Los europeos están más conectados que nunca, aunque el costo para acceder a internet varía considerablemente. Entonces, ¿qué país ofrece la mejor relación precio-conectividad?
En una sociedad cada vez más interconectada, disponer de acceso a internet se ha convertido en una necesidad básica en los hogares de Europa.
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
Para 2025, el 94% de los residentes en la UE accedió a internet en los últimos tres meses, mientras que solo un 4% no lo utilizó durante todo el año, señala la más reciente estadística de Eurostat.
Además, casi nueve de cada diez personas en la UE se conectaron a través de dispositivos móviles el año pasado.
No obstante, el costo de ese acceso varía considerablemente en el mundo.
Luxemburgo lidera como el país con el acceso a internet más caro dentro de la UE, con un precio mensual promedio de €49,99, según un análisis realizado por el comparador de banda ancha Broadband Genie. Este estudio evaluó 2.631 tarifas de banda ancha en 214 países y territorios del mundo.
Le siguen de cerca los Países Bajos y Finlandia, cuyos costes promedio mensuales son €48,73 y €48, respectivamente.
A pesar de sus elevados precios, tanto los Países Bajos como Luxemburgo registraron los índices más altos de uso de internet en la UE durante 2025, según Eurostat.
En cambio, Rumania ofrece la banda ancha más económica dentro del bloque, con un costo promedio de aproximadamente €6,66, lo que representa la séptima tarifa más baja a nivel mundial.
Lituania ocupa el segundo lugar con un precio promedio de €14,90, mientras que Bulgaria se sitúa en €15.
Entre 2015 y 2025, Bulgaria y Rumania experimentaron aumentos en la conectividad doméstica del 34% y el 28%, respectivamente.
El acceso a internet va más allá del precio
Los costos y el acceso a internet en Europa parecen depender significativamente de la ubicación geográfica.
Europa del Este presenta los precios de internet más bajos a nivel mundial dentro de las subregiones, gracias a la amplia implantación de fibra óptica, reconocida por su velocidad y estabilidad, capaz de soportar hasta 10 GB por segundo. Esta predominancia se debe en parte a la renovación de su infraestructura mucho más reciente, lo que permitió evitar sistemas de telecomunicaciones obsoletos.
En el sur de Europa, el precio de internet se ubica en el cuarto puesto de accesibilidad dentro de las 22 subregiones analizadas.
Por su parte, Europa del Norte y Europa Occidental presentan las tarifas de internet más elevadas del continente.
El costo de la banda ancha se alinea con el nivel general más alto de costo de vida, según el estudio de Broadband Genie.
No solo varían los precios a lo largo de Europa, sino también el acceso a internet cambia en función de si la población reside en áreas urbanas o rurales.
En Irlanda, Dinamarca, los Países Bajos, Luxemburgo y Finlandia, las tasas de conectividad en zonas urbanas superaron el 99%.
En contraste, las áreas rurales en Irlanda, Países Bajos y Dinamarca registraron las mayores tasas de conectividad a internet en 2025, cada una con más del 99%.
Por el contrario, Grecia, Bulgaria, Croacia y Portugal mostraron las tasas más bajas de conectividad en sus zonas rurales.

