Monumento Histórico-Artístico Nacional en Canarias: una obra arquitectónica hecha con roca volcánica para explorar esta primavera

Ubicado en el centro del casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, este edificio monumental ha sido durante siglos uno de los principales emblemas del patrimonio del archipiélago Foto: Vista aérea de una de las catedrales más importantes de Canarias, levantada a partir de finales del siglo XV por iniciativa de los Reyes Católicos. (iStock) Síguenos en Google Síguenos

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Su fachada de piedra volcánica se ha transformado en una de las imágenes más emblemáticas de Canarias. Ubicada dentro del casco histórico de la capital grancanaria, esta construcción majestuosa atesora más de cinco siglos de historia y continúa siendo un destino fundamental para los visitantes que llegan al archipiélago.

Se trata de la Catedral de Santa Ana, ubicada en el antiguo barrio de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria. Catalogada como Monumento Histórico-Artístico Nacional y sede de la Diócesis de Canarias, este templo ha dominado la plaza de Santa Ana durante más de quinientos años y es considerado como uno de los edificios más importantes de la arquitectura canaria. Su construcción fue ordenada por los Reyes Católicos, y su extensa historia arquitectónica ha originado una mezcla particular de estilos que la vuelven una pieza singular del patrimonio español.

Cuatro siglos para finalizar una obra singular

La edificación comenzó en 1497 y se llevó a cabo en diversas etapas que se extendieron a lo largo de varios siglos. La primera fase duró hasta 1570, mientras que una segunda etapa se inició en 1781 y continuó con intervenciones posteriores. Este prolongado proceso constructivo explica la coexistencia de elementos del gótico tardío y el Renacimiento en su interior, junto a una majestuosa fachada de estilo neoclásico. De acuerdo con los archivos históricos de la propia catedral, fue la primera gran obra arquitectónica en Canarias y uno de los proyectos más importantes en España fuera de la península en aquella época.

La característica piedra gris que domina su exterior proviene de la conocida cantería azul de San Lorenzo, una roca volcánica local utilizada en arcos, pilares y componentes estructurales. Gracias a este material, la catedral ofrece una imagen distintiva que contrasta con las fachadas blancas del casco histórico y con el azul del océano Atlántico visible desde sus torres.

Museo Diocesano de Arte Sacro, ubicado junto a la catedral.

La experiencia se completa con el ascenso a la torre sur, un mirador privilegiado que ofrece una panorámica exclusiva del barrio histórico de Vegueta. Las visitas están disponibles de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas (último acceso a las 17:30) y los sábados de 10:00 a 16:00 horas (último acceso a las 15:30). El precio general de la entrada es de 8 euros, mientras que la tarifa reducida se sitúa en 6 euros para personas mayores de 65 años, pensionistas, estudiantes entre 13 y 23 años, miembros de familias numerosas, diocesanos y residentes en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. El acceso es gratuito para menores de 12 años, personas con discapacidad superior al 65 %, grupos escolares con reserva previa y residentes o diocesanos de la provincia de Las Palmas, que incluye Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa.

Su fachada de piedra volcánica se ha consolidado como una de las imágenes más icónicas de Canarias. Enclavada en el casco histórico de la capital grancanaria, esta edificación majestuosa acumula más de cinco siglos de historia y sigue siendo un punto de visita obligado para quienes llegan al archipiélago.

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