Google propone una solución innovadora para el reto del agua mediante IA

La IA tiene un problema con el agua: Google cree haber encontrado la solución

Uno de los principales retos del uso constante y global de la Inteligencia Artificial radica en su impacto ambiental, dado que la alta demanda sobre los centros de datos provoca que estos alcancen temperaturas extremadamente elevadas que, de no reducirse, podrían dañar la infraestructura que permite el acceso a la IA.

De manera similar a cuando un teléfono móvil se calienta tras un uso intensivo o múltiples tareas simultáneas, los centros de datos requieren sistemas de refrigeración. El método predominante para conseguirlo es mediante agua; según Bikash Koley, vicepresidente de infraestructura global de Google, el empleo de agua en la refrigeración de centros de datos puede disminuir su consumo energético total. «En numerosas regiones, el enfriamiento por agua puede reducir aproximadamente un 10% el consumo energético de los centros de datos en comparación con la refrigeración por aire».

No obstante, el agua es un recurso escaso, y diversos estudios advierten sobre el elevado consumo hídrico de estos centros, que a futuro podría convertirse en un problema serio. The Verge cita una investigación reciente que indica que esta tecnología utiliza anualmente un volumen de agua embotellada equivalente al consumo global de personas en todo el mundo.

Google sostiene que estas estimaciones son inexactas y que no existen cifras precisas sobre el uso real de agua por parte de la IA; sin embargo, en una comunicación reciente, han asumido el compromiso de resolver este asunto, empezando con la promesa de reponer más agua de la que consumen para 2030.

Además, se comprometen a colaborar en la modernización de las infraestructuras de agua y saneamiento en las áreas donde operan sus centros de datos, así como proteger las cuencas hidrográficas vulnerables mediante soluciones de refrigeración por aire cuando sea necesario.

Por último, aseguran que están explorando alternativas y métodos de recuperación para preservar los recursos hídricos. «Trabajamos junto a empresas de servicios públicos para identificar opciones de agua dulce para nuestros centros de datos, como el uso de aguas residuales tratadas», explican desde Google.

La propuesta de reutilizar aguas residuales tratadas con fines de refrigeración podría ser un factor crucial para el futuro de los centros de datos, ya que permite cumplir con su función de reducir la temperatura sin desperdiciar ni consumir en exceso un recurso tan valioso como el agua.

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