Cabo Verde: detalles menos conocidos sobre el pequeño país que logró su clasificación histórica para el Mundial 2026

Hinchas de Cabo Verde

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    • Autor, Atahualpa Amerise
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 14 octubre 2025
  • Tiempo de lectura: 7 min

Un pequeño país insular africano con algo más de medio millón de habitantes competirá contra las potencias del fútbol en el Mundial de 2026.

Nos referimos a Cabo Verde, cuyo equipo nacional logró un hito este lunes al imponerse a Esuatini por 3-0.

Esta victoria aseguró la posición de los llamados «tiburones azules» en la cima de su grupo, garantizándoles así un lugar en la Copa Mundial de la FIFA que se disputará el próximo año en México, Estados Unidos y Canadá.

El conjunto caboverdiano jamás había formado parte del evento futbolístico más grande del mundo, algo que hasta ahora se consideraba un sueño lejano para este pequeño archipiélago ubicado a más de 500 kilómetros frente a las costas de Senegal, en el extremo oeste de África.

Este logro también generó un interés global hacia este país con una historia joven, aunque cautivadora.

Se destacan algunos aspectos únicos que, aparte del fútbol, hacen de Cabo Verde un lugar especial.

1. Antes habitado solo por murciélagos hasta la llegada de Portugal

Cidade Velha

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Con una extensión total de 4.000 km², Cabo Verde está compuesto por diez islas, de las cuales nueve están habitadas.

Su única especie nativa exclusiva es el murciélago orejudo gris, que desde tiempos remotos habitaba el archipiélago sin compartir espacio con otros mamíferos hasta que llegaron los humanos en el siglo XV.

Los portugueses llegaron en 1456 y establecieron Ribeira Grande en la isla de Santiago, al sur. Esta localidad actualmente se conoce como Cidade Velha, ubicada a pocos kilómetros de Praia, que es la capital y la ciudad con mayor población en el país.

El nombre Cabo Verde fue asignado a las islas por Portugal debido a su proximidad a la punta homónima en África continental: la península donde se encuentra Dakar, en la costa central de Senegal.

El archipiélago se divide en dos conjuntos isleños: las islas de barlovento (Santo Antão, São Vicente, Santa Luzia, São Nicolau, Sal y Boa Vista) y las de sotavento (Maio, Santiago, Fogo y Brava).

De todas ellas, solo Santa Luzia permanece deshabitada y está protegida como reserva natural.

Mapa de Cabo Verde

2. Fue un centro clave del tráfico de esclavos entre África y América

Gracias a su estratégica ubicación entre los dos continentes, Cabo Verde se convirtió en el siglo XVI en un nudo fundamental para la trata transatlántica de esclavos, actividad que se prolongó por más de 300 años.

Se calcula que alrededor de 3.000 esclavos provenientes de África eran comercializados anualmente desde Cabo Verde hacia Europa y América.

Varios de estos esclavos permanecieron en el archipiélago para trabajar en las minas de sal y las incipientes plantaciones de algodón destinadas a Portugal.

El impacto del comercio de esclavos influyó notablemente en la demografía local, con una mayoría de población mulata, resultado del cruce entre africanos y europeos, principalmente portugueses, tal como evidencian estudios genéticos.

Habitantes de Cabo Verde, según una ilustración de 1856.

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Así, aunque el portugués es el idioma oficial, la población también habla criollo caboverdiano, que fusiona el portugués con lenguas africanas y presenta nueve variantes, una para cada isla habitada.

El legado colonial también se refleja en la religión: el 72,5% de sus habitantes son católicos, según el anuario The World Factbook de la CIA.

3. Cuenta con solo 500.000 habitantes, menos de la mitad de turistas que recibe anualmente

La gran separación entre las islas, su reducido territorio —menos de una quinta parte del área de El Salvador, el país más pequeño de América Latina— y apenas un 11% del área destinada a cultivo, debido a extensas zonas de roca volcánica, son entre otros motivos las causas que han limitado el crecimiento demográfico de Cabo Verde durante más de cinco siglos.

El Banco Mundial calculó que la población en 2024 era de 524.000 habitantes, cifra que representa menos de la mitad de los 1,2 millones de turistas que visitaron el archipiélago en ese mismo año según estadísticas oficiales.

Playa en Cabo Verde

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En efecto, el turismo representa el principal motor económico de Cabo Verde, aportando cerca del 25% del PIB, según diversas fuentes, incluido el Departamento de Comercio de EE.UU.

Además, la población caboverdiana que vive fuera del país es superior a la de dentro, estimándose en dos millones la diáspora en 2023 —principalmente en Portugal y Estados Unidos— aunque esta cifra es objeto de debate por la ausencia de estudios exhaustivos.

4. Se distingue como una de las democracias más sólidas de África

En 1951, Portugal cambió el estatus de Cabo Verde de colonia a provincia de ultramar, un paso insuficiente para las aspiraciones crecientes de autonomía auténtica de su población.

Durante las décadas de 1950 y 1960, líderes como Amílcar Cabral unieron fuerzas con Guinea-Bisáu en una cruenta guerra de independencia contra Portugal que culminó con la independencia el 5 de julio de 1975.

Con motivo del centenario del nacimiento de Amilcar Cabral (1924-73) marcha de caboverdianos en Lisboa contra el racismo y los vestigios coloniales.

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El país estuvo bajo un sistema de partido único hasta 1990, cuando emergió el Movimiento para la Democracia (MPD) y se instauró el multipartidismo con las primeras elecciones legislativas de enero de 1991.

Desde entonces, Cabo Verde ha llevado adelante un proceso político pacífico y estable, con rotación en el poder entre diferentes partidos y un sistema institucional que contempla presidente electo, primer ministro, Asamblea Nacional y Tribunal Supremo de Justicia.

Esta alternancia se consolidó en 2021, cuando el actual presidente, el opositor de centroizquierda José Maria Neves, ganó las elecciones tras una década de dominio del MPD, partido de centroderecha.

5. No posee ríos ni agua dulce, pero sí un volcán activo y peligroso

Debido a su clima extremadamente seco, el archipiélago carece de ríos, lagos o fuentes significativas de agua dulce, por lo que el agua potable distribuida en los hogares proviene íntegramente de plantas desalinizadoras.

La escasez de lluvia es notoria, con sequías frecuentes que pueden extenderse por años, afectando la producción agrícola y ocasionando crisis alimentarias en el pasado.

Las islas, formadas por actividad volcánica, presentan paisajes abruptos y áridos, en su mayoría desfavorables para la agricultura: algunas son planas y cubiertas de dunas, como Sal, Boa Vista y Maio, mientras otras destacan por sus acantilados y relieve escarpado, como Santo Antão o São Nicolau.

El punto más elevado del país es el Pico do Fogo, con 2.829 metros, y es el único volcán activo del archipiélago.

Pico do Fogo

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La última erupción del volcán, la más prolongada en 250 años, ocurrió entre noviembre de 2014 y febrero de 2015, causando graves consecuencias: la destrucción de pueblos enteros, la evacuación de cerca de mil residentes y pérdidas superiores a los 50 millones de dólares.

6. Posee géneros musicales propios: la morna de Cesária Évora y el funaná

Cesaria Évora

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La música autóctona forma parte fundamental de la vida diaria en Cabo Verde, acompañando tanto celebraciones populares como reuniones familiares.

El género más emblemático es la morna, que en 2019 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Con un ritmo pausado y una tonalidad melancólica, expresa el sentimiento de saudade, la nostalgia por la tierra natal o los seres queridos —especialmente entre la diáspora— y se interpreta con guitarras, cavaquinho, violín y percusión ligera.

Cesária Évora (1941-2011), conocida como la «diva descalza», fue la máxima representante de la morna, llevando este estilo a escenarios internacionales de gran relevancia.

Otro género musical propio de Cabo Verde es el funaná, caracterizado por un ritmo rápido y bailable con sonidos de acordeón y ferrinho.

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