Clavijo enfrenta oposición durante desembarco mientras Mónica García señala que las polémicas no contribuyen a proteger la salud pública

Marina Mercante ha ordenado la recepción del buque en el puerto de Granadilla, Tenerife, argumentando razones de seguridad marítima y asistencia sanitaria.

Medios de comunicación en el Puerto de Granadilla (Tenerife), a la espera del desembarco del crucero

La calma entre las administraciones respecto a la crisis sanitaria del MV Hondius ha explotado: el desembarco del crucero afectado por hantavirus se lleva a cabo sin el consentimiento del Gobierno canario, aunque autorizado por Marina Mercante, que depende del Ejecutivo central.

Según ha informado EL MUNDO, y confirmó anoche el presidente autonómico, Fernando Clavijo, Canarias ha bloqueado el acuerdo: no ha aprobado que el buque relacionado con el hantavirus amarre en el Puerto de Granadilla (Tenerife), rechazando mantenerlo fondeado más de 12 horas «por motivos de seguridad para la población».

Frente a esto, Marina Mercante, bajo dependencia del Gobierno central, ha ordenado la recepción del buque invocando causas de seguridad marítima y atención sanitaria.

«Los vectores de contagio aumentan cuanto más tiempo permanezca el barco en nuestras aguas», declaró Fernando Clavijo a los medios a medianoche. «Desde el inicio hemos solicitado que el barco estuviera el menor tiempo posible en nuestras aguas. No se nos han entregado los informes de la OMS, a pesar de haberlos solicitado repetidamente. Se propusieron alternativas: evacuar a los pasajeros en aviones, quienes, según se indica, están sanos. El Gobierno central pretende mantener el barco aquí hasta el lunes, 36 horas. Creemos que en 12 horas es viable. No hemos sido escuchados. No autorizamos la llegada. Si el Gobierno la aprueba, será bajo su responsabilidad», sentenció el presidente autonómico de Coalición Canaria.

En relación con la controversia con el Gobierno de Canarias, la ministra de Sanidad, Mónica García, expresó este domingo que «más allá de las dificultades que se hayan presentado, hoy debemos destacar el éxito del operativo, la salida segura de las personas, y la certeza absoluta de que no existirá contacto con la población local… Posteriormente habrá tiempo para las evaluaciones políticas pertinentes», enfatizó.

«Quiero apartar el ruido, pues ha habido un operativo complejo, como con el presidente de Canarias, pero es fundamental remarcar la completa seguridad de que no se producirá contacto con la comunidad local», añadió la ministra, subrayando que: «Hemos colaborado estrechamente y de manera leal con el equipo técnico del Gobierno canario».

«Las valoraciones políticas se realizarán a su debido tiempo; solo pedimos que se nos permita trabajar», reiteró García, insistiendo en que «las controversias están separadas de la protección de la salud pública». La ministra reiteró que «desde el primer momento se implementaron las medidas y acciones acordadas con el Gobierno canario. Es esencial ser fieles a la información y mantener la protección sanitaria». Añadió: «La OMS depositó su confianza en nosotros y sentimos orgullo por ello», subrayó.

Operativo especial

Tras la decisión de Clavijo, Madrid ha planteado otra vía para garantizar la llegada del barco, con todo el mundo atento a esta zona del archipiélago: la Dirección General de la Marina Mercante ha ordenado la recepción del buque en el puerto de Granadilla, Tenerife, basándose en razones de seguridad marítima y asistencia sanitaria. La resolución, difundida por el Ejecutivo central tras la medianoche, contempla un operativo especial para el desembarco controlado de pasajeros, que podrá realizarse mediante atraque o fondeo – evitar el atraque era esencial para Clavijo –, y prevé la intervención de Salvamento Marítimo si fuera necesario.

El Gobierno central planea esperar la llegada de dos aviones el lunes, que trasladarán a 37 pasajeros holandeses y dos australianos. Canarias sostiene que no es imprescindible esperar dichos vuelos, ya que los pasajeros pueden evacuar en otros aviones, y que la permanencia del barco en aguas canarias pone en riesgo a la población local. «Nuestros científicos aseguran que el riesgo existe; un millón de personas habitan esta isla y no podemos comprometer su seguridad», afirmó Clavijo, mencionando a «roedores» y «mosquitos» presentes en el barco como posibles medios de contagio.

Fue un enfrentamiento serio y Madrid terminó «imponiendo» su solución, según Clavijo, «violando» la situación: a ocho horas de la llegada del buque a Tenerife, Canarias rechazó aceptar las condiciones del Gobierno central y negó permiso para el desembarco que observa el mundo.

Fuentes del Gobierno regional consultadas por este medio niegan rotundamente que se haya pactado una ampliación del tiempo de fondeo entre ambas administraciones y aseguran que reiteradamente han manifestado su negativa, solicitando que el barco permanezca «el menor tiempo posible». La postura de Fernando Clavijo supuso «un ultimátum» al Ejecutivo central: si el Gobierno de Pedro Sánchez decide ignorar la prohibición del Gobierno canario y mantener el MV Hondius más tiempo frente a las costas de Tenerife, asumirá íntegramente la «responsabilidad».

Todo estalló a medianoche del sábado, ya que durante la tarde-noche los ministros de Sanidad, Mónica García, e Interior, Fernando Grande-Marlaska, intentaban proyectar una imagen de control total sobre la llegada del MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona, mientras que, entre líneas, emergían dudas y margen de improvisación.

La propia García, situada de espaldas al lugar donde desembarcarán los pasajeros del crucero en Tenerife, reconocía que, aunque el operativo estaba «cerrado», podría adaptarse a «las necesidades» que surgieran; es decir, que el fondeo podría extenderse más de un día. Ya entonces el desacuerdo era evidente, y EL MUNDO informaría sobre ello una hora después.

Los ministros llegaron cerca de las 20:30, a apenas 10 minutos del puerto de Granadilla, Tenerife Sur, y en lugar de dialogar directamente con las autoridades locales, que se han sentido menospreciadas constantemente por el Gobierno central, acudieron a ofrecer la rueda de prensa junto al director general de la OMS.

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