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- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 2 junio 2026
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En una madrugada de agosto de 2006, una idea despertó a Jorge Odón.
Aunque no era la primera vez que le ocurría algo así al mecánico argentino, en esta oportunidad se trataba de algo diferente. No era una solución a los problemas de balanceo, alineación de direcciones o frenos de autos que atendía diariamente en el taller que entonces manejaba en Buenos Aires.
“Marcela, mirá, escuchá —le dijo a su esposa—, esto puede ayudar a facilitar el parto”, recordó a BBC News Mundo desde la capital argentina.
Dos décadas después, la idea de Odón se ha convertido en un dispositivo que ayuda a realizar partos vaginales, disminuyendo los riesgos de lesiones tanto para los recién nacidos como para las madres, que suelen estar asociados con técnicas aún usadas en maternidades de varios países, como el fórceps o la ventosa.
Además, este aparato reduce la necesidad de intervenciones más invasivas y costosas, tales como las cesáreas.
Luego de haberse probado en 48 partos en Argentina, el dispositivo conocido como OdonAssist —llamado así en honor a su inventor— ya fue empleado en 40 hospitales de cinco países europeos, con más de 300 nacimientos registrados, según informaron las autoridades sanitarias del Reino Unido y la empresa fabricante.
“Casi no sentí nada”
El OdonAssist es un dispositivo inflable concebido para asistir partos vaginales en que el trabajo de parto se detiene por alguna causa, funcionando como “una opción más suave frente a los fórceps metálicos tradicionales o los extractores de vacío”, describe el sitio web de MNHI (Innovaciones en Salud Materno Infantil), la empresa que lo fabrica.
“Opera con un manguito de aire blando que se coloca alrededor de la cabeza del bebé”, explicó la doctora británica Emily Hotton en el programa Woman’s Hour de la BBC.
Luego de inflarse, el dispositivo fija la cabeza del bebé y ejerce una tracción delicada y controlada que complementa la fuerza de empuje de la madre, según la información publicada por MNHI.
“El equipo médico utiliza este manguito para guiar al bebé por el canal del parto, ya que está conectado a unas asas que facilitan controlar el alumbramiento”, añadió la obstetra y ginecóloga responsable de los ensayos clínicos realizados en el Hospital Southmead de Bristol, en el suroeste de Reino Unido.

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Al salir la cabeza del bebé, se retira el dispositivo para que el recién nacido pueda respirar normalmente por primera vez.
“Me administraron la epidural después de una caminata larga y agotadora y casi no sentí dolor”, declaró a la BBC Ella Radford, una madre británica que dio a luz utilizando este dispositivo.
“Lo volvería a solicitar sin dudarlo si tuviera la oportunidad”, afirmó.
“Tiene más sentido inflar ese manguito para separar el músculo vaginal del bebé que tirar de su cabeza”, agregó la ahora madre.
Hotton compartió una visión parecida: “Esta es la primera innovación en partos desde la década de 1950, lo que refleja la escasa representación de la salud femenina en la investigación e innovación”.
Todo empezó con un truco

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Odón confesó que su invento no surgió por una preocupación personal respecto a los riesgos que aún implican los partos.
En 2023, cerca de 260,000 mujeres en el mundo murieron durante el parto, es decir, una cada dos minutos, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En América Latina, más de 8,000 mujeres fallecen anualmente por complicaciones durante el embarazo, el parto o el posparto, según las mismas fuentes.
Además, alrededor de un millón de bebés murieron en sus primeras 24 horas de vida en 2023, según cifras de este organismo vinculado a las Naciones Unidas.
“Todo surgió a partir de un truco que un trabajador de mi taller hacía a otro para sacar un corcho dentro de una botella. Yo pensaba: ‘va a tener que romperla’”, dijo a BBC Mundo.
“Pero la persona que intentaba sacarlo introdujo una bolsita en la botella, la infló y tiró, logrando extraer el corcho. Quedé impresionado por ese mecanismo de pinza de aire y cinta transportadora”, recordó.
¿Cómo relacionó la idea de extraer un corcho con los partos? Odón lo atribuye a la providencia, ya que reconoció que no existía conexión alguna entre ambos.
“Fue un milagro lo que me ocurrió, porque no tenía ningún problema relacionado con embarazos en familiares o conocidos”, aseguró.
Poco después, Odón, acompañado de su socio Carlos Modena, ingeniero de profesión, visitó a un médico en Buenos Aires para presentar la idea, que terminó en manos del obstetra Mario Merialdi, entonces jefe del Departamento de Salud Reproductiva de la OMS.

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Merialdi reconoció que quedó impresionado al ver el prototipo por primera vez, durante una pausa en un congreso de la OMS celebrado en Buenos Aires.
“Al observar el dispositivo me sorprendieron dos cosas: su sencillez y su seguridad”, afirmó a BBC Mundo el doctor italo-suizo, actual director médico de MNHI.
“Su uso es muy simple, lo que permite que tanto médicos profesionales como matronas lo empleen, garantizando el acceso a la atención en regiones con sistemas de salud limitados”, aseguró.
Respecto a la seguridad, comentó que los materiales suaves con los que está fabricado el OdonAssist reducen los riesgos asociados con el fórceps, la ventosa y las cesáreas.
“Hasta la fecha, todos los bebés nacidos con este dispositivo no presentan moretones, hematomas ni otras heridas que pueden ocurrir con los métodos tradicionales”, añadió.
Riesgos para madres y recién nacidos
Aunque aseguró que el uso del fórceps, ventosa o cesáreas es seguro, Merialdi recordó que “como cualquier procedimiento quirúrgico” conllevan ciertos riesgos.
“Pueden presentarse lesiones que en su mayoría se resuelven en días, aunque en casos raros dejan secuelas”, indicó.
Por ejemplo, en Canadá, aproximadamente uno de cada 105 partos con fórceps provoca un traumatismo neonatal grave, según un informe disponible en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
No solo los recién nacidos pueden sufrir daños: las madres también enfrentan riesgos, puesto que los desgarros vaginales y rectales ocurren en cerca del 10% de los partos con fórceps, según la Clínica Cleveland en EE. UU.
En México, un estudio de 2012 que analizó 467 partos con fórceps en el Hospital de la Mujer de la Ciudad de México encontró que el 38,5% de las madres sufrió desgarros y el 55,9% de los neonatos presentó alguna complicación o lesión.
En 2025, OdonAssist recibió la certificación CE Mark, que acredita su seguridad para uso en hospitales de toda Europa.
No obstante, a diferencia del fórceps o la ventosa, este dispositivo no está diseñado para ser reutilizado.
“Es desechable debido a que requiere esterilización mediante rayos gamma”, explicó Merialdi, agregando que “por estar fabricado con materiales blandos para proteger a madre y bebé, no puede ser reutilizado sin riesgo de infecciones”.
El costo de cada dispositivo es de 335 dólares, según MNHI.

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El (medio) loco que continúa inventando
Odón se muestra satisfecho con los resultados alcanzados con su invención.
“En las pruebas efectuadas en Argentina y ahora en Europa, ningún bebé ha salido lesionado”, resaltó.
“Es increíble que no se nos haya ocurrido antes”, añadió Hotton, responsable de los ensayos clínicos en el Hospital Southmead de Bristol, donde a partir de este verano el dispositivo será ofrecido a todas las mujeres en trabajo de parto.
En términos similares se expresó Georgie Jacobs, otra residente de Bristol que dio a luz utilizando el dispositivo.
“Resulta una locura que hoy en día sigamos usando métodos tan antiguos. Que empleemos metal para sacar al bebé”, comentó a la BBC.
Además de Reino Unido, España, Francia, Italia y Alemania, el aparato también se ha usado en Etiopía, donde “los resultados han sido iguales”, afirmó Merialdi.
Por su parte, Odón reconoció que no siempre tuvo confianza plena en los beneficios de su invento.
“Cuando uno crea algo, piensa que está un poco loco. ¿Cómo se me pudo ocurrir esto si ya existe hace años? ¿Por qué ningún médico se le ocurrió?”, dijo.
Después de vender su taller hace algunos años, el mecánico vive retirado en Uruguay, pero aseguró que no ha dejado de innovar.
“El mecánico, el carpintero y el albañil… todos somos creativos”, concluyó.
*Con información de Jasmine Ketibuah-Foley

