resistencia del PSOE a aceptar la existencia del lado oculto de Zapatero, opuesto al perfil de talante, honradez y generosidad que se le atribuía.
«Esta situación está siendo sumamente dolorosa. He visto llorar a militantes, gente humilde que confiaba en Zapatero, que atribuía a él las mejores cualidades de un líder político. La magnitud de la decepción es difícil de explicar y quizá inaccesible para quienes no forman parte del partido. Aunque hubo altos cargos en su época que nunca apoyaron a Zapatero, en general el PSOE, tras Felipe González, ha contado únicamente con un líder consolidado, Zapatero. Incluso Pedro Sánchez se apoyó en él por la esperanza que generaba y la confianza depositada en su integridad moral y política. Pero, sobre todo, por la conexión emocional que mantenía con la militancia. De ahí el desaliento que ha producido todo lo relacionado con las joyas, que es la gota que ha colmado el vaso».
Mientras militantes, dirigentes y cargos electos de las federaciones expresan sus lamentos con estas reflexiones, en Moncloa guardan silencio tras conocer la existencia de las joyas. Hay un hecho que ni la dirección, ni los ministros del Gobierno, ni las bases logran comprender. «¿Por qué solicitó a Luis Arroyo que actuara como portavoz para asegurar que el valor máximo de las joyas era de 50.000 euros si eso era falso? ¿Para qué mentir si tarde o temprano se descubriría?». Por más que intentan dar sentido a esa estrategia, nadie lo logra. Según fuentes consultadas dentro del PSOE, el partido ha comenzado a aceptar que el Zapatero que conocían ha dejado de existir. Por tanto, el PSOE debe pasar página y replantear su futuro. No habrá más mítines del ex presidente, ni homenajes ni apariciones públicas. Zapatero ya estuvo ausente en los actos oficiales durante la visita del papa León XIV.
Así lo confirman dirigentes que habían depositado su confianza en él y mantenían relaciones personales estrechas hasta el momento del escándalo de las joyas. «La vinculación emocional con Zapatero era el vínculo más fuerte con el partido. Hemos tomado decisiones que sabíamos erróneas simplemente para no contrariarle. Pero ya no es posible sostener lo insostenible. Es devastador, una generación entera del PSOE está moralmente destruida y hundida».
Tras asumir que el ex presidente, motivo de orgullo para el PSOE, se ha convertido en el caso Zapatero, un nuevo proceso judicial por presunta corrupción, «algunos tal vez consideren que las joyas son un detalle menor dentro de todas las acusaciones contra él. Sin embargo, es lo más representativo, lo que todos entienden, especialmente quienes no pueden permitírselas, que son los nuestros».
Mientras el partido, desde la cúpula hasta las bases territoriales, se esfuerza por responder preguntas sin respuesta, todas las miradas se dirigen hacia Pedro Sánchez. Ni siquiera la visita del Papa ha logrado ensombrecer el impacto generado por las joyas. Las fuentes consultadas recuerdan que Zapatero fue el salvador de Pedro Sánchez en las elecciones de 2023, con Miguel Barroso como jefe no oficial de aquella campaña que supuso un giro histórico en las encuestas.
«La sombra que Zapatero proyecta sobre Pedro Sánchez es muy extensa y será complicado que pueda evadirla, incluso si intenta marcar distancia», aseguran fuentes socialistas. Por ahora, el presidente del Gobierno mantiene de forma oficial el respaldo a su predecesor, aunque ha instruido a su equipo para evitar hacer comentarios sobre los escandalosos detalles que se revelan diariamente en los sumarios, empezando por Leire y terminando en Zapatero.
La agenda del Gobierno esta semana es exhaustiva. Declaración de Begoña Gómez mañana, comparecencia de la directora de la Guardia Civil el martes por el caso Leire, y las declaraciones de Zapatero previstas para miércoles y jueves, además de una posible sentencia en el caso Ábalos. «Cuando se escuchen las explicaciones del ex presidente será momento de hablar, hasta entonces, nada», aseguran fuentes oficiales.
El Gobierno está abrumado, incapaz de controlar la avalancha. «Hemos perdido el control político, la agenda judicial nos sobrepasa diariamente», señala un alto funcionario gubernamental.
Aunque en el partido existe consenso en que ningún otro caso ha afectado tanto la narrativa socialista como el del ex presidente Zapatero. «Este asunto modificará los términos de nuestra historia reciente, deberá reescribirse según los resultados de la causa y nos tomará muchos años asimilar lo que representa una verdadera ruina», afirma un veterano dirigente del PSOE.
Lista ‘tractora’ de la izquierda
El ex portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, trabaja con intensidad para lograr una candidatura unificada de los partidos de izquierda catalana: ERC, Comunes y las CUP. Han transcurrido meses de reuniones y encuentros informales. La propuesta del dirigente republicano con menor inclinación independentista es que esta candidatura común en Cataluña funcione como una «tractora» para otra que se presentaría a nivel nacional.
La lista estaría encabezada por Gabriel Rufián, quien así podría participar en los debates electorales junto con los líderes de otros partidos. El portavoz parlamentario de ERC confirmó la propuesta de un frente de izquierdas catalán en los pasillos del Congreso. «Mi deseo es que se forme un frente de izquierdas, principalmente en Cataluña, que pueda inspirar a otros territorios. Hay muchísima gente progresista que no quiere votar al PSOE, especialmente ahora; hay que crear una opción electoral atractiva en ese sentido», alentó Rufián a los demás partidos.

