Impactante agresión con cuchillo a un hombre provoca intensas protestas en Belfast

Vehículos y casas incendiadas en la calle Lendrick, en el este de Belfast.

Fuente de la imagen, PA Media

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 10 junio 2026Actualizado 7 horas
  • Tiempo de lectura: 7 min

Doce agentes de policía sufrieron lesiones y 16 individuos fueron detenidos tras una segunda noche de disturbios violentos en Irlanda del Norte, desencadenados como reacción a un ataque con cuchillo atribuido a un refugiado sudanés en Belfast.

Las autoridades se vieron obligadas a emplear cañones de agua para dispersar a una multitud que rompía el pavimento con el fin de arrojar escombros hacia la policía, según informó Hilary Benn, secretario del Reino Unido para Irlanda del Norte.

Benn comentó que había un sentimiento generalizado de temor entre la población de minorías étnicas en la región y enfatizó que «no existe justificación» para las conductas violentas.

El lunes, un ataque con cuchillo brutal desató una ola violenta de protestas que obligó a familias enteras a huir angustiadas de sus hogares tras incendios provocados en viviendas y vehículos en Belfast.

Los disturbios comenzaron el martes, posteriormente a la amplia difusión en redes sociales de un video que mostraba el ataque perpetrado la noche anterior contra un hombre en una calle de Belfast.

En el video se observa a un hombre arrodillado sobre otro, inmovilizándolo mientras lo agrede con un cuchillo en cabeza y cuello. Minutos después, varios transeúntes intentan interponerse y se enfrentan a golpes hasta que llega la policía.

El sospechoso fue presentado ante la justicia este miércoles. Se trata de Hadi Alodid, un refugiado sudanés de 30 años, acusado de intento de asesinato.

La víctima es un hombre aproximadamente en sus 40 años, identificado como Stephen Ogilvy, quien recibió puñaladas en ojos, cuello y espalda. Actualmente se encuentra hospitalizado en estado grave y perdió un ojo.

Este hecho provocó protestas en varias ciudades de Irlanda del Norte, además de Belfast, incluyendo Londonderry, Antrim, Newtownabbey, Ballymena y Bangor.

También se registraron manifestaciones en ciudades escocesas como Glasgow, Edimburgo y Ayr, y en Southampton, Inglaterra.

Mientras algunas concentraciones transcurrieron pacíficamente, otras derivaron en incendios de vehículos y viviendas, especialmente en barrios con población migrante.

Los incendios provocados afectaron decenas de automóviles y hogares, transformando varias zonas de Belfast en un entorno «apocalíptico», según la corresponsal de la BBC Sara Girvin.

Las protestas, que comenzaron el día anterior, se reanudaron la tarde del miércoles, con algunos episodios violentos.

El martes fueron arrestadas tres personas durante los disturbios y el miércoles se registraron detenciones adicionales por parte de la policía británica, sin precisar cifras.

Personas se refugian en una ambulancia en una calle donde arden varios vehículos y casas.

Fuente de la imagen, PA Media

En la ciudad de Belfast, alrededor de 100 individuos encapuchados derribaron puertas a patadas y rompieron ventanas mientras gritaban «¡fuera extranjeros!» en diferentes zonas del este y oeste.

Estos grupos incendiaron automóviles particulares, vehículos policiales y un autobús, causando que el fuego se extendiera a varias viviendas cercanas.

«Prendieron fuego a coches en la calle, lo que generó que mi casa también comenzara a arder, mientras hombres encapuchados derribaban puertas», relató un residente de la calle Lendrick, al este de Belfast, a la BBC.

Numerosas familias tuvieron que ser evacuadas antes de que sus hogares fueran consumidos por las llamas, incluyendo un bebé de dos meses.

El miércoles se repitieron manifestaciones en varios lugares; muchas fueron pacíficas, aunque en algunos sectores se registraron actos violentos.

En Sandyknowes, en las afueras de Belfast, se produjeron choques entre la policía y cerca de 200 manifestantes.

Los manifestantes arrojaron ladrillos y otros objetos contra una fila de vehículos Land Rover policiales, a lo que la policía respondió con un cañón de agua.

Además, en Londonderry, jóvenes con rostro cubierto incendiaron contenedores de basura y un depósito.

La semana pasada, la muerte por apuñalamiento de un joven de 18 años en Southampton, quien falleció esposado mientras pedía ayuda porque no podía respirar, también desencadenó protestas violentas con motivaciones antiinmigración.

Impulsados por la ultraderecha en redes sociales

Igual que en aquel caso, figuras de la ultraderecha británica como Tommy Robinson difundieron rápidamente en X, la red social de Elon Musk, el video de la agresión, incitando a salir a las calles para protestar contra otro ataque de un «invasor contra nuestro pueblo».

Estas publicaciones fueron luego compartidas por el propio Musk entre sus 240 millones de seguidores, acompañado de un mensaje: «¡¡Solo si protestamos repetidamente y en voz alta habrá algún cambio!!».

En 2025, Irlanda del Norte experimentó episodios de violencia contra migrantes tras acusaciones de agresión sexual contra una menor por parte de dos menores.

La familia de Stephen Ogilvy, el hombre apuñalado, declaró estar «completamente devastada por este terrible ataque» y agradecieron a los vecinos que enfrentaron al agresor salvándole la vida.

Asimismo, rechazaron los disturbios ocurridos la noche anterior, afirmando que la protesta pacífica «es la única manera de avanzar» y valoraron la contribución significativa de «muchos inmigrantes que aportan un gran valor a nuestro país».

Líderes políticos británicos, incluido el primer ministro Keir Starmer, hicieron un llamado a la calma, calificando los sucesos como inaceptables.

«No existe justificación alguna para la violencia y los disturbios que han puesto en riesgo a nuestras comunidades, ni para quienes los han promovido, sea en Internet o en cualquier otro medio», afirmó Starmer en un mensaje publicado en X.

Imagen de un hombre con la mano en alto. Su rostro está borroso.

Fuente de la imagen, Redes Sociales

El primer ministro agregó que es «evidente» que se ha atacado a personas por su origen y concluyó: «no voy a permitirlo», además señaló que quienes estén implicados en la violencia «enfrentarán toda la fuerza de la ley».

Michelle O’Neill, primera ministra de Irlanda del Norte, definió como «auténtica barbarie» la situación de «grupos de hombres enmascarados que obligaban a familias a abandonar sus hogares prendiendo fuego», en referencia al estallido de los disturbios.

«El ataque en el norte de Belfast fue brutal e inadmisible, pero hay intentos peligrosos de aprovecharlo para agredir a personas inocentes», añadió.

El Servicio de Bomberos y Rescate de Irlanda del Norte reportó 256 llamadas y respondió a 62 incidentes durante la tarde y noche del martes, la mayoría concentrados en la región del Gran Belfast.

Familias en estado de shock

Decenas de familias aterrorizadas requirieron asistencia de las fuerzas de seguridad cuando sus viviendas fueron atacadas o amenazadas por las llamas.

«Anoche rescatamos a numerosas familias», declaró Jon Boutcher, jefe de Policía de Irlanda del Norte, en el programa Good Morning Ulster.

«Sacamos a las famílias —entre ellas un bebé de solo dos meses— de sus hogares para ponerlas a salvo y las trasladamos a comisarías».

Asimismo, señaló que «no solo se trataba de familias de minorías étnicas, sino de personas de todas las comunidades implicadas en esta conducta atroz. No hay excusa alguna para esto».

Jóvenes encapuchados con fuego detrás.

Fuente de la imagen, Charles McQuillan/Getty Images

Un párroco que ayudó a los afectados en la zona relató que feligreses de su iglesia que “llevan 20 años con nosotros” estaban siendo expulsados de sus casas: «Estoy enfadado y decepcionado de que esta sea la reacción de nuestra comunidad», expresó a la BBC el pastor Jack McKee.

Entre quienes tuvieron que abandonar sus hogares se encuentra Yuri, una joven ucraniana de 19 años, quien describió las escenas de la noche previa como «aterradoras».

«Le prendieron fuego a la casa de mi vecino. Por eso la puerta de mi casa sufrió daños por el fuego. Tuvimos que derribarla a patadas para contener las llamas, que estaban a punto de entrar en la vivienda», declaró a Sara Girvin, de la BBC.

Scroll al inicio