Los agentes intentaron registrar la residencia del ex presidente del Gobierno, pero el juez lo denegó.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía Judicial afirma en uno de sus informes sobre el caso de Plus Ultra, al que tuvo acceso EL MUNDO, que «no todas las instrucciones» impartidas por el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se formalizan mediante correo electrónico, por lo que «se estarían utilizando canales alternativos para su transmisión».
Entre esos medios de comunicación, la Policía otorga especial importancia a una «estructura dual de funcionamiento» que existiría entre el ámbito profesional y el domicilio particular del ex jefe del Ejecutivo.
La Udef, que solicitó registrar el hogar privado de Zapatero, califica este espacio como «idóneo para la canalización y custodia de la planificación estratégica de instrucciones que impliquen mayor sensibilidad».
La Fiscalía Anticorrupción se mostró en contra de registrar el domicilio particular de Zapatero, y el magistrado instructor José Luis Calama decidió no autorizarlo. En cambio, los agentes sí acudieron a la oficina oficial del ex presidente, ubicada en la calle Ferraz de Madrid.
«La estructura dual de funcionamiento observada, donde consta que tanto en la recepción de envíos como en la emisión de facturas a Análisis Relevante figura su domicilio particular, revela que su ámbito operativo trasciende la oficina, configurando ese espacio como una extensión natural de su esfera de control», indica el atestado policial.
Asimismo, la Policía destaca que «la centralidad de la cuenta [email protected] en esta operativa es indiscutible: desde esa cuenta se transmiten instrucciones, se coordinan actuaciones, se elaboran borradores de facturas y se articula la apariencia documental de la actividad económica de la red. La ubicación física de la oficina desde la que se gestiona la cuenta, vinculada directamente a José Luis Rodríguez Zapatero, refuerza la hipótesis de que este estaba informado de la operativa financiera desarrollada y que la cuenta era un instrumento clave para la ejecución de los hechos investigados».
La Udef sitúa en la cúspide de la red criminal al ex presidente del Gobierno, «dirigiendo sus acciones», mientras que en un segundo nivel se encuentran Julio Martínez Martínez —conocido como Julito— y Manuel Aarón Fajardo García, quienes actuaban como testaferros de Zapatero en España y Venezuela.
El ex presidente y antiguo líder del PSOE ha sido citado a declarar el próximo 2 de junio por el juez instructor José Luis Calama. El titular del Juzgado Central de Instrucción Número 4 de la Audiencia Nacional imputa al ex presidente los delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales en la trama Plus Ultra.

