Sumar insiste en permanecer en el Gobierno y sostiene que la situación actual con Zapatero no es suficiente para retirarse

Podemos rechaza una campaña contra el ex presidente: «Se puede afirmar que no estamos ante un caso de lawfare»

Eduardo Rubiño y Eva García Sempere, en la rueda de prensa del nuevo Sumar.

Sumar no contempla abandonar el Gobierno. No lo hizo ante el estallido de presuntas tramas de corrupción vinculadas a José Luis Ábalos, Santos Cerdán o Leire Díez, y tampoco ahora frente al escándalo que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero. Y eso a pesar de que el ex presidente del Gobierno es una figura política fundamental para el apoyo del Ejecutivo de coalición de Pedro Sánchez.

«La situación actual no justifica tomar otras medidas. En caso de que cambie el panorama mañana, reaccionaríamos en consecuencia», declaró la secretaria de Organización de IU, Eva García Sempere, durante una rueda de prensa conjunta del nuevo Sumar, junto al líder de Más Madrid Eduardo Fernández Rubiño.

Por ahora, la alianza de las izquierdas descarta la opción de abandonar el Ejecutivo, pero al mismo tiempo advierte al PSOE que eso no garantiza que agoten la legislatura completa. En este sentido, han insistido en los límites que se han impuesto.

«Si existen casos de financiación irregular y corrupción dentro de este Gobierno, se tomarán las medidas pertinentes. No respaldaremos gobiernos corruptos», manifestó la dirigente de IU.

Es destacable que ha subrayado en varias ocasiones que se refiere a «este Gobierno». Esto cobra importancia ya que el caso Plus Ultra ocurrió en la etapa anterior, cuando el socio minoritario era Unidas Podemos, no Sumar. Aunque los actores y partidos sean casi los mismos: en ese momento estaba Pedro Sánchez a la cabeza y Yolanda Díaz, mientras IU participaba en el Consejo de Ministros a través de Alberto Garzón.

Sumar teme que una acción de su parte cause la convocatoria prematura de elecciones y que la izquierda sea responsabilizada por la llegada de PP y Vox. «No facilitarán la entrada a la extrema derecha ni a la derecha», afirmaron.

«Tenemos claro el propósito por el cual estamos en el Gobierno. Por supuesto, creo que el PSOE debe ofrecer explicaciones, actuar con diligencia y dar significado a lo que resta de legislatura», recalcó Rubiño.

Después de mencionar algunas de las iniciativas impulsadas por Sumar, el dirigente de Más Madrid insistió en la voluntad de continuar trabajando para establecer nuevas medidas, como la regulación de los precios del alquiler. «Estamos en el Gobierno precisamente para eso y mucho más. Por eso valoramos pertenecer a un Ejecutivo que ya está aprobando medidas relevantes, al que le corresponde sacar medidas aún más decisivas y aprovechar el tiempo que queda en esta legislatura, entre otras cosas, para impedir que gobiernen aliados de Trump, como el señor Abascal».

Sumar considera la posibilidad de retirarse, pero enfrenta un problema con sus socios del Gobierno. El PNV ha comenzado a distanciarse claramente de Sánchez y exige comicios este año, lo mismo que Coalición Canaria, que también reclama elecciones. García Sempere los ha acusado de actuar con «irresponsabilidad», mientras Rubiño les ha desafiado a «explicar» si prefieren un Ejecutivo de PP y Vox.

Podemos descarta la teoría del ‘lawfare’

Por otro lado, Podemos ha desechado la teoría conspirativa sobre los jueces en el caso de Zapatero. «A día de hoy, se puede afirmar que no estamos frente a un caso de lawfare«, afirmó Pablo Fernández, quien considera que el futuro del ex presidente «se presenta muy complicado».

Así, el portavoz de Podemos fue crítico con Zapatero, señalando que resulta «indiscutible» que ha tenido comportamientos «inaceptables para la izquierda».

«Compartimos el desconcierto de quienes no creen que un referente como Zapatero incurra en acciones y actitudes propias de la derecha, y que serían habituales en figuras como Aznar o Felipe González», explicó. Esto le lleva a concluir que lo actuado por Zapatero «está muy mal», aunque atribuye a otros ex presidentes del PP y PSOE «conductas similares o incluso peores».

Fernández reconoce que cuando «los referentes éticos y morales se comportan como la derecha», aumenta la «desafección» y no se fomenta el voto. Por ello contrapone a Podemos como una opción «limpia de toda sospecha y sin ninguna mácula».

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