El presidente presenta en la sede de la UME la campaña contra incendios de 2026 tras un año récord de hectáreas calcinadas

El año 2025 se posicionó como uno de los más destructivos para los bosques españoles. Según las cifras del Ministerio para la Transición Ecológica, el fuego provocó que más de 354.000 hectáreas se incendiaran en todo el territorio nacional, constituyendo el peor periodo de incendios forestales en las últimas tres décadas. Frente a esta realidad, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encabezó la presentación de la campaña estatal contra incendios forestales para 2026.
Durante una visita a la Base Aérea de Torreón de Ardoz, que alberga el cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Sánchez, acompañado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aegsen, resaltó que España debe «anticiparse y estar preparada» ante fenómenos cada vez más extremos y frecuentes.
«El fuego no solicita permiso, no negocia ni espera», declaró el presidente, quien enfatizó que las elevadas temperaturas registradas recientemente son la «prueba palpable» del impacto del cambio climático en toda la península.
Sánchez destacó que el Gobierno desplegará «el mayor dispositivo del Estado» para afrontar la campaña de verano, apoyándose en las brigadas forestales, los equipos de la UME y personal especializado, como el 43 Grupo del Ejército del Aire.
Como novedades principales, uno de los aspectos resaltados por Sánchez fue la incorporación de recursos materiales. El Ejecutivo tiene previsto sumar siete nuevas aeronaves DHC-515 dentro de un plan industrial relacionado con el incremento de la inversión en seguridad y defensa.
Asimismo, se anunció una flota integrada por diez aviones anfibios, la implementación del nuevo kit apagafuegos para las aeronaves A400M de Airbus y la incorporación de cuatro helicópteros Chinook junto con dos Cougar.
El fuego no entiende de colores políticos
Otro punto clave fue la coordinación y la prevención. Sánchez subrayó la importancia de reforzar la colaboración entre las diferentes administraciones, además de solicitar «unidad y lealtad institucional» frente a una amenaza que no admite ideologías.
«El fuego no distingue entre administraciones, no pregunta quién está al mando, ni entiende de colores políticos y, por ello, España precisa un gran acuerdo, un pacto nacional firme ante la emergencia climática», enfatizó.
El presidente también valoró el trabajo de las brigadas forestales y anunció la plena aplicación este año de un nuevo convenio laboral para las BRIF, con mejoras salariales y condiciones para los efectivos que combaten el fuego en primera línea.
«Rememorando aquella campaña de los años 80, todos contra el fuego, todos y todas contra el fuego», concluyó.

