Juez inicia investigación independiente por delito fiscal y contrabando relacionado con joyas encontradas en caja fuerte de Zapatero

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Las claves

El juez Calama ha iniciado una pieza separada para investigar a Zapatero por presuntos delitos fiscales y contrabando vinculados con las joyas encontradas en su caja fuerte.

Los objetos, localizados en el despacho de Zapatero, fueron evaluados inicialmente en 1.323.915 euros y carecen de la documentación que respalde su procedencia.

Zapatero ya estaba bajo investigación por tráfico de influencias y lavado de dinero en la causa Plus Ultra, relacionada con el rescate público de la aerolínea.

El expresidente deberá comparecer ante la Audiencia Nacional los días 17 y 18 de junio para aclarar la procedencia y el rastro legal de las joyas decomisadas.

El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha abierto una pieza separada dentro del llamado caso Plus Ultra para procesar a José Luis Rodríguez Zapatero por presunto delito fiscal y contrabando, debido al hallazgo en su despacho de joyas de alto valor cuyo origen «no está acreditado en estos momentos».

En detalle, según indica Calama en una resolución fechada este viernes, las joyas fueron valoradas preliminarmente por un perito en 1.323.915 euros.

El expresidente del Gobierno, ya investigado en esta causa por supuestos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, está citado para declarar los días 17 y 18 de junio.

Durante esas fechas, deberá responder tanto por los presuntos delitos ya atribuidos en el caso Plus Ultra como sobre las joyas encontradas.

En una resolución previa, Calama señaló a Zapatero como «líder» de una presunta red criminal que habría percibido comisiones ilegales a cambio de tramitar gestiones con la Administración para favorecer ciertas compañías.

Principalmente, a la aerolínea Plus Ultra, que recibió en 2021 un rescate público de 53 millones de euros.

Como parte de este proceso, el juez ordenó registrar el despacho de Zapatero, situado en la calle Ferraz de Madrid, muy cerca de la sede central del PSOE.

Allí, en una caja fuerte, la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) de la Policía Nacional encontró 103 joyas de distintos valores, algunas con un valor considerable.

Tal como informó EL ESPAÑOL y ahora recalca el juez, el ex político se encuentra en una situación comprometida: no dispone de documentación que justifique el origen de las piezas, lo que evidentemente no juega a su favor.

Por eso, en su resolución, Calama enfatiza que “la tenencia de bienes de lujo con alto valor, unida a la falta de trazabilidad fiscal en su adquisición”, constituye “un indicio objetivo y razonable de una posible defraudación tributaria relevante”.

El magistrado recuerda que la compra de joyas de tal valor «implica obligaciones fiscales, ya sea en concepto de IVA, Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, Impuesto de Sucesiones y Donaciones, o IRPF, según el tipo de contrato».

Para Calama, la ausencia de documentación que respalde el origen «podría habilitar a la Agencia Tributaria para imputar una ganancia patrimonial no declarada en el IRPF [de José Luis Rodríguez Zapatero], aplicando un tipo marginal cercano al 46%.»

Por ello, estos hechos podrían ser, en principio, constitutivos de un delito contra la Hacienda Pública.

Por otra parte, Calama sostiene que la conducta de Rodríguez Zapatero podría también encajar en un delito de contrabando.

¿La razón? «La introducción, posesión o circulación en territorio nacional de joyas cuyo valor total ronda los 1.323.915 euros, sin evidencia del pago de derechos arancelarios, impuestos especiales o tributos vinculados a su importación, supone un indicio claro de que tales bienes pudieron ingresar en la Unión Europea evadiendo controles y obligaciones fiscales».

El juez subraya que Zapatero no cuenta con facturas de importación que justifiquen la procedencia de estos collares, pendientes, anillos y pulseras.

Sin embargo, Calama apunta que el ex político dispondrá, los días 16 y 17 de junio, de una «oportunidad procesal adecuada para aportar explicaciones y presentar la documentación que pueda aclarar la presunta ilicitud en la posesión de los objetos intervenidos».

Es decir, durante las sesiones previstas para su declaración, el ex político, actualmente dedicado al lobbying, podrá entregar a la Audiencia Nacional justificantes sobre el origen y trazabilidad de dichas joyas.

Cuando se difundió la incautación, Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid y amigo cercano de Zapatero, en calidad de portavoz suyo, afirmó que el valor estimado de las joyas oscila “entre 30.000 y 50.000 euros”.

Al conocerse la tasación oficial que las cifra en más de 1,3 millones, Arroyo, quien fue asesor en el Gobierno de ZP, ha pedido “disculpas” por haber “inducido a error”.

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